domingo, 4 de noviembre de 2007

Una copa con... Kiko Veneno



Entrevista: Myriam Apúntate


Myriam: Has cumplido ya los treinta años en el mundo de la música, ¿qué ha sobrado y qué ha faltado en estos treinta años?
Kiko: Pues supongo que lo mismo que a todos, más felicidad y menos ruina, jajaja. Más primaveras y menos inviernos.

Myriam: ¿Ha habido mucha ruina? Llevas treinta años dedicándote a esto, no todo el mundo puede decir algo así.
Kiko: Hombre, yo me siento privilegiado. Todos los músicos tenemos una conciencia de sentirnos privilegiados en esta vida, ya que nos dedicamos a una profesión preciosa, que nos da muchas alegrías y muchas satisfacciones, pero bueno, igual que los demás, pues tenemos que vivir en el mundo que nos ha tocado vivir, en el que te encuentras continuamente con situaciones que insultan a la inteligencia y a la dignidad de cualquier ser humano. Lo bueno, es que eso podemos compensarlo con muchos momentos de risas, de convivencia, de arte, de belleza, de comunicación…

Myriam: ¿Con qué faceta profesional te identificas más: eres poeta, músico, compositor, cantante…?
Kiko: Compositor es lo más adecuado para mi, creo yo, porque no soy cantante, ni músico… y desde luego tampoco poeta, porque poeta era Lorca, ¿no? y Homero. Yo hago unas letrillas, algo que me gusta porque me gusta reivindicar, no la poesía de Homero, o de Lorca, o de Leonard Cohen, o de Vicente Alexaindre o de cualquiera de los otros grandes poetas, sino que me interesa, como compositor, el resaltar la capacidad poética que hay en todas las personas, en todos los momentos… es una poesía más de andar por casa, lo que yo hago, aunque no menos exigente ni menos profunda porque yo me aplico a ella con toda mi capacidad y con todo mi interés.

Myriam: ¿Y de dónde recibes la inspiración a la hora de componer, de la poesía, de la calle…?
Kiko:
Yo de joven leí mucha poesía, y tengo amor confesado por las palabras, por supuesto, pero digamos que me inspiro en el ambiente colectivo. Me inspira todo lo que veo, todo lo que oigo, cosas que les oigo a mis amigos, resúmenes filosóficos, frases que son resúmenes de una situación vital en un momento dado… Son muchas las cosas que te sirven de inspiración, por lo que tienes que ir conjugándolas todas para que las canciones sean ligeras, no muy pesadas, para que sean simpáticas pero que tengan un mensaje claro… Trato de hilar las sensaciones de las palabras, el ritmo, el sonido de la canción, el ímpetu, el mensaje que tiene, trato de trabajar también con los músicos para que también a ellos les parezca divertida la canción, les resulte interesante de tocar… Y conjugando todo eso un poco obtienes una canción.

Myriam: ¿Tienes a los mismos músicos desde hace tiempo o te gusta ir trabajando con diferentes personas?
Kiko:
Hombre, pues son ya muchos los años que llevo con mis músicos. Con algunos llevo quince años, con otros diez…

Myriam: Eso quiere decir que habéis conseguido una buena unión, ¿no?, una confianza en lo que la otra parte hace. Háblame un poco de ellos.
Kiko:
Pues el más antiguo de todos en la banda es el bajista, Juan Ramón Caramés, de Sevilla, que lleva más de 15 años conmigo, después Jimmy González, el batería, que es de Barbate pero que vive en Sevilla también y que llevamos unos diez años juntos, Raúl Rodríguez, hijo de Martirio, que es guitarrista y que también hace unos 10 años que trabajamos juntos, Anabel, teclista y corista cubana que lleva con nosotros tres o cuatro años, y un guitarrista eléctrico que se llama Javi Valero, que ha empezado este año con nosotros. En definitiva, que es un grupo sólido que está formado ya hace tiempo, aunque de vez en cuando se marche alguien y entre alguien nuevo.

Myriam: Nosotros hemos tenido la oportunidad de charlar con grandísimos músicos que el público mayoritario apenas conoce. Creo que no se les reconoce toda su valía profesional, ¿cómo ves tú el panorama de los músicos en nuestro país?
Kiko:
Los músicos, realmente, son la parte más olvidada de este negocio, porque esto es un negocio, yo me niego a calificarlo de industria. Una industria es algo con un propósito y con un fin, más o menos coherentes, y en España el mundo de la música es una tómbola, una cosa muy vistosa y tal desde fuera, donde se puede ganar mucho dinero, pero de una forma muy anárquica. Y se habla mucho de los derechos de las canciones, de la piratería, de las crisis que parece que atravesamos, etc., pero nadie habla, por ejemplo, de lo lamentable que resulta el que no hayamos avanzado, como en otras muchas cosas, desde la época de Franco, en cuanto a establecer un sistema de trabajo y una industria. Los músicos en España están muy desamparados. No existe un sindicato de músicos, no existe representación, no tienen seguro, no tienen Seguridad Social, no es como en Francia o Alemania, donde están acogidos a un sistema estatal, en el cual participan y tienen su seguro, su cotización y su pensión cuando se jubilen. En España, a lo largo de la Historia, se ha llevado a cabo una devaluación del arte y de la cultura, ya que a los poderosos siempre les ha interesado que el pueblo fuera lo más cateto posible, para que pensase lo menos posible. Entonces lo primero que se ha utilizado contra los pueblos ha sido la guerra, para tener a la gente machacada y sobre todo hacer que no perdieran tiempo en el arte y la cultura. El arte y la cultura siempre lejos. Y es lamentable que en España, donde muchas veces nos creemos estar en el grupo de países que están a la cabeza de todo, tengamos a los músicos como un colectivo olvidado del que nadie habla, porque eso si que es la industria, podríamos empezar a hablar de la industria por ahí, por la cantidad de músicos y técnicos que se juegan la vida en las carreteras y que son los que hacen que esas bandas suenen, que esos grupos suenen y que luego no tienen si quiera unos derechos laborales y unos derechos sindicales mínimos.

Myriam: Porque al fin y al cabo, tú puedes ser muy buen compositor, o muy buen cantante y tal, pero sin unos buenos músicos no llegar a hacer un trabajo completo y de calidad ¿no?
Kiko:
Yo es que soy una persona más que nada de conjunto, yo me metí en la música apreciando sobre todo el valor de los conjuntos, que era lo que se llevaba entonces. Es decir, que no había que ser muy genial, sino juntarte con cuatro tíos “espabilaos” para hacer cosas muy geniales.

Myriam: Vamos a hablar de música, de la música en general. Ahora parece que para encontrar grupos y cantantes de calidad, tienes que buscarlos por tu cuenta, interesándote por los que no salen en televisión o en los 40 principales, porque sino no escuchas nunca nada distinto.
Kiko:
Es que la música se refugia una vez más en el campo de las minorías. Siempre se ha dicho que el arte tiene que estar abierto a todo el mundo, pues si, el arte para la gente… pero mientras que se pueda, porque lo que está pasando nos está demostrando que al fin y al cabo el arte no es para la gente, el arte es para una minoría, para los que saben apreciarlo. Yo cuando empecé a escuchar música y escuchaba a The Beatles era un flipao al que le gustaba la música, ¿me entiendes?. Nosotros cogíamos nuestros tocadiscos, que sonaban maravillosamente bien, y nos preparábamos guateques donde escuchábamos la música que a nosotros nos gustaba. La música no era algo que atrajese a todo el mundo, nosotros éramos unos flipaos a los que nos gustaba, y escuchábamos lo que nos gustaba. La música era para una minoría.

Myriam: Y como la gente se apasionaba con la música, lo que tenemos de entonces es arte, realmente.
Kiko:
Claro, entonces apareció Jimmy Hendrix, Eric Clapton, Bob Dylan… grandes genios de la música, que surgieron de ese movimiento minoritario con toda su fuerza, con todo su interés…

Myriam: ¿Y qué crees que ha pasado, para que pasemos de talentos como esos y creatividad sin límites, a los grupos tan comerciales y estandarizados de hoy en día?
Kiko:
Pues que se dieron cuenta de que la música era algo poderosísimo, capaz de unir a la juventud de todo el mundo y aparecieron las grandes compañías, con idea de acaparar todo aquello, de dirigirlo y hacer negocio de eso. Y eso nos ha llevado hasta hoy, donde con el dinero que sacaron del arte de Bob Marley, John Lennon o de Bob Dylan, se financia a gente como Mariah Carey o películas como las de Spilberg, que dicen que es muy buen director… Pues mira, los primeros diez o quince minutos de una peli de Spilberg cuestan, qué se yo, quince mil millones de dólares… pues a mi eso no parece arte ni cultura, sino toda una barbarie, porque un artista como Jimmy Hendrix no necesitó todo eso para demostrar que era un genio, le bastó con su guitarra, y Homero creó obras maravillosas a ras de suelo y con lo poco que tenía, ¿me entiendes?

Myriam: Claro, y ahora que se escucha música por todos sitios, parece que la gente ya no elige lo que escucha, sino que escucha lo que le ponen.
Kiko:
Entonces, lo que empezó siendo algo minoritario, ahora ya ha de ser para todo el mundo, la música ya es por cojones, y eso la devalúa y rebaja su calidad. Antes escuchaba música quien la apreciaba y disfrutaba con ella y ahora te montas en un ascensor y suena música, pones la televisión y en los anuncios suena música, te dejan la llamada en espera y suena música, las canciones suenan en el móvil, está a todas horas en todos los rincones… y no hay tanto arte, la calidad no da para tanta música, para esta súper saturación de la música. Además, cuando oyes música por todas partes dejas de prestarle atención y dejas de exigirle calidad. La escuchas como algo cotidiano que te entretiene un ratillo y ya está. Fíjate que la escuchamos hasta con los altavoces del ordenador, que son de plástico y suenan fatal, hasta la escucha la gente con el móvil! Yo escuchaba música en altavoces de madera, con bobinado de cobre, gordo, y la música sonaba tan extraordinariamente que te conmovía!!

Myriam: ¿Y a dónde nos va a llevar todo esto?, ¿qué futuro le auguras tú a la música?
Kiko:
Pues mira, todo esto es insostenible y ya se está notando, de ahí viene la crisis que parece que atraviesa el sector y tal, y al final cuando deje de ser tan rentable como les ha estado siendo, ya no les interesará el negocio que hacen con la música y la música volverá a ser para una minoría, para quien la busque y se emocione con una canción.
Hemos pasado de la creatividad de los sesenta y setenta, al abotargamiento actual, así que esto reventará por algún lado.

Myriam: De todas formas, yo creo que si que hay mucha calidad musical en nuestro país, aunque no sea lo más radiado, y confío en que esa gente que yo he descubierto por ahí que tiene un talento enorme, consiga darse a conocer. ¿Tú que grupos destacarías hoy en día?
Kiko:
Pues mira, a mi me encantan Los Delinqüentes, que son para mi los “namber guan”, jajaja, Muchachito Bombo Infierno es también un grupo monstruo, Manu Chao, Andrés Calamaro, me gusta Raimundo Amador, Diego Carrasco, Remedios Amaya, que es la mejor cantaora que hay ahora mismo… Y a nivel internacional me gusta mucho Scissor Sister, no me canso de escucharlos porque tienen mucha chispa, me gustan mucho los Red Hot Chily Pepers, me gusta mucho la música africana nueva, la música blues africana de Mali y Senegal me ha atraído siempre mucho…

Myriam: Yo he de confesarte que os admiro mucho a todos los que habéis formado el grupo G-5. Al igual que a ti, me encantan los Delinqüentes y Muchachito. De hecho puedes decirles de mi parte, que son objetivo de “Una copa con…”, jajaja. Háblame un poco de este proyecto.
Kiko:
Pues ha sido una experiencia muy bonita… pero muy corta!! Es un grupo en el que participamos Muchachito, los Delinqüentes, Tomasito y yo, y lo único que tiene de malo es que no se puede ver en directo, porque no vamos a hacer gira juntos ni nada, sólo hubo un concierto de presentación. Pero bueno, son amigos, hay muy buena química entre nosotros y eso no llevó a esta colaboración, que ha sido algo esporádico, pero que nos ha gustado mucho a todos.

Myriam: Una curiosidad, ¿cuál es, de tus canciones, la que más te gusta?
Kiko:
Hombre, pues me siento muy orgulloso de “Volando Voy”. Trabajar con Camarón es uno de los mejores recuerdos que puedo tener.

Myriam: He de decirte, que esta charla contigo ha sido una de las más interesantes que he mantenido. Me ha gustado mucho conocer tu punto de vista. Y ya para terminar… ¿con quién te tomarías tú una copa?
Kiko:
¿Una copa? ¡¡Yo con cualquiera hombre!!, jajajaja.


Myriam: ¡Di que si!. Ha sido un placer Kiko, muchas gracias.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Da gusto leer entrevistas de personas tan importantes para el mundo de la música y co las que te sientes identificada por sus gustos y opiniones. Abrazos y feliz día.

Anónimo dijo...

Afortunadamente todavía quedan artistas con criterio en el panorama musical español.

Felicidades por ésta página.

Un saludo.

abelardo el gato pardo dijo...

Un tío cojonudo el Kiko.
Creo que es la primera vez que le escucho (leo) en una entrevista y es todo un tipo.
Y de puta madre Una copa con... A ver cuándo poneis barra libre para el personal, que aquí siempre bebeis los mismos!!!!!!
Fuera bromas, mola mucho seguiros.
Seguir asi.

Madrileño dijo...

Enhorabuena por esta pedazo de entrevista!!
Esta visto que esta Myriam es una máquina. Nunca le había prestado mucha atención a Kiko Veneno, pero me ha encantado la charla.
Ya estoy ansioso por ver con quien te tomas la siguiente copa, guapa.
Un beso!

David dijo...

Hola Myriam!!
Me encanta el blog. No sé realmente si tenéis detrás algún tipo de medio de comunicación o similar, pero es increible que hayáis tenido la suerte de entrevistar a toda esta gente. He conocido el blog de casualidad y me parece realmente interesante lo que hacéis, así que seguid con ello.
Por otro lado, casualidades de la vida, yo te conozco personalmente de tu estancia en la Residencia Pignatelli (yo todavía sigo allí, eché el ancla y me cuesta dejarla jaja).
Lo dicho, mucha suerte en el proyecto!!

lunallena dijo...

Para David:

Sólo decirte que lo de estos chicos no es suerte, es otra cosa: ganas, ilusión, trabajo (no remunerado, claro), etc. Llámalo como quieras. Lo cual tiene mucho más mérito.

Saludos,

Toño

Una copa con... dijo...

Muchísimas gracias a todos los que vais pasando por aquí a leer nuestras entrevistas pero, con vuestro permiso, queríamos dar las gracias especialmente a Toño, un tío que sabe lo que se cuece dentro del mundo de la música, un currela decente, honesto, trabajador, honrado y legal que muchas, muchísimas veces nos ha alisado el camino y nos ha guiado de cerca para que llegáramos a los artistas con esas ganas y esa ilusión de las que habla.
Ójala el más malo de los productores, el peor de los mánager tuviera su calidad humana.
Otro gallo cantaría.
Gracias a TODOS otra vez, sinceramente.

El equipo de Una copa con...