domingo, 20 de abril de 2008

Una copa con... Cristina Narea



“Quiero creer que hay otro mundo posible, y hay que creer en lo que uno sueña” Cristina Narea






Entrevista: Justo Mullor
Fotos: David Grau






Justo Mullor: Comenzemos por el principio, naciste en Santiago de Chile, hija de Myriam Schreblery, artista de mucha popularidad, que cantaba boleros...

Cristina Narea: Mi madre tenía un duo en los cincuenta, hicieron su carrera sobretodo en México y Cuba, y luego en Chile, cantaban los boleros más conocidos de ahora, fueron unos artistas como la copa de un pino, muy vanguardistas, en los arreglos vocales. Yo desde chiquita estuve rodeada de artistas, y un poco detestaba todo ese mundo de la farándula, mi mami era famosa y eso, y yo quería ser abogada o peluquera, y ya luego de mayorcita ya ves.

J: Te vienes para Madrid muy pronto, no?
C: Mi madre me trajo con 12 años a Madrid, yo me crie aquí, fui al cole aquí, tuve mi primer noviete aquí, y luego volví a Chile en la época de la dictadura entre el 80-87 en la que estuve trabajando sobretodo en política, desde el ámbito de la cultura, y fui allí a desfogar la ideología.

J: En los 80’ grabas un disco en Chile, ‘Mensajero del amor’, con muchas referencias a la situación del país, convirtiéndote prácticamente en lo que aquí se llamó cantante-protesta, no?

C: Pues sí, era muy contingente, porque yo estaba metida en una historia bastante ‘oscura’… allí tú ibas a Chile, y aparentemente no pasaba nada, pero si te metías en las entrañas del monstruo, te encontrabas con compañeros muertos o desaparecidos. Es un país, que sobrellevó una dictadura durante veinte y pico años, con una apariencia espectacular… o sea la mitad de Santiago que era dónde yo vivía, la capital, era una ciudad tranquila, bonita, progresista, limpia, respetuosa… pues nada de nada, todo lo contrario.

J: Participaste en festivales por Estados Unidos, cuéntame esa experiencia?

C: Me costó mucho sobrevivir, yo aparte de para pagar el alquiler y mis gastos mínimos, todo mi concepto era conseguir dinero para la causa, para el grupo político. Hacíamos campañas de alfabetización, formamos una lavandería para la autogestión de las mujeres en un poblado chabolista… pero todo es dinero, hay que comprar lavadoras, pinturas… entonces, organizaciones de derechos humanos, y de gente en el exilio, organizaban conciertos en Canadá, en Estados Unidos, que se hacían en colegios, universidades, en parroquias un montón, o en casa de gente de pelas que tenían un gran salón y se hacía cómo una fiesta privada, y yo iba con mi guitarra y con mi hija de seis meses.
Y bueno, fue bien, sacamos bastante dinero, y yo tocaba mis temas que eran muy guerreros en esa época.

J: En el 87 regresas a España, a Lanzarote concretamente, por qué Lanzarote?

C: Bueno, por un romance espiritual, no físico, no de chico, si no con la propia isla. Mi madre vivía allí, y necesitaba un poco descansar y desconectar, tuve problemas de represión, y para mi Lanzarote, era cómo el paraíso… un poco de calor de hogar, un poco de recreo y rock and roll.
Y me fui con mi hija, y me puse a trabajar en el bar de mi madre poniendo copas, pequeñito, pero que iba muy bien. Yo me acuerdo de mi abuela, que era cantante bolerista también, y salía todas las noches con artrosis y todo a cantar allí…

J: Y en el 89 ya te instalas en Madrid, no?

C: Pues sí, la música en la isla estaba complicado, y yo me había venido realmente a España a tocar, a ocuparme de mí, ya que en Chile, me había dedicado más al tema político que al musical, de manera altruista, así que me fui para allá y me puse a trabajar de encargada en otro bar, que curiosamente era de Los Toreros Muertos, coincidí allí con Javier Bardén, que trabajaba de camarero, un tío maravilloso, que decía ‘yo voy a ser actor, voy a ser famoso y me va a ir de puta madre’, era un tipo con una seguridad en sí mismo alucinante, y muchísimo talento.
Allí contacté con cantidad de músicos, Jose A. Romero, Fernando Illán, Sergio Castillo, con el que me hice muy amiga, y comenzamos a hacer cosas juntos en casa y eso, y surgieron cosas realmente muy buenas, así que un día, en vez de pedirme matrimonio, me dijo ¿quieres hacer un conjunto conmigo? No grupo, si no conjunto, porque aquello de ser cubano (risas)… Pues claro, le dije, y comenzamos. Tuve la suerte de hacer grandes amigos, con los que luego compartí escenario.
Fernando Illán, muy amigo mío, productor de Rosario, fue el que realmente me sacó del bar, ya que me ofreció para un programa de Pepe Navarro en la tele, cuando todavía no existían los programas basura, ya que teníamos una banda de soul…





J: Has trabajado con muchos de los mejores artistas del panorama musical español: Nacha Pop, Miguel Ríos, Revolver, Joaquín Sabina o Luis Eduardo Aute, y especialmente en discos en directo realmente maravillosos…

C: El directo 80-88 de Nacha Pop, fue mi primer concierto cuando llegué a Madrid, y fue realmente acojonante. Iba a hacer la gira del año pasado con ellos, pero al trabajar con Aute, me fue incompatible.
Yo estoy muy orgullosa, porque me fui poco a poco ganando un sitio en el panorama musical como vocalista, y a partir de ese disco, me fueron saliendo los trabajos posteriores, grabando en directo, haciendo giras, aportando además musicalmente también en algunos casos, como en la gira preciosa de 19 días y 500 noches con Joaquín, o con Miguel Ríos en los conciertos rockeros, en los que junto a John Parsons aprendí muchísimo en el tema de guitarras.
Con Carlos Goñi, he grabado siempre que me ha llamado, excepto una grabación que hizo en Estados Unidos. La verdad, es que nos entendemos muy bien, tenemos mucha confianza para decirnos lo que nos gusta o no, y hemos sacado muy buen resultado siempre en el estudio.
He aprendido mucho de todos ellos, y he aprendido a respetar muchísimo ese metro de distancia entre ellos y yo, que son ellos los que venden los discos, y los que convocan a toda esa gente que está ahí delante, hay que saber ubicarse… mi padre nos decía que los diez mandamientos eran tres: no mentir, no robar, y ser oportuno, o sea ubicarte, saber dónde estás.

J. Y en el 2.004 publicas ‘Al otro lado’, en el que participaron músicos como Jose Romero, Pancho Varona, Sergio Castillo, Jaime Asua … un pedazo de disco que me ha encantado, con tesoros cómo ‘Mil piruetas’ o ‘Cerca de ti’

C: Pues sí, grandes amigos y músicos.
Te cuento la anécdota sobre el tema Mil Piruetas… ese tema se llamaba Al otro lado, por el año 95 yo me veía mucho con Pancho Varona, y él compuso el tema, y no le salía el estribillo, y me dijo, por qué no lo hacemos juntos? El caso es que cuando yo fui a registrar la canción, me dijeron si ya la tienes registrada, no me acordaba!
La verdad, es que el disco tiene un sonido muy limpio, y se nota la producción de mi hermano Carlos.

J: De tu hermano Carlos no te quiero preguntar mucho, porque espero que podamos pegarnos el gustazo de tomarnos Unacopacon él, pero… qué virtud destacarías de Carlos Narea?

C: Es una gran persona, es lo mejor que tiene, es un tío encantador, que os puede contar cosas maravillosas… lleva la música muy dentro, y la verdad, es que es un auténtico capo en ésto.

J: Bueno, y preparando el nuevo CD que vas a llamar ‘AGUA’, en qué punto se encuentra el disco?

C: Tengo todos los temas compuestos, arreglados, y prácticamente listos para grabar.
Y pienso hacer autogestión, es decir, venderlos después de los conciertos, pienso que es buen momento ese, a mí me suele apetecer comprar un disco después de un concierto.

J: Participas también en la Plataforma de Mujeres Artistas por la Paz y en contra la Violencia de Genero…

C: Para mí es importantísimo… estuve en Enero en Palestina e Israel, y en el disco este, hay un par de canciones dedicadas a los niños de la guerra, y es que la realidad siempre te lleva una y otra vez a un problema contingente, la invasión a Irak, ves las noticias, y siempre están los niños en medio de los conflictos, en el fuego cruzado, y luego en Palestina, volví a confirmarlo, estuve justo en la zona del muro, y veías a los chavalitos con unos ojos de miedo… hay un tema en el próximo disco que a mí me encanta, que se llama Algo más que palabras, que cuenta la visión de lo que se vive allí.
Ves también la realidad de las palestinas, con el tema del velo, un tema que a mí como mujer, me escuece un poco, pero luego las mujeres de allí, son las que van para adelante, y van a años luz de todo el machismo, el fundamentalismo… llevan las casas, limpias heridas, pero con el velo… y cómo?
Te dan explicaciones varias, una porque lo dice El Corán y yo soy creyente, luego porque es una opción de libertad, quiero que el hombre me reconozca cómo ser humano, en fín…
En todo el mundo hay problemas… pero quiero creer que hay otro mundo posible, y hay que creer en lo que uno sueña.

J: Y nuestra pregunta que aparece en todas las entrevistas, con quién te gustaría tomarte una copa esta noche, y con quién te hubiera gustado tomártela?

C: Me hubiera gustado muchísimo con Leonardo Da Vinci.
Y actualmente pues… con vosotros mismos, y no es un piropo gratuito, cuando uno acaba de conocer a una gente, hay empatía, y te encuentras…

J: Ha sido un verdadero placer Cristina.







4 comentarios:

Romano dijo...

Felicidades Justo,muy buena nota donde me entere mas de la vida de Cristina que desconocia,,,

Abrazos transoceanicos,,,

Cariños a todo el equipo,,,

magas dijo...

Una artista comprometida! Gracias Cristina!

Anónimo dijo...

gracias Justo y a todos los de "unacopacon"...un abrazo

anticasitodo dijo...

“Quiero creer que hay otro mundo posible, y hay que creer en lo que uno sueña”

qué bonita forma de "resumir" la entrevista!