domingo, 19 de octubre de 2008

Una copa entre...Enrique Cabezón (Kb), Carmen Beltrán y Sonia San Román

Después de celebrar el IV Festival poético Agosto Clandestino tuve el placer de tomarme un descanso y unas cuantas cervezas en casa de los siempre hospitalarios poetas y buenos amigos míos Enrique Cabezón (Kb) y Carmen Beltrán.

Os dejo aquí una muestra resumida de lo que fue un intento de entrevista hacia mi persona y terminó convirtiéndose en una charla literaria.


Charla: Carmen Beltrán, Enrique Cabezón y Sonia San Román

Fotografías: Héctor Alarcia


Kb (a Sonia). Una poeta con tres libros publicados ya ha vivido momentos mágicos, bonitos a lo largo de su trayectoria pero, ¿cuál es el momento que destacarías como el más especial de tu carrera poética?
Sonia. Pues sobre todo recuerdo dos con especial emoción: el primero fue el momento en el que Sabina me dedicó una canción mientras daba un concierto en mi pueblo y, el segundo, el día en que Pancho Varona me envió el archivo sonoro con uno de mis poemas musicados.
Kb (a Sonia) Y ¿cómo entraste en el proceloso mundo de la literatura?
Sonia. La verdad es que no tengo recuerdo de entrar sino de estar siempre ahí. Lo que ocurre es que escribes desde siempre pero no piensas que las cosas van a llegar donde ahora están. Las cosas van surgiendo poco a poco. Al final la vida siempre te lleva al lado de otros extraños seres humanos que, como tú, se dedican a escribir y ahí comienzan a formarse grupos o generaciones o como queramos llamarlo que caminan a la par.
Carmen (a Sonia) Pero tú has escrito desde siempre, ¿no?
Sonia. Sí, desde siempre, desde niña. Aunque cada edad tiene su forma y su temática. De pequeña escribía cuentos, poemas edulcoradísimos con mucha rima dedicados a los primeros amores adolescentes. Pero sobre todo recuerdo que mi bisabuela ya me utilizaba como pequeña rapsoda de sus versos. Ella escribía poemas de regalo para las celebraciones familiares y yo los recitaba como un repollo. Lo más probable es que todo esto me resulta tan familiar gracias a ella.
Kb (a Sonia) ¿Qué significa para ti la poesía?
Sonia. Uf, es una pregunta difícil. No sabría qué decirte. Tal vez la poesía sea una forma de tomarle el pulso a mi vida. Es el medio que hace que pueda ver qué hay debajo. Lo que extrae la esencia de las cosas importantes.

Carmen (a Kb y a Sonia). ¿Y por qué habéis escogido la poesía y no otro género?
Kb. Yo creo que es una lotería.
Sonia. Para mí no sé si es una lotería, lo que sí que es cierto es que cuando tengo necesidad de escribir la poesía es lo primero que acude al rescate. Es lo más urgente.
Carmen. Pero no sabemos darle una explicación racional, ¿verdad?
Kb. Yo creo que sí, que es sencillo. Si tú necesitas escribir y necesitas preguntarte de qué manera eso ya no está siendo un impulso sino algo mecánico, forzado y fingido. Ojo, que no me parece mal. Pero es otra cosa. Yo no me planteo por qué escribo sino que simplemente lo hago.
Sonia. Pero, ¿por qué poesía?
Kb. Pues porque me lo pide el cuerpo, es una lotería. Lo más probable es que escribamos poesía por fingir, porque creamos que la poesía está mejor vista y se folla más (risas). Kb (a Sonia). ¿Qué poetas, escritores o artistas han marcado tu cocina literaria y también tu propia vida?
Sonia. Yo creo que influye todo lo que uno lee. Tanto lo que a uno no le gusta, para no seguir por ahí, como lo que en un determinado momento marca un antes y un después. De adolescente me encantaba Bécquer por aquello de los primeros amores. Después Neruda y sus Veinte poemas y gracias a la carrera de Filología y a los años que han pasado pues cosas tan dispares como libros de
literatura medieval, poetas del siglo de oro a los que nunca me hubiera acercado por iniciativa propia, novela realista, naturalista, Rubén Darío, Juan Ramón, la Generación del 27, José Hierro...¡Tantos! Pero sin duda, lo que más me ha influido para escribir como escribo es el haber tenido la suerte de conocer a autores vivos a los que admiro. Por ejemplo a mí me encantó conocer a Eva Vaz, a David González, a José Hierro, a Tundidor o a vosotros mismos sin ir más lejos.

Kb (a Sonia). ¿Cómo es tu proceso de escritura? ¿Cómo trabajas para concretar el poema?
Sonia. Soy caótica e impulsiva. Puedo estar una temporada larguísima sin escribir y otra en la que no paro de hacerlo. Creo que he abierto un blog para obligarme a trabajar los textos de manera más asidua o habitual. Además necesito tener una emoción real para enfrentarme a la escritura porque si no me siento un poco como una impostora.
Kb. Pero eso tampoco sería malo.
Sonia. Claro que no, pero a mí no me gusta hacerlo. Necesito que haya una emoción real detrás del poema porque si no no me lo creo.
Carmen. Sí es verdad, a mí me pasa igual.
Kb. Pero aclara un poco a qué te estás refiriendo como impostura.
Sonia. Mira, tengo un poema en Planeta de Poliuretano que te va a aclarar esto que digo. Habla en primera persona de alguien internado en un hospital y mucha gente me pregunta si soy yo y yo, afortunadamente, sólo he estado en un hospital de visita. La historia es ficticia pero la emoción, la rabia que se intuye debajo, es completamente real.
Carmen. Y cuando escribes, ¿normalmente lo haces pensando en un poemario o escribes y luego ordenas?
Sonia. Por lo general escribo y luego ordeno. El último libro surgió porque me di cuenta de que tenía una serie de poemas de viajes y de que ahí había un poemario con una temática sólida. Pero en ningún momento me había planteado hacer un poemario sobre algo determinado.
Carmen. Kb por ejemplo es muy capaz de escribir así. De hecho los últimos poemas que ha escrito los ha hecho – varios de ellos al menos - pensando en el poemario.
Sonia. La verdad es que a mí me parece bien. Incluso más ordenado.
Kb. Sí, es una de mis características, ser ordenado (risas).
Carmen. Sí, son dos formas diferentes de trabajar. Yo por ejemplo funciono como Sonia y cada vez que he intentado lo contrario me cuesta una barbaridad porque da la sensación de que no es natural.
Sonia. Probablemente para el lector está bien pero sin embargo tú no te lo terminas de creer.
Kb (a Sonia). ¿Cómo ves la poesía actual española y en ella a tu generación respecto a las anteriores?
Sonia. Nuestra generación yo creo que es muy activa y muy preparada lo que pasa es que escribe mucha gente pero no todos lo hacen bien. El problema son los egos. Es lo que tú decías antes, hay gente que escribe poemas porque se cree que es más prestigioso y no se da cuenta de que por juntar lineas cortitas en columnas, incluso rimándolas, no está haciendo poesía.
Hay que trabajar mucho más y sobre todo hay que leer mucho. Con respecto a las generaciones anteriores, yo creo que a lo largo de toda la historia de la Literatura en particular y del Arte en general todas cometen los mismos pecados. Siempre hay una corriente más conservadora, pegada a la tradición que innova menos y otra más rompedora que pretende crear una estética nueva.
Carmen. Además es que resulta complicado conocer el funcionamiento interno de generaciones de las que no hemos formado parte.
Kb. Pero yo creo que un autor que publica debe de conocer perfectamente el marco en el que está.
Carmen. Pues no sé si comparto esta idea contigo. Creo que un autor puede sacar muy buenos libros sin tener ni idea de lo que se cuece a su alrededor.
Kb. Pues yo pienso que si no conoce esto mal va. Sigo, ¿qué libro no has podido terminar de leer?
Sonia. Hay muchos que no me han gustado, pero soy tan cabezota que me los termino todos. Puedo incluir aquí muchos de los que leí en la carrera. Recuerdo como tostones destacables Palinuro de México de Fernando del Paso o Retorno a Brideshead de Evelyn Waugh.
El último libro que me he leído y con el que me he aburrido bastante a pesar de estar escrito por un prosista impecable es Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías. Escribe de forma magistral pero la historia que narra me ha resultado demasiado densa o demasiado lenta, quizá.
Kb. Yo creo que está muy bien admitir estas cosas.
Sonia. Yo también lo creo. Recuerdo hace muchos años, que estaba viendo un programa en ETB2 donde estaban hablando del Ulises de Joyce y todos los expertos que estaban siendo entrevistados sólo tenían alabanzas para él hasta que salió un profesor, de no sé qué universidad, muy indignado diciendo que tenía la sensación de que nadie de los que habían hablado antes que él había leído el Ulises pero que no tenían valor para admitirlo y, en el caso de que lo hubieran leído, no tenían valor para decir que no les había gustado nada. Él dijo que ese libro era un rollo infumable. Yo no lo sé porque no me lo he leído pero me hizo pensar y plantearme cuánto borreguismo hay en la Literatura (y en la vida en general) y sólo porque unos cuantos digan que determinada cosa es buena no haya suficiente valor para decir lo contrario.
Kb. Eso es cierto. El gusto puede ser bueno o malo o regular pero cada uno tenemos el nuestro.


Cambiando de tema, ¿qué podrías decirme de Ediciones del 4 de agosto, proyecto del que formas parte?
Sonia. A mí me parece que estar dentro de este proyecto es un lujo. Me pareció un lujo que se formara algo así: una asociación sin ánimo de lucro que haga las cosas que 4 de agosto hace, que dinamite el panorama cultural local, que dé impulso a los libros, a la poesía y a los autores noveles. Puede haber quien piense que estoy pecando un poco de soberbia, pero sé que el tiempo acabará dando la razón a cosas como ésta. Con los años, se hablará de 4 de agosto y se hablará bien.
No sé si la gente se da cuenta de las horas que hay que meter, pero vosotros sabéis que se meten a gusto. Hay autores muy buenos y muy válidos que están publicando gracias a esta editorial. Hablo en primera persona de todo esto. No por buena o válida, que eso no debo decirlo yo, sino porque si un buen día yo no hubiera sacado el cuadernillo De tripas, corazón nada de lo demás habría sucedido o habría sido distinto.
Así que, como para mí fue tan importante, me encanta trabajar desde dentro en esto para que otros puedan tener la oportunidad que yo tuve.
Kb. Es como una ONG.
Sonia. La verdad es que puede parecerlo, cada uno que lo vea como quiera. Yo sólo sé que creo en esto y que me encanta estar aqui.
Kb (a Sonia) ¿Qué palabras les dirías a aquéllos que han decidido ser poetas y que comienzan ahora su carrera literaria?
Sonia. Que lean mucho, que escuchen mucho, que observen mucho y que no se molen (risas).
Kb (a Sonia) ¿Qué libros recomendarías leer?
Sonia. Estoy ahora mismo fascinada, porque lo terminé hace poco, con La insoportable levedad del ser de Milán Kundera. Recomendaría también cualquiera de García Márquez como Crónica de una muerte anunciada, Del amor y otros demonios, El amor en los tiempos del cólera... Me ha sorprendido mucho la historia que se cuenta en El infinito en la palma de la mano de Gioconda Belli. Ensayo sobre la ceguera o Todos los nombres de Saramago...No sé. Hay tantos y tantos libros buenísimos. Yo creo que lo más importante es leer, aunque sea libros malos, porque el hábito de leer hará que acabe cayendo en tus manos un buen libro. Además, de todo se aprende, aunque sea para decir yo así no quiero escribir.
Kb. ¿Por qué alguien debería leer tu último libro?
Sonia. Con que el lector sienta algo cuando lo lea yo ya me doy por satisfecha porque para mí el milagro de todo esto es comunicar. Que una situación muy concreta, muy puntual, muy personal que yo haya tenido en un determinado momento de mi vida haga que un ser humano, que no me conoce de nada, sienta no sé qué cosas, me parece alucinante.
Kb. Yo creo que nosotros somos un tamiz de nuestras propias lecturas y que en nuestros libros ofrecemos algo que pensamos que mejora eso o, al menos, que aporta algo distinto. ¿No crees que esa es razón suficiente para leer tu libro?
Sonia. Supongo que sí. Pero si se acerca alguien al libro y no sabe todo eso de mí debe fiarse, ¿no? Ese es el pacto. Y una vez que lo lea decidirá si se cumple todo eso que dices o no.
Kb. Retomando un poco lo que hablábamos antes, estoy pensando que hay mucha gente que se dedica a leer a los románticos franceses, por ejemplo, pero que no tiene ni idea de quién escribe en su ciudad o en su contexto más cercano.
Carmen. Puede que me vaya un poco del tema pero quería comentaros algo. Si habéis releído los primeros libros que os leísteis ¿no tenéis la sensación de que no os enterasteis de nada?
Sonia. Muchísimos
Kb. Sí, claro. Pero no sólo libros: discos, películas...
Carmen. Además son cosas que tú has llegado a pensar que te han influido.
Kb. Eso es una impostura en sí. Por eso la impostura, que a veces nos parece tan mala, la impostura por inconsciencia, no lo es tanto.
Sonia. Yo sólo te puedo decir que quizás no sea plenamente consciente de lo que hago ahora pero sí de lo que hacía hace diez años por eso soy capaz de superar barreras o límites que tenía cuando era más joven. Probablemente ahora tenga otros diferentes de los que seré consciente dentro de un tiempo e intentaré eliminarlos. Eso es crecer. Ese es mi objetivo.
Kb. Y va la última pregunta. ¿Con quién te tomarías una copa?
Sonia. Yo es que me tomo copas con cualquiera (risas).
Kb. Pero venga, di alguien de verdad.
Sonia. ¿Alguien de verdad? Para qué os voy a engañar a vosotros si ya me conocéis. Con Sabina, por supuesto.
Kb. A mí también me encantó cuando se le salió la teta en aquella actuación (risas).

4 comentarios:

Óscar Garrido García dijo...

Sois los mejores.

Sabía que la segunda persona que elegiría Enrique pa' ir a la tele iba a ser Sonia. Y no me dijo nada al respecto.

La entrevista fue IMPRESIONANTE.

(Es una)Pena no haber estado en ese sofa de charleta con tan grandes poetas y personas...

(Por cierto Carmen se te ve muy relajada, JAJA)

kb dijo...

Ay, qué chorradicas!
Muy buena, Soni!

VICTOR BICHO dijo...

Esta copa terminó en trio fijo! ... cobardes!!!!!

kb dijo...

Joder... Pues yo debo ser de hierro porque no me enteré de nada....
jajaja