lunes, 7 de julio de 2008

Una copa con... Marcelo Champanier

"Me encantaría llegar a los sesenta años con un repertorio de ochocientas canciones y estar permanentemente haciendo giras y componiendo, sin la necesidad de parar de tocar para poder componer"

Entrevista: Marta Pérez y Rosalía Sierra
Fotos: Rosalía Sierra



- Empezaste desde muy pequeño a estudiar música. ¿Ya tenías tan claro que querías ser músico?
No, lo que pasa es que había un piano en mi casa, porque mi padre era pianista de jazz y cada noche, cuando volvía de trabajar se ponía a tocar, y yo de muy pequeño sacaba todas las melodías que escuchaba sólo con la mano derecha. Entonces mi padre pensó que tenía condiciones y a los ocho años me puse a estudiar piano y solfeo, que a mí no me gustaba porque era mucha teoría. A los doce años me buscó otra profesora que me enseñaba a tocar las canciones que yo quería y me hacía dictados musicales, ella tocaba el piano y yo tenía que plasmar en una partitura lo que ella tocaba y me gustaba bastante más. También estaba en el coro del colegio y cuando había algún acto y cantaban los niños más pequeños, como desafinaban, nos venían a buscar a los que cantábamos mejor para que nos pusiéramos debajo del escenario y así se escuchase más o menos bien. A mí me encantaba porque nos sacaban de las clases de matemáticas para que fuésemos a ensayar (risas).
Y así empecé: con 17 años, me llamaron de un grupo para que fuera de teclista y cantante, se llamaba Impasse.

- Después estuviste en otro grupo que se llamaba Perros de Burdel
Sí, ahí formé mi banda, porque ya no sólo era teclista y cantante, también escribía todos los temas y era guitarrista.
Eso fue hasta el 1998, en el 2000 me fui a Perú para hacer una gira en Lima y monté una banda con músicos de rock de Perú muy buenos y allí estuve seis meses. Después me vine a España.

- ¿Y qué viniste a buscar a España?
Cuando estaba en Perú quería grabar unos temas, hacer un disco en solitario, ya no como Perros de burdel sino como Marcelo Champanier, y era muy difícil porque las condiciones técnicas eran muy rudimentarias, no había estudios buenos.
Cuando vine a España me puse a tocar en el metro, no conocía a nadie, fue un choque muy fuerte pero mereció la pena.

- Viniste con la idea de grabar un disco y tardaste cuatro años...
Bueno exactamente cuatro años en grabar el disco no, sino en conocer una discográfica que lo quisiera sacar. Yo ya venía con un disco distinto a El club del aguante, que es el primero que saqué. Era uno que estuve componiendo en Perú, pero bueno, hasta el momento que lo pude sacar hice más temas y me sentía más identificado con otras canciones, luego lo grabé en un estudio y lo que hice fue mezclar las pistas más dignamente. Lo hice con la Fundación de Autor.
Siempre he pensado que para hacer un segundo disco, tiene que haber un primero, así que estoy contento de haberlo sacado. Tocamos bastante con ese disco, incluso fuimos a Miami, abrimos el festival Rock in Miami, donde tocaban grupos de rock de toda Latinoamérica: Rata blanca, La renga, Enanitos verdes, etc... Yo era de los artistas menos conocidos, pero ponía en los carteles: Desde España Marcelo Champanier y cuando lo vi me hizo muchísima ilusión, porque para una cosa buena que dicen, que sea verdad (risas).

- Volviendo a cuando empezaste a estudiar música, ¿en qué momento decides que te quieres dedicar a esto?
Cuando monté la banda Perros de burdel. Tenía dieciocho años, teníamos pocos temas y hacíamos también versiones de los Stones, lo típico que haces con esa edad.

- Háblanos de tu nuevo trabajo, Buenas intenciones.
Está grabado hace un año y medio. Me decían de esperar, pero yo quería que saliera ya y afortunadamente tengo un amigo que es productor ejecutivo y puso el dinero para la grabación. Le propuse que Tito Dávila produjera el disco y le pareció bien; hablaron y se encargaron de todo.
El disco esta disponible para descarga gratuita (en formato mp3) con opción a donación (que cada uno pague lo que quiera por él) en mi web oficial: http://www.marcelochampanier.com/; también existe edición física para coleccionista, que se puede adquirir en los conciertos y en la misma web.
Con este sistema veo que se lo descarga mucha gente, no todos donan pero de los que se lo descargan muchos me piden luego que se lo envíe contra reembolso, y eso es bueno. Si lo hubiera hecho con un sello discográfico creo que nadie lo compraría sólo por curiosidad. Es una forma de promocionarme. Yo no quería que ese disco, que en su momento me brindó mucho placer grabarlo y componer y escribir esas canciones, se quedara guardado en un cajón, porque las discográficas prefieran sacar cualquier basura al mercado que tenga repercusión mediática.
Yo me quedé contento, con los músicos que grabé: Candi Avello, Jose Niño Bruno, Norman Hogue, Nico Nieto, Luca Frasca, Tito Dávila e incluso Ariel Rot que cuando escuchó la canción Los laureles me dijo que cuando grabáramos la canción en estudio quería ponerle unas guitarras, y así fue.


- ¿Qué ha cambiado del primer disco a éste?
Pues que todo el tiempo estoy estudiando, aprendiendo, también estoy haciendo clases de canto con Lidia García. Uno tiene que evolucionar y aprender cosas nuevas de modo que al comparar un disco y otro se sienta la diferencia. Aunque bueno, como pasó un tiempo desde que lo hice hasta que lo pude sacar ya tengo algunas nuevas canciones y estoy pensando en el siguiente disco, que espero sacar el año que viene.

- ¿Qué quieres aportar con Buenas intenciones?
Emoción, que con una canción del disco alguien se emocione, que se ría, llore, se tire un pedo, le siente mejor la copa; con eso ya me sentiría contento. Por lo pronto grabé el disco que quería, las cosas las dije como las quería decir y hablé de lo que quise hablar. Por ejemplo, Verte sonreír habla de muchas cosas de la realidad de hoy en día, hay una parte que dice: Visión de rayos x, misión de paz, paloma blanca con rama de olivo surcando el cielo de Bagdad, a lo lejos consigo imaginarte, un punto en el horizonte, una utopía más. Una antorcha consumiéndose deprisa para que alguien encuentre tu lugar.

- ¿Cuáles son tus influencias?
Rolling Stones
, Bob Dylan, por supuesto, que es el gran maestro para cualquiera que quiera hacer canciones del estilo que sea. Me gusta el jazz y un montón de cosas, Miles Davis también me gusta.

- ¿Con quién te gustaría compartir escenario?
Con Pereza, que ya lo voy a hacer el 13 de agosto en Jumilla (Murcia) y me hace mucha ilusión, porque los valoro mucho y me encanta lo que hacen. Así que es un deseo y una realidad. Luego, con Bob Dylan me gustaría hacer de telonero, abrir algún concierto, que para esta gira ya no, pero si existiera otra… También me gustaría con Amaral, que cuando abrieron el concierto de Bob Dylan, en Alcalá de Henares, Juan Aguirre tenía tendinitis y no podía tocar, así que Eva se fue al frente con la guitarra, ella sola, cantando y tocando la guitarra, tuvo mucho mérito. También me gustaría compartir escenario con Quique González y, por último, con Joaquín Sabina, porque es lo más Dylan que hay en español, mucho más que Calamaro y con diferencia, es bestial. Además es muy buen letrista.

- Comentabas antes que tienes ya canciones para el próximo disco, ¿hacia dónde quieres ir ahora?
Quiero seguir haciendo canciones de rock con guitarra, guitarras eléctricas y piano. Quiero seguir aprendiendo, hacer canciones, cada uno tiene su fórmula y para mí las armonías son fundamentales, las melodías son muy importantes pero las armonías son fundamentales. Yo creo que hay que ir adquiriendo oficio y personalidad musical, que cuando te escuchen no puedan compararte con otros artistas.

- ¿Dónde quieres llegar?
Me encantaría llegar a los sesenta años con un repertorio de ochocientas canciones y estar permanentemente haciendo giras y seguir componiendo, como hace Dylan, sin la necesidad de parar de hacer giras para poder componer, se han hecho grandes canciones en los hoteles. Me gustaría tocar en sitios donde no he actuado, en Barcelona, en Galicia. Son asignaturas pendientes que tengo, que poco a poco se irán cumpliendo. Lo importante es trabajar todos los días para que eso sea un hecho, como decía Perón: "Mejor que decir es hacer y mejor que hacer es realizar".



- Y para terminar, ¿con quién te tomarías una copa?
Con vosotras ahora mismo.

- Gracias Marcelo por esta charla, ¡¡salud!!
¡¡Salud!!