domingo, 10 de febrero de 2008

UNA COPA CON... RAFA J. VEGAS

Hoy nos tomamos una copa con Rafa J. Vegas, en la actualidad bajista de Rosendo Mercado, aunque se podría decir que en la antigüedad también, porque lleva exactamente media vida trabajando con él.


Entrevista: Marta Pérez



MARTA: ¿Cuánto tiempo llevas dedicándote a la música?


RAFA: 21 años mas 5 de aficionado. Aunque en esto siempre tienes un poco la sensación de que sigues siendo un aficionado.

MARTA: ¿Con qué bandas (ya sean conocidas o no) o artistas has estado desde que empezaste?

RAFA: yo empecé a tocar con colegas del barrio con 16 años y con 21 años ya estaba tocando con Rosendo. Joer, menuda bola! Como dice mi amigo Jaime Asúa, debuté prácticamente en primera división. Luego paralelamente he sido integrante de tranquilitos y de gran jefe y produje a algunos grupos como boikot y he colaborado con muchos músicos y grupos.

MARTA: ¿Cómo te surgió la oportunidad de tocar con artistas como Rosendo?

RAFA: yo ya había empezado a grabar sesiones principalmente voces y algún bajo eléctrico. Y en esa época empecé a conocer a gente del mundillo y siempre que podía me iba a tomarla con ellos, iban a bares donde habitualmente paraban músicos crápulas… ¿hay alguno que no lo sea? jejeje . Mis compañeros de grupo, cabalmente se iban a dormir. Y yo, hala, de fiesta! Al día siguiente estaban hechos unos zorros. Pero conocí mucha gente muy interesante como, Luis soler; productor y a la sazón mi padrino musical, que era y es muy amigo de Rosendo. Por eso, cuando Rosendo buscaba bajista el primero en quien pensó Luis, fue en mí. Con la ventaja añadida de que yo ya tenía el hígado blindado.
Moraleja: la suerte existe pero hay buscarla.

MARTA: Llevas 21 años tocando con Rosendo y has estado trabajando paralelamente con otras bandas. ¿Cómo se llega a combinar giras, ensayos, etc.? Imagino que debe ser complicado coordinarlo…

RAFA: los ensayos no son complicados de compaginar. El día tiene muchas horas y estamos currando colegas que entendemos la situación y nos adaptamos. Pero los bolos son muy diferentes, ahí entran los manager que lógicamente miran por el curro de su artista. Realmente diría que es casi imposible girar con dos historias a la vez. En cuanto coincide alguna fecha ya estás jodido.

MARTA: ¿Te gustaría volver a formar una banda? ¿Con qué músicos lo harías?

RAFA: no me importaría volver a tocar con gran jefe. Lo que pasa es que si ya lo tuvimos complicado hace 10 años —que nos decían que estábamos mayores para esto—, imagínate ahora…

MARTA: ¿Hay algún artista o grupo con el que te gustaría compartir escenario?


RAFA: A nivel de rock de por aquí que es mi entorno natural. Creo que he compartido escenario con casi todos. Y de fuera me gustaría con casi todos.


MARTA: ¿Algún proyecto en mente?

RAFA: claro, ya pronto toca grabar con Rosendo. Luego tengo muchos apuntes y cositas que voy grabando en casa y que en cuanto se me quite el ataque de vaguería (que ya dura demasiado), lo terminaré y si se tercia, lo publicaré. Y un libro que quiero hacer en cuanto aprenda a escribir.

MARTA: ¿Qué música escuchas?

RAFA: yo escucho de todo. El rock es lo que mas me tira. La música clásica, ahora ando con puccini que me tiene alucinao, pop, blues, funk, jazz, punk, flamenquito, caribe, afro y todas sus fusiones…suena a topicazo pero me pone, me paso la noche y parte del día escuchando música y voy a muchos conciertos de todo tipo y condición. También escucho trance, sonidos sintéticos, el chillout y toda esa onda que me relaja mucho. El nu metal y el rock mas bestia me dejan como nuevo. Si la música es tu vida creo tienes que estar al día con todo lo que pasa. es mi terapia. Pero es que como te digo; me gusta tanta música que podría llenar la entrevista solo con eso.

MARTA: A parte de la música, ¿Qué aficiones tienes?

RAFA: yo soy muy de sofá y mando a distancia. También me gusta mucho leer, aunque debería hacerlo más. Soy un devora-documentales. Internet…
El año antepasado hice un curso de buceo en el cabo de gata y me encantó la experiencia, a ver si en Madrid acaban el parque del manzanares o mejor dicho a ver si lo empiezan y hacen algún club de buceo por aquí. Ah! y viajar. Viajar al extranjero. Porque en mi caso le he dado muchas vueltas a la península tocando. Viajar es bueno y como dijo el sabio; es de los mejores antídotos contra los nacionalismos de barrio y todas esas tonterías que nos alejan física y sobretodo moralmente a unas personas de otras. Y además que te renueva

MARTA: Dejando la música de lado ¿Qué haces un día cualquiera que no estás de gira?

RAFA: me pongo el despertador a las 12:00 a.m. que es muy buena hora para apagarlo y dormir hasta las 14:00h. Desayuno, veo las noticias, veo “se lo que hicisteis”, enciendo el ordenador, toco, grabo, navego.
A eso de la media tarde hago lo que casi todo el mundo hace entre la 1 y las 3…comer! que gran invento.. , luego de comer voy a la compra. Consejo: no vayáis a la compra con hambre que luego toca tirar comida y está muy feo. Oigo la radio por Internet a buen volumen mientras cocino, es como una mini-fiesta. Veo al wyoming.. Ahora salgo poco así que la noche es un triangulo sofá-ordenador-nevera. y a eso de las 4-5 me voy a la piltra. El horario mas o menos es al revés que la mayoría. Yo lo llamo “horario australiano”

MARTA: ¿Con quién te tomarías una copa?

RAFA: con mis amig@s. pero como yo soy de copa fácil (cervecita, No vayáis a creer) cada vez tengo mas. y se me acumula el trabajo!! jejejje

MARTA: Jajaja, Gracias por tu tiempo Rafa...

domingo, 3 de febrero de 2008

Una copa con... Lichis


Entrevista : Ana Beguería
Fotos: Raul García

En el ciclo "Cuéntame una canción" de Villanueva de Gállego, nos tomamos una copa con Lichis, vocalista de La Cabra Mecánica. No os perdáis un concierto si tenéis ocasión, aunque no queráis, os terminaréis levantando del asiento.


Ana : Lo primero ¿Para cuándo el disco? Porque yo había leído que para el 2007, pero no ha sido así.
Lichis: No, íbamos a hacer un recopilatorio, por los 10 años de La Cabra, y al final nada. Querían disco nuevo, así que nada. Habrá que esperar hasta el veranito, a ver si entonces sale el disco nuevo.

Ana: Hace poco has colaborado en el disco de Ariel Rot, cantando Dos de Corazones… Las colaboraciones ¿son siempre por amistad, o muchas veces son las compañías las que te obligan por promoción o por otras razones?
Lichis:
En mi caso no, sé que hay casos que sí, pero en mi caso no. Por ejemplo con María Jiménez, se me ocurrió, se lo planteé, y genial. Además, a mí siempre me ha gustado mucho hacer colaboraciones, me lo paso muy bien haciéndolas y la mayor parte de ellas, un 90% de ellas, son con grupos de primer disco, grupos desconocidos, o grupos que ni si quiera han tenido sello, incluso en maquetas, y es que la verdad es que me lo paso muy bien. Bueno, yo me quedé con las ganas de participar en el de Urrutia, me dio mucha rabia, pero al final no pudo ser.


Ana: He leído por ahí en alguna entrevista, que estabas muy agradecido a cadena 100 porque apostó por tu disco “Vestidos de Domingo”, sin embargo, siempre me ha llamado mucho la atención que cuando ponían la canción “La Fábula del Hombre Lobo y la Mujer Pantera”, la censuraban con pitidos. ¿No te cabreaba eso?
Lichis:
No, si eso se me ocurrió a mí, porque resulta que el disco había estado censurado, vetado en casi todas las emisoras de radio, pasó en mis primeros discos, y hoy en día vuelvo a estar así, aunque ya lo llevo mejor gracias a mi psicoanalista (risas), y entonces en cadena 100 apoyaron el disco y de repente nos veíamos con el problema, que decían, oye es que a nosotros nos apetece mucho poner el tema, lo que pasa es que no sabemos si nos la vamos a jugar un poco con los tacos…, y entonces se me ocurrió meter lo de los pitos para dar un poco más de morbo a la cosa, y era una manera de reírnos incluso de la censura.

Ana: Pero ahora sí que se permiten los tacos, o a determinadas personas se les permite todo...
Lichis: Sí, mientras vendas muchos discos y hagas mucho dinero, porque al fin y al cabo son empresas. En este mundo radicalmente liberal en el que vivimos, si yo estoy ganando contigo millones, di lo que te salga de la punta de la polla.

Ana: ¿Te arrepientes un poco de aquel “No me llames iluso”?
Lichis:
Sí, muchísimo, es un tema que detesto. Dejé de tocarlo a los 6 meses de ir de gira, aparte de porque la canción, era un estribillo que habían hecho uno publicistas, y a alguien se le ocurrió la feliz idea de que fuera el single y la única baza a jugar de aquel disco en directo. En esa canción yo participé haciendo la letra, el estribillo ya estaba hecho, y yo participe haciendo la letra y dándole forma de canción, y de repente eso se puso como plato fuerte del disco, y el resto se tiró, entonces no lo llevé muy bien, la verdad. Ahora lo llevo mucho mejor, pero la verdad es que creo que así no se hacen las cosas, y lo siento si alguien se siente ofendido pero lo digo con el corazón. Yo me dedico a hacer canciones, si mis canciones no te gustan no me saques disco, no lo sé.

Ana: ¿Y cómo haces las canciones. Esas letras tan quilométricas? Todo a la vez, primero la letra, la música…
Lichis: Yo lo hago todo a la vez, normalmente es el acorde o un cacho de la melodía, me sugiere un trozo de letra y voy construyendo un poco la idea de cómo quiero que vaya el estilo de la canción, para luego darles las indicaciones a los músicos, es todo un bloque. Ha habido ocasiones en las que de repente tienes que hacer una letra.

Ana: ¡Y tantísima letra! ¿Tanto tienes que decir?
Lichis: No, yo creo que básicamente es un poco de verborrea. A mí lo que me gusta del lenguaje de la calle, ya no es sólo el rollo de hacerte el gracioso o el guay, sino las repeticiones, la manera que tiene la gente de hablar inconexa, de no construir una frase demasiado compleja, y perderse en otro tipo de cosas que a mí me hacen mucha gracia. Me gustan. Como el que te viene – Colega, es que no sabes lo que me ha pasado, tío, porque…-, y no para, y lo adorna todo con detalles. Esos detalles para mí, están muy cerca de la poesía, y de la vida, de los rasgos de la gente con la que hablo. A veces me dicen mucho más esas cosas que otras con más fundamento.

Raul: ¿Y la mezcla cultural de la cabra, es casualidad, o no? Argentinos, españoles…
Lichis: Bueno, eso ha ido surgiendo así. También, La Cabra nunca ha sido un grupo en realidad. Cada disco ha tenido músicos diferentes. Me parece que esta es ya la sexta o séptima formación que tengo.

Ana: Pero lo mismo te marcas un tango que una rumba… No todo el mundo es capaz de hacer eso.
Lichis: Bueno, yo también cojo esos estilos y los trato de una manera muy tópica, en realidad los utilizo más para tratar de expresar con las letras que para meterme en el estilo, en ese sentido, hago un acercamiento superficial, pero ni siquiera es deliberado porque realmente tampoco sé hacer otra cosa, aunque supongo que si lo supiera hacer, lo haría también así.

Ana: ¿Y cómo decides el estilo que va con una letra?
Lichis: Muchas veces, antes de componer, me pongo en situación. A veces me pasa con el cine, me inspiro mucho. Veo una película y de repente, aparecen unas imágenes en la cabeza y eso se va transformando en palabras, en acordes…

Ana: Y en cuanto al cine ¿nos puedes hacer algún tipo de recomendación?
Lichis:
Tengo muchas ganas de ver la última de los hermanos Cohen, y estuve viendo “Once”, que es así muy romántica y muy tontona pero lloré como una madalena y estuvo de puta madre. Bueno, ahora estoy volviendo poquito a poco a ir al cine y hace poco vi en DVD “Pequeña miss sunshine”. No sé, hay mucho, lo que puedo recomendar a la gente es que vaya al cine.

Ana: Y ¿Cómo ves ahora el panorama musical? ¿Difícil para la gente que empieza? ¿Los myspace han abierto un camino que antes no había?
Lichis: Bueno, abren el camino, a aquellos que consiguen llamar la atención de un sello grande, y se convierten en un fenómeno. Al final, no es que hayan sustituido a las discográficas, han sustituido a los AR, a los que fichan los grupos, que no van ni a un concierto, están en su despacho y les llega una maqueta, y si la escuchan bien, y si no pues nada. En ese sentido sí ayudan a llamar la atención de los grandes sellos. Pero la cosa está muy complicada para vivir de esto. Le dedicas mucho tiempo de tu vida, y para tener una profesión o vivir de ello eso sí está difícil. Lo ha estado siempre, pero quizás ahora lo está más. Los grandes grupos o la gente que vende mucho, sigue vendiendo mucho, porque son gente reconocida ya, pero los que estamos en un nivel intermedio o más bajos, ya somos los que tenemos más dificultades para seguir adelante, o para acceder incluso a promociones. Entonces trabajar desde internet, pues está muy bien, para que la peña vaya haciendo colegas.

Ana: ¿Y el canon digital?
Lichis: Mira, no lo sé. Tanto con el tema del pirateo, como el del canon digital, la SGAE…, yo creo que detrás de todo esto hay gente que no está de acuerdo con el sistema actual, porque ya se hace evidente que no es justo. Pero no sólo autores, toda la industria necesita regularizarse y normalizarse y la profesión de músicos también, y eso descaradamente lo que tenemos es que vencer un problema cultural y es el de que todavía entendemos que un músico no es alguien que tenga derecho a ganarse la vida con la música, porque hacer de ellos una profesión, es como transgredir un poco el espíritu musical o el espíritu artístico, cosa que me parece absurda, cuando no lo hacemos con un director de cine o un guionista, o un periodista incluso. Creo que en el fondo, todo este tema de si se tiene que pagar o no se tiene que pagar, tiene un poco más que ver con esto ¿no? La gente no quiero comprar discos, pero tampoco quiere pagar para ir a un concierto. Se exige que un concierto sea gratuito.

Ana: Pero los conciertos gratuitos, los tendrá que pagar alguien, digo yo. Los ayuntamientos por ejemplo…
Lichis: Entonces, estamos yendo otra vez a la raíz del problema. Nos convertimos solamente en funcionarios, es la única que nos queda para vivir. Pero bueno, ya te digo que es un problema que a mí me supera un poco. No tengo una solución ni una opinión clara.

Ana: Oye, ¿es verdad que te inspirarte para escribir el estribillo de “La lista de la compra” en un poster de María Jiménez?
Lichis: Sí, un poco sí, ya tenía un poco la idea de la letra y del estribillo, y bajé en Vallecas, a tomar una caña, que había un poster de María Jiménez, y bueno pensé esta canción, que la cante una tía conmigo. La letra era también una reivindicación masculina de muchas de las sensibilidades y tópicos que normalmente siempre se atribuyen a la mujer y que no se ven en el hombre, por eso también las metáforas con las lavadoras, el jabón, la cocina, las cosas más caseras, las reivindico también para nosotros. Y claro, cantarlo con una tía…, y encima una tía tan racial, que ya no es sólo una mujer, es una súper mujer maravillosa, y además es que luego ella resultó ser tal y como yo imaginaba que iba a ser, una persona maravillosa y absolutamente punkie, destroier, y muy divertida y con mucho talento.

Ana: ¿Cómo enfocas los cambios en tu carrera? Porque yo creo que hay mucha variación, a veces más comercial, a veces vuelves a los inicios…, o será que tus canciones no son iguales ningunas las unas a las otras…, porque encasillar a La Cabra, en un estilo, es difícil
Lichis: Hombre, a mí, me gustaría hacer discos en un solo estilo, quizás para mí, sería la meta, hacer un disco en un estilo, ya no sólo de letra, sino sobre todo musical, un estilo reconocible. Porque el nexo, quizás son las letras, la forma de escribir. El nexo musical quizás es más diferente. Lo que a mí también me gustaba al principio, era crear agitación con cosas que al principio pudieran parecer convencionales, o más comerciales, pero que abordadas desde otro punto de vista se convertían en más underground de lo que parecían, y viceversa, coger cosas del underground y abrirlas al público. Eso también es un hándicap a la hora de que la gente también entienda a La Cabra. Hay gente que descubre a La Cabra, muchos años después, cuando un día le pongo un disco y descubre otras canciones.

Ana: Bueno, a mí, es precisamente eso lo que más me gusta, esa variedad, ese no encasillarse en un estilo.
Lichis:
Pero supongo que eso es también un poco de inseguridad por mi parte. Supongo que viene un poco también de la experiencia en el escenario. Yo como bajista me formé tocando en muchos grupos diferentes, con estilos completamente diferentes, y suplía mi falta de formación musical, con quedarme mucho con el espíritu de la música, escuchar los discos, leer las biografías, ver los dvd’s . Entonces, disfruto de muchos sentimientos, y en el escenario me gusta, llevarlo todo de un lado para otro y de repente ser un heavy y de repente ser un flamenco frustrado y después un popero, y disfruto de todo.

Ana: Lichis, la última pregunta obligada. ¿Con quién te tomarías una copa?
Lichis: Pues tengo ganas de tomar una copa con Pancho Varona, cuando se pueda, porque además, creo que los dos nos la merecemos.

Ana: Gracias Lichis, un placer.

domingo, 27 de enero de 2008

Una copa con...Karel García

Karel García es sin duda uno de los miembros más destacados de la Tercera generación de la Nueva Trova Cubana, algo que le convierte en el continuador de una inigualable promoción de músicos entre los que destacan Silvio Rodríguez, Pablo Milanés o Vicente Feliú.
Estando aún vigente y en proceso de creación ese primer grupo, la segunda ola de ese movimiento artístico dio a conocer a nombres del talento de Santiago Feliú, Frank Delgado y Carlos Varela; una promoción que amplió los horizontes del género de integrando en él el rock y otros sonidos actuales.
La Tercera generación de la trova, de la que Karel García es uno de sus más destacados representantes y uno de sus líderes naturales, ha conseguido darle una nueva vuelta de tuerca al género siguiendo la línea de sus antecesores pero sin olvidar los sonidos y los ritmos de la Vieja Trova como el son o la guajira. Ello le ha llevado a ganarse el respeto y el aprecio de las grandes figuras de la primera generación de la Trova, con quienes ha compartido escenario, y a entusiasmar al público, que se ha mostrado muy receptivo a su propuesta, que mezcla con gran sabiduría talento, frescura, rebeldía e inteligencia.


Entrevista: Sonia San Román

Fotos: Ana San Román


Sonia. ¿Cómo se siente un artista cuando la crítica dice de él cosas tan buenas como que es el nuevo exponente de la Nueva Trova cubana?
Karel. La verdad es que no sé por qué a mí me ha tocado. Yo no estoy solo haciendo canciones ahora mismo. Hay más gente de mi edad, lo que podría considerarse como una mini generación. Hay varios y muy buenos, con muy buenas canciones. Te podría nombrar a muchos pero para no dejarme a ninguno prefiero no citar nombres. El caso es que no estoy solo. Pero, de alguna manera, aquí en España he estado haciendo muchos conciertos y he tenido la suerte de salir en los medios pero siempre hay que pensar que las valoraciones las ponen los periodistas para vender y son completamente subjetivas que en algunos casos obedecen simplemente al marketing.


Sonia. Tal vez, pero ¿no piensas que que muchos críticos musicales coincidan diciendo lo mismo sobre ti es un indicador de algo?
Karel. Yo lo único que sé es que lo que hago lo hago con respeto. Con respeto por lo que hago y por los demás, por supuesto.
Sonia. Y eso al final siempre se transmite, ¿no?
Karel.
Claro.
Sonia. ¿Qué te hizo venirte a vivir a España?
Karel. Esa es una historia larga. Daría para otra entrevista. Yo llevo aquí nueve años y medio. Yo vine a grabar un disco. El disco Souvenires del futuro en el año 99. Salió en el año 2000 y luego desapareció así como una especie a extinguir. No se pudo rodar ese disco como merecía. Era un trabajo con otro amigo trovador, Carlos Lage. A eso vine.

Sonia. Y volviendo al tema del principio, me gustaría volver a hablar de sensaciones. ¿Cómo te sientes siendo un ahijado de Silvio Rodríguez? ¿Como un unicornio azul, tal vez?
Karel.
Yo no soy ahijado de Silvio. No, no, no...Si tengo que ponerme un padrino yo me quedo con Vicente Feliú. Vicente sí que ha sido para nosotros una especie de mentor. Siempre ha estado con muchos de los que compartimos edad y estamos en esto y nos incentivó desde el principio. Aunque Silvio, sí que es verdad, se ha portado maravillosamente porque me dejó sus estudios para que yo grabara mi disco.


Sonia. ¿Y cómo son esos míticos estudios de Silvio? ¿Cómo fue la grabación en los Estudios Ojalá de La Habana?
Karel.
Son unos estudios muy acogedores, sobre todo la gente. Fue increíble. Yo me lo pasé muy bien. Nos lo pasamos bien todos. Fue una experiencia con muy buen rollo durante los diecinueve turnos de grabación en los que se grabó todo el disco. Muy intenso. Silvio tenía que hacer una cosa fuera de Cuba y aprovechó y me dijo: bueno, Karel ahora ven y graba el disco en estos quince días que estoy fuera. A mí me dejó su equipo incluso. Los estudios son como su casa. Él se levanta por la mañana y se pone a cantar y a grabar las canciones. Es como su santuario. Fue muy bonito.

Sonia. ¿Qué sentimiento crees que han despertado las canciones de la Trova cubana en la sociedad cubana sobre todo? ¿Piensas que han conseguido remover conciencias?
Karel.
Yo creo que sí. Y como consecuencia de eso, cambiar cosas. Yo creo que si no hubiera existido la canción de Vicente Feliú, de Pablo Milanés, de Silvio Rodríguez la juventud, la gente como yo, que ya no es, quizá, tan joven, que creció de alguna manera dentro de eso, no hubiéramos tenido acceso a ese lenguaje, a temas culturales que de otra forma no nos hubieran llegado porque lo trajeron ellos con su particular manera de hacer canciones con la influencia que tenían de los Beatles, por ejemplo, o de gente de aquí. En su momento fueron una especie de brazo crítico de la Revolución, de alguna manera. Eso fue de alguna forma una manera de hacer revolución, criticando la propia Revolución.

Sonia. ¿Qué diferencias destacarías entre esta tercera generación de la Nueva Trova, a la que tú perteneces y artistas como Silvio o Pablo Milanés, de la primera?
Karel.
Quizás la gente de mi generación es mucho más rica porque tiene mucha más herencia, más bagaje gracias a esta gente que tú citas, gracias a que ellos existieron antes. Ahora hay, quizás, más maneras de decir. También hay una diferencia en la coyuntura en la que ellos componían hace treinta años y en la que empezamos a componer nosotros. Eso es lo que cambia un poco: el lenguaje, la manera de decir las cosas que hay que contar. Los temas casi siempre son los mismos: la vida, la muerte, la paz, la guerra, el amor...Lo que cambia es la forma de tratarlos. Sin renegar a la forma de contar que tenían ellos, ahora los adaptamos a nuestras propias vivencias.

Sonia. ¿Karel García es un hombre con hambre de quimeras?
Karel.
Sí, bueno. Esta canción en realidad habla de la amistad. Le hablo a la amistad. Para mí es una quimera decir amigo actualmente. Es muy difícil encontrarse con alguien a quien puedas decir amigo. Y también quimera en el aspecto de cambio. De lo que tiene de reyerta, de revolución. De alguna manera, por ese motivo, sí me atraen. Yo me pensé mucho ponerle “Hambre de Quimera” al disco pero al final creo que fue una buena decisión.

Sonia. ¿Qué opinas de Internet como fenómeno de acceso a la música? ¿Ha sido malo para los artistas como afirman las discográficas o, por el contrario, ha supuesto una forma de dar a conocer a gente que de otra forma tendría difícil promoción?
Karel.
Por supuesto que es bueno. Yo creo que es la herramienta más útil que tenemos ahora mismo a mano para la gente como yo que no tenemos tanto acceso a los medios y al mercado discográfico, a la radio o a la televisión. A mí, por ejemplo, gracias a páginas como Myspace, me conoce gente en Bolivia, en Nicaragua o en Argentina que nunca hubieran llegado a conocerme de no existir esta vía.

Sonia. ¿Cuánto echas de menos Cuba?
Karel.
Pues mira, llevo tres años y cuatro meses sin ir a Cuba.

Sonia. Y ya te llama, supongo.
Karel.
La verdad es que sí. Echo de menos Cuba. La gente, la manera de ver la vida y de estar ahí...No sé. Aunque aquí lo paso muy bien, pero es diferente. Ese puntito de soledad que tienen aquí allí no lo tengo. Quizás en Cuba estoy demasiado arropado. Como voy sólo una vez cada dos años, cuando llego allí todos quieren estar conmigo y yo, por supuesto, con ellos.

Sonia. ¿Y ese puntito de soledad que te da España, no es bueno para crear?
Karel.
Sí, también es verdad, aunque allí también lo hago porque busco mis momentos. Aunque, ya te digo, que como voy tan de vez en cuando me dedico más a estar con la gente. Pero en este próximo viaje del que te hablo, sí que me gustaría sacarme dos o tres días para ponerme a trabajar en un par de canciones que tengo por ahí en mente.

Sonia. ¿A qué autores escuchas solamente por placer cuando estás en casa?
Karel.
Yo escucho mucho a los clásicos de la canción: Aute, Sabina, Serrat... A Silvio, a Pablo y a Vicente los escuché, y mucho, en su momento. Me los estudié a fondo. Luego me gusta escuchar un poco de todo: oigo música africana, rock and roll...A lo que no le dedico mucho tiempo es al pop. También me gusta cantidad el flamenco. Dicen que no hay flamenco malo. Desde el menos malo hasta el superior me gusta todo.

Sonia. ¿A qué escritores admiras? ¿Podrías recomendarnos un libro?
Karel.
Te podría recomendar “La edad de oro” de José Martí, por ejemplo.

Sonia. ¿Y, por último, con quién te tomarías una copa?
Karel.
No sería un buen cubano si no dijera que contigo.

Sonia. Pues es todo un halago, Karel. Muchísimas gracias por atendernos. Desde luego el placer ha sido nuestro.

domingo, 20 de enero de 2008

Una copa con... La Pulquería

Hoy nos tomamos una copa con el grupo valenciano La Pulquería. Huracán Romántica pone la voz, Pancho y Jordi están en las guitarras, Miguel Ángel en el bajo y Andrés en la batería.
Tienen dos discos en el mercado “Corridos de amor” y “C’mon Fandango”, y en ellos se reinventan los estilos para conseguir una contundente amalgama de mariachi, hardcore, cumbia, ska, guajira, rock…
Al panorama musical le hacían falta, o salían ya o los tenían que inventar, pero hacía falta algo así de fresco, de rompedor, un grupo tan vibrante en el escenario, con una música nueva y un directo tan contundente.
No os los perdáis: www.lapulqueria.info



Entrevista y fotos: Myriam Apúntate

Myriam: En vuestra música, sobre todo en el primer disco, México es una constante. ¿Qué surge antes?, ¿erais ya unos apasionados de la cultura mejicana y eso se refleja cuando decidís montar un grupo, o montáis el grupo y es a la hora de buscar algo innovador cuando os decantáis por el “hard-mariachi”?
Huracán Romántica: Pues la verdad es que viene todo un poco junto.
Pancho: Aunque claro, lo primero fue el grupo, las inquietudes musicales.
Huracán Romántica: La Pulquería viene de una formación anterior que se llama Mafarka, y Mafarka ya en su última etapa empezó a experimentar con meter sonidos fronterizos en el repertorio, en un par de canciones, de hecho “Morirse” y “Los muertos” son todavía de esa formación anterior. Luego se disuelve Mafarka, surge la Pulquería y ya se sigue por ahí por esas eran dos canciones que nos habían gustado mucho y que sonaban muy bien en directo. Además Mafarka cantaban en inglés y nosotros queríamos cantar en español, y esas canciones eran perfectas para hacer ese cambio.

Myriam: Para mi, hasta ahora, pensar en rancheras era pensar en juerga con los amigos, borrachera, el brazo por el encima del hombro y “Clavelitos de mi corazón”, ¿no?. Siempre había identificado las rancheras con momentos de risas.
Pancho: Jajajaja, pues si, más o menos, más o menos.
Miguel Ángel: Claro, lo típico que hemos hecho todos. Ir a un parque con los amigos, con unas guitarras y cartones de vino y ponerte a cantar rancheras. Las rancheras son divertidas y con la música adecuada más. Además es lo que te decía antes Gerardo (Huracán), fue un estilo que nos convenció porque ya teníamos ganas de cantar en castellano, da menos vergüenza.

Myriam: Por si acaso alguien sabe más inglés que vosotros… ¿eh?
Todos: ¡¡Jajajaja!!
Pancho: Si, si, no fuésemos a decir “a guachu, guache…”

Myriam: ¿Y cómo es el público “pulquero”?, ¿qué clase de gente escucha hard-mariachi?
Miguel Ángel: Variopinto.
Pancho: Pues si, variadito, porque los temas son variados en cuanto a los contenidos, y aunque los conciertos se centran en la fiesta y en la energía, el disco tiene mucho matices que hace que llegue a más gente. Todos tenemos ejemplos de poder decir, le gusta a mis padres que son así, a mis sobrinos que son asá, a mis tios que tal…, ¿entiendes?, que precisamente por fusionar tantos estilos, parece haber temas para todos.

Myriam: Y en cuánto a otros músicos, ¿con quién puede compartir escenario o cartel La Pulquería? Porque últimamente, y no se si a vosotros os habrá pasado, están juntando en cartel a músicos que, aunque sean igual de buenos, no comparten público, entonces siempre hay alguien que sale perdiendo porque la gente no les recibe igual, ¿me explico?
Miguel Ángel: No, nosotros hemos tocado con todo tipo de gente, y de momento la verdad es que siempre nos han recibido muy bien. Hemos tocado con El Canto del Loco, con La Excepción, con Koma…

Myriam: Jajajaja… perdona Miguel Ángel, pero es que estoy oyendo a Pancho y me entra la risa.
Pancho (de fondo, bromeando): Pimpinela, Gominolas…
Miguel Ángel: Jajaja, con los Patriarcas de la Rumba, jajaja…No en serio, nosotros es que tenemos un show tan participativo y la música es tan divertida, que te puede gustar más o menos lo que hacemos, pero en el concierto te lo vas a pasar bien seguro.
Pero si que te diré, que cuando sacamos el disco nos ofrecieron telonear en una gira a Andy y Lucas, y claro, en un principio, tú estas actuando en garitos y piensas en un escenario guay, en una gira guay, un buen caché…, pero nos negamos rotundamente, porque en este negocio tienes que tener claro que no vale todo y que un paso en falso puede poner en peligro todo tu trabajo.

Myriam: Pues si. Yo os veo en un escenario con Andy y Lucas y pienso “otros que han pasado por el aro”. Por cierto, puedo poner Andy y Lucas en la entrevista, ¿no? jajaja.
Miguel Ángel: Si hombre, claro, si no tenemos nada en contra de ellos.
Pancho: De hecho los conocemos y son dos chavales de puta madre, es sólo que conceptualmente, como banda, no tenemos nada que ver.

Myriam: ¿Venís cada uno de un palo, con un estilo o unos ídolos musicales diferentes distintos, o hay una base común en cuanto a eso?
Miguel Ángel: Hay una base en cuanto a nuestras influencias y cuanto a lo que queremos hacer, ya que no somos una banda comercial, ni somos una banda de mestizaje, sino que tenemos claro hacia donde queremos ir.
Pancho: Partimos de lo mismo. Venimos del rock&roll, del metal, de Beatles, Sex Pistols, Ramones, Metallica…

Myriam: ¿Y qué supuso para vosotros el fichar de pronto por una gran discográfica como es SONY-BMG?, ¿tenéis libertad de movimientos o controlan un poco vuestro trabajo?
Huracán Romántica: No, ellos te fichan por un tipo de música y apuestan por eso. Nos ficharon sabiendo lo que hacíamos, así que para qué iban a pedirnos después un cambio. Ellos guían tu trabajo de la mejor forma posible, pero el que decide lo que hace eres tú, no hay problemas en ese aspecto. Casi te diría que existe más intención de dar un giro al estilo por nuestra parte que por la suya. Y no quiero decir cambiar radicalmente de estilo, sino que a la hora de hacer el segundo disco, hemos tratado de no hacer una segunda parte, no autoplagiarnos, sino ir un paso más allá.

Myriam: La Pulquería es un grupo al que se le conoce por el boca a boca de la gente, ¿vais notando una progresión desde que empezasteis?, más gente en los directos, la gente se sabe vuestras canciones…
Miguel Ángel: Nosotros nos mantenemos en pie gracias a los directos, porque a nivel mediático La Pulquería no se mantiene. La gente viene a los directos y te dice que es que le han contado que estamos muy bien y tal…
Pancho: Al principio la gente venía y se les quedaba una cara de alucinados, de “qué coño es esto”, ahora ya vienen preparados para todo, otros saben lo que toca y lo están esperando… Es total.

Myriam: ¿Me contáis una anécdota de las que no soléis contar…?
Pancho: ¿Te vale si te decimos que una vez salimos del hotel en taxi y volvimos en un contenedor de basura?
Miguel Ángel: ¡¡Jajajajajaja!! Mira, el hotel estaba muy lejos del centro, y estaba como en la parte baja de la ciudad, para salir de ahí tenías que subir la calle que estaba en cuesta. Entonces cuando nos fuimos por ahí después del concierto, el de recepción nos llamó un taxi, jajajaja, pero al volver, como estaba cuesta abajo, nos subimos los cuatro en un contenedor de basura. ¡El de recepción nos dijo que si éramos como cenicienta!
Pancho: Es que somos muy críos…
Miguel Ángel: Por ejemplo, nos gusta mucho practicar “Mop-art”. ¡Jajajaja!
Myriam: ¿Mop-art?
Pancho: Jajaja. Eso es en los hoteles, que cambiamos los cuadros de la pared por mopas y fregonas

Myriam: ¿Qué vais de estrellas del rock de las que no dejan entrar en los hoteles?

Miguel Ángel: No, todavía no, pero todo llegará, jajaja. Es broma, es broma.
Pancho: Aspiramos a ello, pero todavía no. Jajaja.

Myriam: ¿Cómo surge esa idea de interactuar tanto con el público? El rollo del tequila, de la barca…
Miguel Ángel: Pues la idea del tequila surgió en nuestro primer concierto en Valencia. Era una noche en la que venían los de la compañía a vernos y queríamos que la gente estuviera muy animada, entonces, aunque la verdad es que el garito estaba lleno, se nos ocurrió dar al público una botella de tequila y que se la fueran pasando, y esa noche funcionó, pero luego en no se qué concierto la cosa se nos fue de las manos y todo derivó en una trifulca y ya lo dejamos.
Pancho: Además nos enteramos de que está prohibido dar botellas de vidrio al público.
Miguel Ángel: Bueno, pero buscamos otras modalidades que no causasen problemas, pero que igualmente animasen a la gente y la acercasen a nosotros y es algo que hemos mantenido hasta ahora.

Myriam: ¿Y qué le da La Pulquería a la música de este país que no le da nadie más? Os permito que seáis pretenciosos, de hecho os pido que lo seáis.
Pancho: Pues no se, algo diferente supongo. Somos un grupo español que hace una música bastante cañera, que viene del punky, que viene de la melodía, que tiene un sonido bastante identificativo.

Myriam: Y ya para terminar, yo me tomo hoy esta copa con vosotros, ¿con quién os tomaríais vosotros una copa?
Miguel Ángel: Con cada periodista rubia y despampanante de “Una copa con…”
Pancho: Yo con toda la redacción de “Una copa con…”

Myriam: Vale, la entrevista la publicamos seguro, jajaja, ahora en serio…
Miguel Ángel: Jajaja, pues no se, con el último que haya hecho el anuncio de Freixenet, por ejemplo.
Pancho: Mmmmm… ¡Con el Dalai Lama!


Myriam: ¡Qué fichajes! Bueno chicos, ¡suerte en el concierto!
La Pulquería: ¡Vente un poco antes y te invitamos a unos chupitos de tequila!

domingo, 13 de enero de 2008

UNA COPA CON... MAC




Entrevista: Marta Pérez


En esta ocasión nos hemos tomado una copa y charlamos con José Luís Hernández (Mac), bajista de Ariel Rot en la actualidad. Un músico con una tremenda carrera musical como queda reflejada en la entrevista que viene a continuación. En ella también nos hablará de sus aficiones, de sus gustos musicales y de muchas otras cosas interesantes.


MARTA: Mi primera pregunta es totalmente extramusical, pero no puedo evitar hacértela. ¿Qué significa tu sobrenombre “Mac”? ¿Qué te llevó a adoptar este pseudónimo?

MAC: En realidad sí es una pregunta musical, pues “Mac” viene de “McCartney”, él es la razón por la que elegí el bajo como forma de expresión y me alegro de que así fuera, es un instrumento importantísimo aunque mucha gente no se da cuenta, místico diría incluso, su función rigurosa y de base me ayuda a tener un buen equilibrio como persona, si a eso le añades que era un Hofner de violín el que usé casi desde mis comienzos y mis pintas Beatle en esa época, creo que queda clara la respuesta.

MARTA: La siguiente pregunta es un tanto esotérica. Tu fecha de nacimiento, como pones en la presentación del Mspace, coincide con varios acontecimientos musicales como el primer viaje a la India de George Harrinson o el mismo día en que Miles Davis grabó su disco “Miles smiles” o el día en que Jimi Hendrix grabó “Hey Joe”. ¿Tú crees que se trata de algo casual o que estos precedentes ya marcaban un destino claro para ti?

MAC: Simplemente esas son algunas cosas que pasaron el día que nací, aunque para mi nada es casualidad, todo tiene una razón de ser. Tú sabes que si juntas los dígitos de la fecha de nacimiento, dan un solo número, pues el veintitrés del diez del sesenta y seis en total suma uno, se supone que esto define las características generales, tampoco le doy gran importancia pero las fechas y efemérides en general siempre me han interesado para contextualizar cualquier acontecimiento, es una especie de vicio con el que me entretengo y al entusiasmarme la historia de la música, me gusta saber como, cuándo y qué pasó en cada momento.

MARTA: ¿A qué edad empezaste a tocar?

MAC: El primer bajo lo tuve a los quince años, aunque desde los catorce ya empecé a tocar líneas de bajo con una guitarra española, a los ocho años, mi padre me compró un disco de los Beatles y, la verdad, nunca supo lo que hizo regalándome ese álbum (ya que murió cuando yo tenía 10 años) cuando lo escuché, tuve claro a que me quería dedicar.

MARTA:
¿Cómo llegaste a ser músico profesional, como por ejemplo de Ariel Rot? ¿Te costó mucho?

MAC: Bueno siempre toqué sobretodo con bandas, que es en lo que me he encontrado más a gusto, estuve en muchas como Sex Museum, mi primera banda importante con la que empezamos a grabar y a hacer giras desde muy jovencitos, con veinte años ya nos íbamos por Europa en una furgoneta destartalada. También hice otra banda como proyecto más personal llamada Freedom. Con esta hacíamos Hard Rock. Estuve en muchos grupos de rock y desde el año 88, empecé a tocar con varios a la vez, que ahora es algo bastante normal. Actualmente cualquier músico suele estar con dos o tres bandas a la vez, pero antes no era tan común, al menos cuando yo era más jovencillo pues te dedicabas a tu banda y punto, pero desde el primer momento, me gustó liarme con proyectos diferentes para aprender y divertirme.
A finales de los ochenta, gente que me veía tocando por ahí, me llamaba para hacer otras cosas, yo podía decir que sí o que no, pero siempre decía que sí. Jajaja. En el ’89 me llamaron para una formación llamada Lions in Love, en la que casi todos eran argentinos. Ahí estaba Daniel Melingo, quien previamente tocaba en Los abuelos de la nada con Andrés Calamaro, esa banda me abrió a estilos muy diferentes y me introdujo en un circulo distinto y muy interesante, ahí empecé a conocer músicos argentinos importantes en el rock de allí y aquí. Precisamente a Ariel le conocí en el año 1990, cuando empezaban a montar Los Rodríguez, me ofrecieron tocar con ellos, pero yo estaba con tres o cuatro bandas y no pude hacerlo. Siempre tuve bastante inquietud por aprender más en el escenario que en cualquier otro sitio y esa actitud ayuda a meterte en cosas interesantes.





MARTA: ¿Con qué otros artistas has tocado aparte de Ariel Rot?

MAC: Con muchos, aparte de los que mencioné antes, con Josele Santiago, Christina Ronsenvinge, Marlango, Tonky Blues Band, Tonino Carotone, Tea, Marcelo Champanier, decenas de bandas de garitos, etc, etc, etc. Ahora tendría que mirar mi currículum.

MARTA: Bueno con esto creo que tenemos suficiente. Jajaja. ¿Hay algún artista con el que te hubiera gustado trabajar?

MAC: Hay músicos a quien conozco e incluso todavía que no conozco con quienes me encantaría trabajar, de momento he tenido la suerte de que todos aquellos con lo que he estado son interesantes y me han enseñado algo. También tengo mis composiciones y algo haré con ellas, ahora mismo estoy muy a gusto con Ariel, de hecho muchas veces me imaginé tocando con él, le admiré siempre y la suya es una de las bandas con quien mejor me he sentido porque todo el mundo tiene un gran currículum, grandes músicos y saben perfectamente de que va el tema, no hay tonterías que valgan. Es muy divertido cuando estamos en el escenario, cuando vamos en la furgoneta, o vamos de fiesta. Y de otros artistas españoles no sabría que decirte, me gusta mucho Mastretta por ejemplo. Podría dar muchos nombres pero no va a coincidir casi nunca con los que están el “candelero”.

MARTA: Es cierto, hay muchos grupos que valen la pena y que lamentablemente no son reconocidos.

MAC: Sí y además los hay con muy buena calidad y muy diversos estilos.



MARTA: ¿Cómo ves el panorama musical hoy en día?

MAC: Hay bastante actividad y en sitios como Myspace es muy evidente, bastantes propuestas interesantes aunque el 99 por ciento no salen en los medios, la cosa ha cambiado, hay más calidad en las ofertas, aunque como de costumbre no es eso lo que se muestra en televisión donde todos sabemos que durante años ni siquiera ha habido programas musicales a excepción de los que pasan a las tres de la madrugada, una vergüenza total. Hay muchos tipos de música. Y en cuanto al mercado, por supuesto, es un bochorno. No solo ahora, sino desde hace muchos años. Ahora estamos en esa especie de transición en la que está muy claro que a través de Internet es como van a evolucionar las cosas. Las compañías de discos son una putrefacción, un negocio que ellos mismos no saben ni por donde coger. Siempre han intentado repetir el éxito de lo que originalmente ya era una bazofia. Es decir, que han intentado hacer copias de lo que ya era malísimo originalmente. No se cuantos años, por ejemplo, habrá artistas de estos que llaman “latinos” que ni siquiera lo son. Para mi un latino de calidad será por ejemplo Jerry González, Paquito de Rivera o Rubén Blades, pero no todas esas “basurillas” con las que se hacen oro como si no se pudiera ganar dinero ofreciendo calidad. El panorama en cuanto a la industria es una bazofia completa e intolerable y se alimenta precisamente de un público que no es melómano, aunque ese ya es otro tema que merecería un estudio aparte.

MARTA: Cambiando un poco de tema, me gustaría saber si tienes algún tipo de afición aparte de la música, claro.

MAC: Sí, la lectura, por ejemplo. Siempre estoy leyendo dos o tres libros a la vez.

MARTA: Aconséjanos algún libro.

MAC: uno que estoy leyendo ahora, “El Zen en el arte del tiro al arco”. Es una especie de metáfora a través de la filosofía oriental, se editó en los años 50, me lo recomendó un contrabajista. También me está divirtiendo mucho la autobiografía de Ron Word, me gustan también los textos sobre teatro de Meter Brook o Stanislavsky y mucho la generación del 98.

MARTA: Dime alguna película que te haya gustado mucho.

MAC: Una de mis favoritas siempre ha sido “El viaje a ninguna parte” de Fernando Fernán Gómez, también me encanta “Strangers when we meet” de Richard Quine con Kirk Douglas y Kim Novak o “Ascensor para el Cadalso” de Louis Malle, hay muchas, yo no soy experto en cine ni mucho menos pero lo que no soporto, son las películas de explosiones mientras alguien corre y detrás explota un camión, que horror. Jajaja.

MARTA: ¿Y que haces un día cualquiera en el que no estás de gira?

MAC: Tengo un hábito con Internet que tendré que recortar, pues quita demasiado tiempo, ahora en enero también he retomado mis ensayos con una banda de jazz y en casa toco más el contrabajo, escucho música, no me dedicaría a esta profesión si no fuera melómano total, aunque soy consciente de que hay muchas maneras de aproximarse a la música y algunas de ellas no las entiendo, no entiendo que alguien sea músico sin ser melómano, pero conozco unos cuantos casos así, sorprendentemente.

MARTA: ¿Qué te parece Internet como vínculo para que la gente te conozca o ¿Qué te parece, por ejemplo, Myspace?

MAC:
Me parece increíble, además, cantidad de músicos de mi generación, incluso más mayores, han entrado en Myspace haciendo su página y están enganchados, que vicio! Conoces a bandas e individuos de todo el planeta y es una manera bastante cómoda para mostrar tu carrera, es un currículum disponible para cualquier persona en cualquier momento.

MARTA: ¿Qué música escuchas? O ¿qué ídolos tienes?

MAC: Escucho de todo. Los últimos años muchísimo Jazz, el Rock es lo que he tocado toda la vida, lo que sigo tocando y lo que mejor sé hacer. He escuchado Rock especialmente de los ’60 y ’70 que son mis raíces, pero, llegó un momento, a principios de los ’90, en que mis discos los tenía tan trillados y había escuchado tanto Rock y Pop, que acabé un poquito harto. Ahí fue cuando me metí en el Jazz. También me gusta la música clásica. Shostakóvich me encanta. Soy un seguidor de toda la escuela de Rock y R”n”B británico tipo The Who, Cream, Hendrix, Jeff Beck Group, Stones, Steve Mariott, etc y les comprendí mucho mejor cuando investigué en la historia del Jazz y escuche a Count Basie, el Blues en general y las raíces, para mi todo es lo mismo, todos mamaron de Louis Armstrong y los genios como el gran Miles Davis, también se dejaron influir por el Rock, el Soul, las músicas orientales o la contemporánea para crear nuevos sonidos, todo eso me encanta y por supuesto, soy fanático de Frank Sinatra.

MARTA: A mi es que me gusta que me recomienden bandas, porque hay tantísimas que no conozco…

MAC: Pues si no conoces a Divine Comedy te lo recomiendo totalmente. Todos los discos que tienen son geniales. Sus arreglos son elegantísimos y no reparan gastos en sus producciones si es a beneficio de la buena música.

MARTA: Gracias por la recomendación. Dime ¿Hay alguna anécdota que te gustaría contarnos?

MAC: Hay tantas, no sé. Por ejemplo una noche de lunes cuando estábamos tocando en un garito con Tonky Blues Band, apareció el mismísimo Tom Jones y se puso a cantar con nosotros temas de Jerry Lee Lewis. O cuando conocí a Noel Redding, bajista de Jimi Hendrix en el Agapo, en Madrid y toqué con él en una gran Jam, al día siguiente, lo mismo me ocurrió con Mick Taylor de los Rolling Stones o con el Gran Charlie Musselwhite, gran bluesman.

MARTA: por último Mac, ¿con quien te tomarías una copa?

MAC: ¡Uf! Con muchísima gente. Me tomo copas con gente muy a menudo, jajaja. Pero me encantaría tomarme una copa con Paul McCartney por ejemplo, o también me la tomaría con Pete Townshend de los Who, o con Neil Hannon de Divine Comedy o con Mónica Beliucci o Maribel Verdú.

MARTA: Bueno Mac, muchas gracias. Ha sido muy interesante charlar contigo.

MAC:
Gracias a ti, mil besos.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Una copa con... INDOMABLES

La historia de esta banda, comienza en Bilbao hace unos cuatro años. La componen Iñaki Prieto (cantante y letrista), Asier Domínguez (guitarra y coros), Jaime Tejedor (guitarra y coros), Beto Méndez (batería) y Hugo Janices (bajista), cinco espíritus rockeros que han decidido poner todo su esfuerzo y energía en tratar de hacerse un hueco en el siempre complicado mundo de la música.

Inspirados por AC/DC, Deep Purple, Metallica, Barricada o Barón Rojo, tienen en el mercado el disco “Vamos allá” y otro casi listo que verá la luz en 2008. Sus temas propios les hacen merecedores de una posición de honor entre el rock español y sus versiones de los grandes temas del Hard Rock les hacen poseer el escenario con plena autoridad en sus directos.

No les perdáis la pista y visitadles en http://www.indomables.net/

Entrevista: Myriam Apúntate


Fotos: Luis Boira/Ana Royo


Myriam: Todo grupo de rock que se precie, elige para sí un nombre contundente, fuerte, vosotros no habéis sido menos, ¿es vuestro nombre una declaración de intenciones?
Asier:
Jajaja, eso pregúntaselo a Iñaki, que fue el que tuvo la idea de “indomibilizarse”.
Iñaki: Cuando se me ocurrió el nombre de Indomables, los miembros del grupo eran otros, pero tras muchas discrepancias y tensiones, los demás abandonaron el grupo y me quedé yo solo, con el nombre, el local de ensayo… ¡y el micro! Jajaja. Después, cuando nos juntamos los actuales “indomables”, podíamos haber elegido un nuevo nombre, pero “Indomables” era ya conocido en Vizcaya y decidimos seguir adelante. Llevamos cuatro años juntos, somos una banda consolidada, nos llevamos bien, tenemos el mismo rollo musical y las mismas ganas de “tirar pa’lante”, eso es lo que nos hace ser indomables.

Myriam: Supongo que en estos cuatro años habréis vivido de todo, porque para una nueva banda de rock no será fácil el tratar de hacerse un hueco en el panorama musical, pero quedémonos con lo bueno, ¿qué satisfacciones os ha reportado la música hasta ahora?
Iñaki:
Hombre, pues sin duda la oportunidad de conocer gente nueva, de conocer sitios, de tener un sistema alternativo que te haga salir de la monotonía de “de casa al curro y del curro a casa”. Es emocionante que llegue el fin de semana y sepas que vas a dar un concierto, que va a ir gente a verte… Y desde luego el haber conocido a estos cuatro tíos, sus vidas, sus familias.
Asier: La gente es muy agradecida en un concierto, te hacen sentir que lo haces bien sobre las tablas. Yo toco por eso, por el respeto que muestra la gente hacia lo que haces y por el cariño que te transmiten. Nunca nos han dicho, “vaya mierda de banda”… aunque, bueno, igual lo han pensado y no se han atrevido a decírnoslo, porque no hay más que vernos, ¡jajajaja!

Myriam: ¿Queréis comentar algo también, acerca de la cara menos dulce?
Iñaki:
Mira, la verdad es que para ser una banda, como yo digo “de segunda”, pues tampoco nos va mal, porque estamos tocando mucho… pero se cobra muy mal. Nosotros somos conscientes de lo que podemos pedir, pero el no reconocimiento a la labor de los músicos es algo muy generalizado. Y no hablamos sólo por nosotros, porque conocemos a otros grupos en situación parecida a la nuestra, que comentan lo mismo.
Asier: El otro día nos llamaron para ir a tocar a Donosti… nos daban de cenar y nos pagaban el viaje. Estamos hablando de que mueves cinco millones de pesetas en equipo, cinco tíos un montón de horas en movimiento y casi dos horas de actuación… no vamos a pedirte 6.000 euros, pero podías darnos 600, ¿no?. Y es que mucha gente se cree que debes tocar simplemente para que la gente oiga tu música, parece que te hacen un favor, pues perdona pero yo estoy currando mucho en esto, reconócemelo de alguna manera.

Myriam: Cuando la banda comenzó su andadura, ¿os fijasteis algunas metas a alcanzar?
Asier:
Hombre, si es cierto que uno a veces tiene delirios de grandeza, y espera poder vivir de esto algún día, pero tampoco lo haces por dinero, jajaja, si no ya lo habríamos dejado. Nosotros somos conscientes de que el mundo de la música es jodido, así que sólo queda el ir haciendo las cosas poco a poco, e ir haciéndolas bien.

Myriam: El mundo de la música, como tú dices, es jodido, ¿y es más jodido todavía para una banda de rock que está empezando?
Iñaki:
Hombre, yo la verdad es que me río de esa gente que te encuentras de vez en cuando, y que te dice que el rock ha muerto, ¿cómo se explica entonces que Metallica de un concierto y acudan 40.000 personas, o que las entradas para ver a Bruce Springsteen se hayan agotado en cuestión de horas, o que el DVD de AC/DC se haya agotado en un día?. El rock no ha muerto, tiene mucho público y a la gente le gusta, pero claro, si sólo te fijas en lo que nos echan de comer en las emisoras, es fácil que pienses que hay una mano negra que en cuanto oye un acorde un poco distorsionado dice automáticamente que eso no puede funcionar.
Asier: Fíjate sino en cuáles son los festivales que más triunfan, pues los festivales de rock y los de heavy, y además hablas con los dueños de las tiendas de música, y te dicen que los únicos que compran cd’s originales son los heavys y los rockeros.

Myriam: ¿Es imprescindible sonar en las emisoras de radio más punteras para que te hagan caso?
Iñaki:
Hombre pues ayuda. Una de las mejores noticias, en cuanto a lo musical, que yo he escuchado este año, es que Fito, al que yo considero un gran rockero, ha logrado vender un millón de discos, algo que muy pocos han conseguido y que hoy en día todavía es más complicado. Eso quiere decir que Fito ha dado con la fórmula, porque suena en los 40, pero no ha dejado de tener su clase.
Asier: Claro, porque, aunque no hace lo mismo que hacía en Platero y tú, se ha mantenido fiel al rock y ahí está, vendiendo un millón de discos sin ser alto, sin ser guapo, sin hacer regeaton… y encima es de Bilbao, ¡qué cojones! Jajaja.

Myriam: Y aparte de Fito, y si no os permito nombrar a viejas glorias, a quién me destacáis del panorama de rock nacional.
Iñaki:
Pues hombre, es triste, pero tú te fijas en los carteles de los festivales de rock que ha habido este año, y los que te suenan son los que llevan más de diez años estando ahí: Barricada, Barón Rojo, Reincidentes…
Asier: Hombre, y este año, si hay que destacar a alguien en el panorama del rock, es a los Héroes, que han arrasado, que hacía 10 años que no tocaban juntos, que no se hablaban, que no sacaban una canción y que se ha visto que la gente los sigue adorando. Aunque bueno, precisamente los Héroes es un grupo controvertido, porque hay muchos rockeros que reniegan de ellos, aunque no es mi caso eh, que a mi si me gustan.

Myriam: ¿Y de aquí a 15 o 20 años, qué canción actual se habrá vuelto un clásico?
Asier:
“Mi sombra, la muerte y mi puta mala suerte” de Los Indomables, ¡¡jajajaja!!.
Iñaki: Hombre, siempre sale gente nueva que es muy buena, pero no acaban de romper. ¿Recordáis el grupo este australiano… los Jet?
Myriam: Si, los vi en concierto en Madrid este pasado junio.
Iñaki: Pero sería en algún recinto pequeño…
Myriam: No, fue en el Vicente Caladerón, pero porque fueron los teloneros de los Stones.
Iñaki: Ah claro, de teloneros. Bueno, pues ellos sacaron una canción muy buena “Are you gonna be my girl” y luego ya no les he oído apenas, y los Buckcherry salieron con una canción acojonante, pegaron fuerte y adiós también. No se qué pasa, pero los grupos de rock que salen no se mantienen.

Myriam: Bueno, vamos a cambiar de tercio y vamos a echarnos unas risas. Contadme alguna anécdota de estos cuatro años como banda.
Asier:
¿Que te agaches y se te rompan los pantalones cuenta como anécdota? Jajaja. Porque eso me pasó a mi en Zamora. Y otra cosa anecdótica, fue que firmé unas bragas ¡jajajaja!, pero lo más curioso fue ¡que las firmé en el mismo concierto en el que se me rompieron los pantalones!

Myriam: Vamos a decirle al resto de la banda que se anime a contarnos alguna anécdota más:
Beto:
¡¡Que te cuenten la anécdota del toro!!
Asier: ¡Jajaja! Mira, estábamos en un pueblo, al que habíamos ido a participar en un concurso de bandas, y antes de la actuación fuimos a dar un paseo por unos campos que había cercanos, y Hugo, el bajista, se alejó un poco para hablar por teléfono… Oímos unos ruidos, nos dimos la vuelta, y vimos a Hugo que venía hacia nosotros corriendo y gritando “¡¡un tooooroooo!!”, jajajajaja. Yo no he corrido más en mi vida, y cuando llegamos al escenario, se partía de risa el cabrón, ¡¡porque se lo había inventado todo!!. Pero bueno, la verdad es que nos reímos mucho y encima ganamos el concurso.

Myriam: Bueno, ¿y se liga mucho teniendo una banda de rock o todo eso de la erótica del cuero, las groupies y demás es un falso mito?
Jaime:
¡Claro que se liga!
Beto: ¡Qué va hombre! Jaime lleva cuatro años de gira y sólo liga con su vecina y porque la tiene al lado, jajaja. A lo mejor ligan los que van de cuero, pero a es que a nosotros el cuero nos roza, jajaja, somos más de vaqueros. ¡El cuero se lo dejamos a Iñaki!

Myriam: ¿Qué le pedís al futuro?
Asier:
Pues que pasen 10 años y sigamos tocando. Eso querrá decir que no nos habrá ido tan mal… ¡o que tenemos mucha paciencia!. Y bueno, me gustaría tocar con los AC/DC, pero mientras eso llega, ya podemos decir que hemos tocado con la Bon Scott Band, que son su banda tributo y que, dicho sea de paso, se han convertido en admiradores y amigos.
Jaime: El grupo al principio supone mucho trabajo, pero luego te da unas satisfacciones de la ostia. Yo le pido más noches como esta, de risas y buen rollo.

Myriam: Gracias chicos, y ahora a disfrutar del concierto… ¡y que corra el Jack Daniels!
Todos:
¡Salud!

domingo, 16 de diciembre de 2007

Una copa con...Coti Sorokin

Coti Sorokin conoció el triunfo en Latinoamérica y en España en el año 2005 con su tema "Nada Fue Un Error", cantado junto a Julieta Venegas y Paulina Rubio. También es el compositor de “Color Esperanza”, canción interpretada por Diego Torres. Coti nació en Rosario, Argentina. Cuando cumplió los tres años se trasladó con su familia a Concordia, Entre Ríos, donde comenzó sus estudios de guitarra y teoría musical. Cuando regresó a Rosario continuó sus estudios en la Facultad de Humanidades y Artes. Mientras tanto, formó el grupo Luz Mala, y grabó un disco producido por Lito Nebbia, "el creador del rock en español", según sus propias palabras.

Fotografías: David Azpurgúa
Entrevista: Ana San Román

Ana: Hola Coti, recuerdo que la primera vez que te vi en un concierto fue en Arnedo (La Rioja) hace unos seis años aproximadamente. Creo que tu situación artística ha cambiado mucho desde entonces.
Coti:
Sí, bueno, serán cinco.

A: ¿Cinco? No sé, tal vez... Recuerdo que fue hace mucho, que no eras muy conocido aún en España, que empezabas entonces por aquí y ahora, desde que sacaste el disco con tus amigos todo ha cambiado mucho. Ya habías formado parte de diferentes grupos en Argentina desde los 90 y también habías trabajado como solista, vamos, que la música no era algo nuevo para ti, pero, ¿qué supuso en tu carrera y en tu vida la colaboración de amigos como Julieta Venegas, Paulina Rubio, Ismael serrano o Josemi Carmona en tu disco “Esta mañana y otros cuentos”?
C:
Fue, la verdad, un momento de alegría, de compartir la grabación de este disco, de compartir canciones. Eran ganas. Una deuda que tenía, en realidad, conmigo mismo de hacer un disco en directo y de reflejar eso de alguna manera. Yo me crié compartiendo la música, compartiendo guitarreadas y demás y este disco, “Esta mañana y otros cuentos”, fue como el reflejo de eso. Dejar grabado en un disco esas 2 horas y media que duró el concierto y compartir algunas cuatro o cinco canciones con amigos. La verdad que fue una experiencia muy bonita.

A: Y la verdad, también, es que ese disco ha tenido una difusión enorme.
C:
Sí, sí. Sobre todo porque había muchas canciones que ya eran muy conocidas y que por ahí ya había gente que las conocía pero que no sabía que yo las cantaba. Entonces, de alguna manera, ese disco sirvió para unir todos los cabos.

A: Si, claro, eso es totalmente cierto, porque en este trabajo del que estamos hablando hay un montón de canciones que ya formaban parte del disco “Coti” que fue el que promocionabas en el concierto por el que te preguntaba al principio y que fue donde te conocí. El público apenas las conocía entonces y, a raíz de la colaboración de tus amigos en “Esta mañana y otros cuentos” se empezaron a escuchar muchísimo.
C:
Sí, sí, fue una idea muy bonita y la verdad que resultó bien.

A: Y para ti como experiencia personal ¿Qué supuso?
C: Es lo mismo, lo que te digo, fue como reflejar en un disco primero la deuda personal que tenía desde siempre. Para los músicos a los que nos gusta tocar en directo, a los que nos gusta grabar y tocar instrumentos y cantar siempre es un desafío grabar un disco en directo. Personalmente era una experiencia muy bonita que nunca había hecho y que era un desafío a la vez. Fue muy enriquecedor y de un crecimiento muy bonito y, sobre todo, de volver a versionar estas canciones que ya tenían como su alma y que, de alguna manera, ese fue el momento en que se hicieron populares

A: ¿Cuántos años llevas en España?
C:
Llevo seis años.

A: ¿Y cómo fueron tus inicios hasta lograr lo que has alcanzado hasta ahora? ¿Por qué decidiste venirte a España?
C: Empecé con mi primer disco “Coti”. En realidad tenia ganas de salir de mi país hacía rato. Estuve probando en diferentes sitios y demás y se dio la oportunidad de venir a mostrar mi música, de venir a presentar mi primer disco, que grabé en Argentina y que terminé aquí, y me vine a vivir. Así fue. Soy en ese sentido bastante emprendedor y vagabundo. Entonces terminé aquí viviendo con mi hermano, con mis músicos, mostrando lo que fue el primer disco y así nos fuimos quedando, quedando… Después llegó el segundo disco, “ Canciones para llevar”. Luego vino “Esta mañana y otros cuentos” y ahora estamos con “Gatos y palomas”, que es el último disco que terminamos de grabar y estamos presentando ahora.

A: ¿Te gusta vivir aquí o echas de menos Argentina?
C:
Sí, la verdad es que sí me gusta vivir aquí. Echo de menos lo normal porque vivo acá por una elección, nadie me obliga, todo lo contrario, vivo acá porque elegí vivir acá y me siento muy bien.

A: Sí, pero también puede ser una elección obligatoria por cuestiones laborales, no?
C: Digamos que para mí el trabajo y el afecto personal y profesional es la misma cosa por lo que no lo divido de esa manera. Vamos, que es una misma razón. Para mí no existe un horario de trabajo. Yo soy músico de alma, de nacimiento, entonces no sé en qué momento estoy trabajando y en qué momento no. Entonces, más que nada fue por una cuestión de curiosidad. El desafío también de empezar de cero en un país donde no me conocía nadie. Me fui quedando, ya te digo, me fueron tratando muy bien, cada vez mejor y cada vez me sentía más a gusto y ya hace seis años que estoy acá y es el cuarto disco éste que edito en España y en todas las partes del mundo.

A: ¿Y te ha cambiado la popularidad?
C:
No, no, para nada. Yo pienso que una cosa es la fama y otra la popularidad y en realidad la popularidad de las canciones son lo mas importante, mucho más que la de las figuras y la de los personajes y no creo que me haya cambiado para nada. Yo sigo siendo, en esencia, el mismo que fui siempre y… ¡Yo qué sé! Con más trabajo, con menos tiempo, pero disfrutando siempre, viviendo siempre cada disco, cada canción, cada concierto y siempre con la misma ilusión y con la satisfacción de saber que hay un hilo tendido desde el primer disco hasta ahora muy coherente, musicalmente muy lineal sin habérmelo propuesto, sólo siendo fiel a lo que me sale de dentro y eso me parece que es lo más importante.

A: Sí, con estilo propio, eso esta muy bien. ¿Y qué hay de esa esencia, de ese estilo propio y qué hay de nuevo? ¿Con qué nos sorprendes en este último disco “Esta mañana y otros cuentos”?
C: Creo que continúa absolutamente con la línea trazada desde el primer disco. Por supuesto que hay cosas novedosas en este disco. Es un concepto del disco de amplitud musical, como en la lírica. Sobre todo es un disco en el que he logrado plasmar cosas que antes no me llamaban la atención, o sí me la llamaban pero no para mostrarlas en mi música o no para ponerlas en mis letras. Entonces es un disco, primero, que ha nacido de las letras, es una característica de este disco, todas las canciones nacieron siendo primero texto y después que los textos son, a su vez, entre sí, bastante disímiles, de mundos muy distintos. Hay canciones más sociales, otras sensuales, otras de amor, otras de despedida otras de intensidad pasional… Hay como muchas vertientes en las letras. En la música pasa lo mismo, es un disco muy abierto musicalmente, es un disco que dejé por ahí fluir libremente. Volví a tocar el bandoneón, es un disco donde hay un poco de tango, hay mucho rock & roll, hay sonidos sureños… Es un disco muy completo y que me muestra, creo, que al 100%

A: ¿Qué artistas han influido en tu forma de trabajar?
C: Muchos. Muchos porque yo vengo escuchando música desde chico y creo que todo te va influyendo. Por supuesto que hay tanto en mi país. Yo me crié en la adolescencia en la época de oro del rock nacional y creo que las influencias más fuertes han sido de los grandes compositores de ahí, de mi país, en principio. De cantautores también. Latinoamericanos, españoles...

A: ¡Dime nombres, dime nombres!
C: ¡Por supuesto! Charly García, León Gieco, Fito Paez, Calamaro por supuesto, Silvio Rodríguez, Sabina, Serrat, Los Rolling, Bob Dylan, Tom Petty... ¡Muchísima gente! ¡Te podría nombrar 200! Es la gente a la que amo, a la que admiro y con la que disfruto de su música y creo que eso se va metiendo en el corazón de uno.

A: ¿Como una esponjita, no? Absorbiendo lo que te gusta de cada uno. Has nombrado a Sabina como uno de tus influyentes. “Una copa con” se caracteriza por su entusiasmo hacia el trabajo de Sabina y de sus músicos. Nos conocimos en la gira “Karaoke y top colcha” y Pancho Varona es nuestro padrino.
C: ¡Jajajaja! ¡“Karaoke y top colcha”! Es una buena idea para darle a mis músicos. ¡Jajajaja! Cuando no hagamos gira que se dejen la vida ahí. ¡Qué bueno! ¡“Karaoke gatos y palomas”! Se puede hacer tranquilamente.

A: Bueno y Coti, ¿qué hace en un día normal en el que no hay bolos?
C: Tampoco tengo muchos días. Ahora hemos terminado la gira hace poco pero, generalmente, siempre hay cosas que hacer en la casa, no? Colgar cuadros… Yo qué sé o, simplemente, dormir o ir al cine. Lo que hace cualquier persona. O leer, o salir a andar en bici. A mé me gusta mucho andar en bicicleta…

A: ¿Cuál ha sido tu mejor momento musicalmente hablando?
C: Éste, sin duda. O éste o el que viene, mañana es mejor.

A: ¿Y el peor?
C: El peor… Pues no lo sé! Yo creo que estuve un tiempo así, haciendo muchas cosas que me gustaban pero que no satisfacían al 100% mi necesidad artística. Entonces creo que hubo un hueco entre los grupos que tuve y mi primer disco solista. Hubo un hueco de tres o cuatro años en el que estuve trabajando mucho y viviendo de mi música y demás, pero donde había relegado un poco mi proyecto como solista. Aunque tampoco lo llamaría el peor, porque de todo se aprende y, bueno, eso también hace que uno se mueva hacia lo que le gusta y ponga pasión, empeño y energía en lo que uno quiere. Esos también son momentos donde uno aprende a mirarse hacia adentro y a ver realmente lo que necesita y qué es lo que más lo mueve y la pasión que tiene en el pecho y que trata de salir. Son momentos de aprendizaje. Yo también aprendí mucho de trabajar con muchos artistas. Aprendí mucho de andar mucho por los estudios, de tocar la guitarra, de tocar el bajo, de componer canciones… Son aprendizajes también que te quedan adentro y que luego a la hora de hacer tu música te ayudan mucho. He buscado el canal de hacer mi disco solista que era lo que realmente, cuando uno es chico con diez, once o doce años, que empiezas con la guitarra y demás, siempre tu sueño es tener tu disco, tener tus grabaciones, hacer tus giras, tus canciones… Entonces, por supuesto, que eso no lo perdí nunca. Y aquí estamos.

A: Y, para terminar, haciendo honor al nombre de nuestra revista ¿Con quién te tomarías una copa?
C: Una copa de Whisky y ya, en el momento en el que estamos, y como sé que a Joaquín le gusta también el White Label, me la tomaría con Joaquín (Sabina). Ya me la tomé. Un par. Pero bueno, me volvería a tomar otra.

A. Muchísimas gracias por atendernos, Coti. Ha sido un placer.
C. Gracias a ustedes.

domingo, 9 de diciembre de 2007

Una copa con...Tontxu

Juan Antonio Ipiña, más conocido como Tontxu, nació en Bilbao el 17 de agosto de 1972.

Compositor e intérprete precoz, siempre ligado al mundo de la música, recibió su primera guitarra de manos del actor Moncho Borrajo, amigo de su familia.

Autor intimista, de vida intensa e ideas claras quiso tomarse una copa con... nosotros.

(Más información en http://www.tontxu.com/ )

Entrevista: Sonia San Román
Fotos: http://www.terra.es/, http://www.deia.com/, http://www.telecinco.es/


Sonia. Tengo entendido que tu primera canción la escribiste con once años. ¿Siempre has tenido clara tu vocación por la música o el Tontxu niño tenía otros planes para cuando tocara ser mayor?
Tontxu. Tenía otros planes porque lo de cantar, grabar canciones y dedicarse a la música lo veía tan imposible… Pero un día me propuse no quedarme con las ganas de saber qué hubiera sido de las más de 100 canciones que tenía escritas desde los once años cuando cumpliera los cuarenta. Así que me lancé a intentarlo y aquí estamos, con seis discos, a punto de grabar el séptimo, y con un público que me hace seguir creativamente vivo.

S. ¿Qué supuso para ti entrar a trabajar en los 40 principales de Bilbao con tan sólo 17 años?
T. Era la forma más viable de trabajar cerca de la música. Si no era cantando mis temas, era pinchando en garitos los de otros o presentando en la radio los que programaba la emisora. El caso era estar rodeado de música. Sin ella muero y no exagero.

S. ¿Cuáles son los mejores recuerdos que conservas de tu primera etapa tocando en los locales de tu ciudad?
T. Un día, tras uno de mis primeros conciertos, un tipo al que no conocía de nada, me preguntó si tenía alguna maqueta. Pensé: “Hostias! Y éste, si no es mi primo, ni es “nadie”… ¿Por qué quiere escucharme en su casa?" Inmediatamente dije: Me voy a Madrid. Vixente Martinez de Oskorri, también me lo confirmó: “Tontxu, esto le va a gustar a más de uno por ahí. Vete”

S. ¿Cómo fueron los primeros tiempos tocando en el Libertad 8? ¿Pensaste en tirar la toalla alguna vez?
T. Todo iba siempre a mejor. La cuesta abajo y la otra cara del aplauso llegó con la crisis de las discográficas y el paso inexorable del tiempo me dejó en tierra de nadie. Jamás triunfé, pero tampoco fracasaba, porque mientras, un público fiel me permitía seguir viviendo de la música. Tengo la suerte de que siempre me ha ido “igual de mal”. Y eso en la música con el paso de los años es todo un triunfo.

S. Después vinieron uno a uno tus discos y fuiste haciéndote con un público fiel a tu música y con colaboraciones importantes en tus canciones. Supongo que se cumplirían muchos de tus sueños ¿Era una etapa tan dulce en lo profesional como en lo personal o sentías que te faltaba algo?
T. En ambas facetas fue muy dulce. Por una parte me consolidaba en mi profesión y, por otra, mi familia y mis amigos seguían siempre cerca y siendo los mismos. Sólo faltaba mi hija. Y ya está aquí.

S. ¿Qué cambios se produjeron en ti después de tu viaje a Canadá en el 2003?
T. Confirmé desde la distancia lo que quería. Aparté de mi vida las palabras “ventas”, “éxito”, “fama”… Decidí firmemente crecer, aprender, mejorar… Y luego compartirlo con los míos.

S. Has viajado, entre otros muchos lugares, a Jordania, al Sahara y a Palestina y has sido testigo directo de las situaciones vitales de esos pueblos ¿Crees que la música es un buen motor para cambiar el mundo?
T. La música es un buen motor para agitar conciencias y luego son ellas las que cambian el mundo. Lástima que justo los que tienen el poder para hacerlo estén literalmente “sordos de poder, interés, corrupción y memoria”

S. Y cambiando radicalmente de tercio, no puedo dejar de preguntarte por Gran Hermano Vip. Reconozco que cuando te vi entrar al programa sentí extrañeza porque no eras el prototipo de famoso que suele participar en esos shows. ¿Cómo surgió la idea? ¿Fue positivo para ti o tus fans más fieles se sintieron decepcionados de alguna forma?



T. Andaba tieso. Tengo un agujero en el bolsillo, y con este curro si no sabes ahorrar…
Con el tiempo creo que decepcioné a todos. Pero algunos lo supieron disculpar.

S. Actualmente estás trabajando en el que será tu séptimo disco y acabas de producir “Maneras de romper una ola” de Andrés Suárez estrenándote como productor. ¿Con cuál de las dos facetas te sientes más cómodo?
T. Con ambas, pero la de productor, como es más nueva para mí, me pone más. He descubierto que puedo producir. Tenía dudas y, Andrés, que ha sido muy valiente confiando en mí, me ha dado la oportunidad de confirmarlo. Escucho su disco, del que soy responsable de cada nota, ¡y me gusta mucho!

S. ¿En qué aspectos has evolucionado más, personal y profesionalmente hablando, después de ser padre?
T. Tengo la responsabilidad de seguir vivo. Mi hija me ha devuelto a la vida. Me ha puesto los pies en la tierra. Por eso la deseé y la tuve. Porque si no, no las tenía todas conmigo para seguir en el planeta de mierda éste. Había perdido la ilusión y ahora la tengo de nuevo. Eso si: CUSTODIA COMPARTIDA, YA, por favor.

S. Puestos a soñar ¿Con quién te gustaría tomarte una copa?
T. Con mi hija y con usted dentro de dieciseis años, para que haga de testigo y le cuente a mi pequeña de dos, que su padre no hablaba de otra cosa que no fuera ella, en aquella entrevista que le hizo en 2007. Muchas gracias. Salud y música.

S. Gracias a ti, Tontxu, ha sido un placer.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Una copa con... Álvaro Urquijo

Entrevista: Ana Beguería
Fotos: Raul García

Cuando se abren las puertas de la furgoneta, bajan de ella 30 años de historia de la música española, y eso, quieras o no, impone un poco.

-Hola -dice- soy Álvaro.
Nos dirigimos hacia los camerinos, en uno de ellos pone "Artistas", - este no debe ser - bromea.

Él toma agua, yo cerveza. Comenzamos.

Ana Beguería: Álvaro, lo primero de todo. ¿Qué tal la gira?
Álvaro Urquijo: Pues muy bien. Bueno, la verdad es que gira o no gira, estamos todo el año trabajando. Unas veces trabajamos en estudio y otras veces en directo, pero trabajamos todo el año. Y la verdad es que muy contentos. Yo no creo que podamos quejarnos de nada.

Ana: Lleváis 27 años…
Álvaro: 28 en realidad, lo que pasa es que lo comentábamos el otro día, hablando con la compañía, que van a sacar un recopilatorio más, como de costumbre, que es normal ¿no? Cuando llevas una carrera muy dilatada, que las canciones que nos pusieron en su día en órbita, por así decirlo, estaban compuestas hacía un par de años antes de su edición…

Ana: O sea, que realmente son canciones de hace 30 años.
Álvaro: Sí, suena muy fuerte, pero en realidad para mí, tampoco ha pasado tanto tiempo, pensando en que hay tradiciones musicales anglosajonas, que llevan 60 años de tradición de rock o de jazz, de que empezó siendo un germen, ahora llevan muchísimos años entendiendo la música como algo cotidiano. Padres que se lo transmiten a sus hijos, guitarras en casa, cosas que aquí en mi época no eran muy normales. En realidad nosotros cogimos parte de una cultura musical de un país y lo de 30 años es lo de menos. Creo que a nadie le preguntan por ahí afuera, a Neil Young o a los Rolling que cómo es que llevan tanto tiempo. Creo que es algo más natural.

Ana: Pero cuando se lleva tanto tiempo, por una parte vuestros seguidores os pedirán una cierta innovación, y por otro lado os pedirán que sigáis fieles a vuestro estilo. ¿Cómo se combina eso? ¿Con qué te quedas?
Álvaro: Bueno, tienes que dosificarte un poco e intentar complacer a todos, pero pensando en la mayoría. Como público, yo que he asistido a muchos conciertos, he visto ídolos míos que cuando llegan a tu ciudad, te ponen solamente el último trabajo, y se centran demasiado en su vertiente última. Y de se olvidan de que la gente que ha pagado su entrada o ha ido a verlos, es la que manda, es el 50 % del show. Nosotros pensamos un poco en eso, en hacer un pequeño balance de nuestra historia, y esperamos complacer a todo el mundo. Aunque a veces es muy difícil, porque no podemos tocar casi 200 canciones.

Ana: Cuando yo fui a una discoteca la primera vez con 12 años, sonó Déjame. Ahora voy a una discoteca y sigue sonando Déjame. ¿Cuál es el secreto para hacer una canción inmortal?
Álvaro: Si lo supiera… Es un misterio. Si intento buscarle un significado…, la gente, por ejemplo, y me refiero a la gente de la calle, la gente de a pie, no a los profesionales, ni a la gente que tiene una forma de escuchar música distinta, como productores, ingenieros o los músicos. Bien, pues la gente normal y corriente que adora la música tiene en su cabeza ciertos parámetros de gusto. Es como la belleza, las chicas, las modelos, por ejemplo, es muy difícil que alguien te diga que son feas, no. Todo el mundo coincide en que son guapas. Hay a quién le gusta más, a otros menos, pero todos coinciden más o menos. Cuando se dan esos parámetros para que algo guste a una mayoría, salen estas canciones, que calan en un colectivo, y eso nadie sabe por qué es. Es una cuestión que nunca se podrá averiguar, porque aunque todo esté cambiando, hay unos pilares que se mantienen siempre, y lo que esté más cerca del gusto general, suele funcionar. Pero no siempre das con ello, y tampoco se busca. La gente lo que pide es que sea natural y espontáneo, no que vayas a comerles la cabeza con una canción porque lleva un determinado tempo por ejemplo. Cuando sale, sale y ya está.
Ana: Si ahora tuvieras 16 o 17 años ¿Crees que podrías llevar la misma trayectoria que has llevado? Porque el panorama musical ha cambiado bastante.
Álvaro: Pues seguramente no, porque tendría otra educación, y tendría otra valoración de lo que es el mundo de la música. Yo lo he contado mil veces, que cuando empezamos, lo hicimos pero no para ganarnos la vida, porque de la música no se podía ganar la vida uno, hasta el 84 u 85 que empezó a haber algo más de organización en torno al negocio. Ganábamos poco dinero y era para equipos, para guitarras. Teníamos un equipo muy malo porque no había cultura de ese tipo de materiales. Ahora vas a una tienda de música y te puedes comprar por pocos euros una guitarra y un ampli, pero entonces no era posible. El tema de tener 16 o 17 años en la música era como el que hacía panfletos anti franquistas , era hacer algo como minoritario, prohibido y que te envolvía y enamoraba. Y ese calorcito y ese amor que tenía la música entonces movía montañas. Ahora lo que mueve montañas son los intereses económicos y audivisuales.

Ana: Sin embargo en los años 80 había muchos grupos y todos vendían. Ahora no vende ninguno, ¿sólo tiene la culpa internet, o es que la gente tiene menos cultura musical?
Álvaro: Bueno, no vendían en los años ochenta. Yo creo que vendían en los noventa, si quieres a finales de los ochenta. Para que te hagas una idea, nosotros con el Déjame, vendimos 15.000
discos o un poquito más, y eso hoy en día sería un fracaso y por aquel entonces era un éxito. Todo cambia, vender 50.000 copias era algo inaccesible, como ahora vender 1.000.000. Era otro tipo de público, la gente no compraba discos. Luego pasó a comprarlos y ahora han dejado de comprarlos. Hemos vivido ya épocas muy parecidas en el tiempo.

Ana: Todo es cíclico ¿no? Ahora parece un delito gastarse el dinero en música, o en ir a un concierto.
Álvaro: Bueno, los conciertos, depende de cómo hayas sembrado tu camino. El público es el 50% de un espectáculo, el 50% de un grupo. Y no tu público, sino el público en general. Y a ellos te debes y hay que intentar dejarles felices y contentos y si ellos lo son tú también lo eres. Es como una relación de pareja, tanto das, tanto recibes. La gente que solamente recibe porque es el negocio lo que prima, termina agotando su filón, y termina desapareciendo o denostado porque ha salido otra cosa más de moda y se ha quedado olvidado. Pero si vas haciendo poco a poco y ganando adeptos, es otra cosa. Yo como público, si algo me gusta, pues convenzo a 6 o 7 personas, lo pongo en mi coche, lo pongo en mi casa. A veces el boca a boca mueve muchas más montañas que los medios, lo que pasa es que hoy en día las bocas están cerradas por los medios.

Ana: Bueno, en estos momentos, se está llevando mucho, con amigos, el tema de internet, los myspaces. La gente allí se publicita, vas pasando de uno a otro. ¿A ti que te parece?
Álvaro: Me parece bien. Creo que negarse a la evidencia es un poco retrógrado. De la misma manera que a mi padre le parecía una locura que sus tres hijos se dedicaran a algo que no existía - es como si ahora tuviera tres hijos de edades entre 14 y 20 años y me dijeran que van a sembrar en Marte cebollinos galácticos -, les diría: estáis tontos o qué. Pero a lo mejor, eso se hace. Entonces yo no puedo decir que lo que a mí me parece extraño o raro, no lo debe ser tanto.

Ana: Aquí caben 15.000 personas. ¿Tú qué prefieres estos escenarios o los teatros?
Álvaro: Depende. Yo creo que los teatros, si le coges el truquito y sabes encajar… Es muy fuerte al principio, muy duro porque juegas con la oscuridad más profunda, y eso te da mucho corte. En los grandes espacios la calidad del espectáculo se ve más de lejos, es algo más masivo. Pero tiene también su aquél. Yo creo que tiene que haber de todo. Es como el cine, la televisión, la música. ¿Qué prefieres? Yo prefiero todo, mientras me guste y se haga bien.
Ana: Esta noche compartís escenario con Nacha Pop. ¿Con quién os gustaría compartir escenario y no lo habéis hecho?
Álvaro: Yo he colaborado con mucha gente, pero compartir escenario es más complicado, porque es un jaleo, de montaje, desmontaje. Hay cosas que son complicadas de coordinar, a no ser que lo hagas conjunto desde un principio. Pero a mí, me gustaría con cualquiera. Cualquier grupo se merece mis respetos.

Ana: La última pregunta obligada. ¿Con quién te tomarías una copa?
Álvaro: Pues lo mismo. Con cualquier persona que me dé buen rollo. Creo que los amigos y los no amigos es una cuestión de conocimiento. Puede haber mucha gente que podría ser tu amigo y no la conoces. Para mí, conocer a gente, o tomar una copa con un amigo lo disfruto igual. Lo malo es que la copa se haya metido tanto en la cultura y la tradición porque en realidad no es bueno beber.

Ana: Bueno, una coca-cola.
Álvaro: Una coca-cola, sí.

Ana: Álvaro, ha sido un placer.
Álvaro: Lo mismo digo