domingo, 25 de noviembre de 2007

Una copa con... Marcela Ferrari

El pasado día 6 de octubre, estuvimos conversando con Marcela Ferrari, una persona con una larga trayectoria en el mundo de la musica, con una voz que le permite cantar todo lo que se proponga, una persona capaz de coger una guitarra y componer. Yo creo que son suficientes motivos para creer que os pueda interesar conocer más cosas sobre ella. Si es así, espero que disfrutéis de esta charla.


Entrevista: Marta Pérez
Fotos: Rosa Sierra




Marta: ¿Con qué edad comenzaste a dedicarte a la música?
Marcela:
Empecé con 20 años más o menos, profesionalmente –amateur, con 17-

Marta: En Buenos Aires?
Marcela:
No yo en Buenos Aires estudié canto en el conservatorio de Morón durante un año, pero era muy jovencita y bueno tenía las clases a las 9 de la mañana y la verdad, no duré mucho, jajaja, , cuando acabé el Bachillerato me vine a España con 18 años, fui a la escuela de música creativa…, luego ya estudié con profesoras particulares según mis inquietudes y necesidades, si bien soy mayormente autodidacta, y empecé a componer.

Marta: Bueno y cuéntanos ¿cómo ha ido evolucionando tu carrera aquí en España?
Marcela:
Yo empecé ensayando con dos o tres bandas, íbamos a “La Nave”, en Madrid, era un sitio que tenía locales de ensayo. La verdad es que fue una gran época para los que vivimos en Madrid, allí iba mucha gente a ensayar, iba gente consagrada y grupos noveles, y bueno allí había una salita de conciertos y ahí empecé a tocar, además de en muchos garitos del circuito madrileño, allá por los 90 y pico...

Marta: ¿Has llegado a grabar algún disco?
Marcela:
Grabé un disco de Rock para Polygram, Universal en 1995, La verdad es que no tuvo gran apoyo ni repercusión, y me sentí tan decepcionada que lo dejé durante un tiempo. Justo en ese momento hice la gira de “El gusto es nuestro”. Luego fui madre y entonces hice un disco infantil que me lo editó la Fundación Auto y también fue editado en Bs As..

Marta: ¿Y cómo llegaste a ser corista, por ejemplo de la gira de El gusto es nuestro? Imagino que fue difícil…
Marcela:
Lo que pasa es que lo difícil parece fácil cuando le pasa a uno, y viceversa. Cuando llegué empecé a ir a la escuela de música creativa, luego estuve durante dos años en una orquesta, donde aprendí mucho y suficiente para ya cambiar de aires, y finalmente empecé a ir a “la nave” iba allí y conocía a gente, y empecé cantando con un cantante melódico, luego cantaba con un grupo que se llamaba Metálicos y tocando con ellos me vio alguien de la oficina de Emilio Aragón, entonces me llamó Emilio e hice con él una gira, y así empecé, luego ya no paras, conoces a gente o alguien te ve y le gusta como lo haces, etc..

Marta: ¿Con qué artistas has trabajado?
Marcela: Pues como he dicho antes, trabajé con Ana Belén, Víctor Manuel y Miguel Ríos en la gira de El gusto es nuestro.
Luego trabajé con artistas como Jorge Drexler o Rosana, y bueno ahora con Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, que era uno de los que me faltaba, aunque en la gira de mucho más que dos había cantado alguna con él, pero nunca me hubiera imaginado que iba a ser tan feliz cantando con ellos dos, y justamente en este momento de mi vida.





Marta: ¿Tienes algún proyecto en mente?
Marcela:
Sí, yo iba a sacar un disco de tangos-canción míos en julio de este año, pero me salió la oportunidad de trabajar en la gira de Dos pájaros de un tiro, y la verdad es que nunca me había alegrado tanto de tener que posponer un disco. Me apetecía mucho la verdad trabajar con ellos, y en parte también lo necesitaba, sabía que iba a aprender mas cosas estando todo este tiempo con ellos.
También tengo preparado un segundo disco para niños, la verdad es que tengo varias cosas en mente, tengo bastantes temas que he compuesto, si bien ahora mi prioridad es mi primer disco de tangos-canción.
Marta: Y entonces, ¿para cuándo ese disco de tangos?
Marcela:
Nos metemos en el estudio a partir de diciembre o enero, cuando acabe esta gira y pasadas las fiestas.

Marta: Y ¿qué te inspiró a hacer un disco de tangos, habiendo hecho anteriormente un disco de Rock y un disco infantil?
Marcela:
pues no se, hace como 7 años, de repente me salió la música así, supongo que los genes, las raíces, aunque yo no creo en banderas, no creo en el rollo “mi país” (y respeto mucho a la gente que sí cree, empezando por mi padre que no quería que me fuera de Argentina...) en fin, que me crié escuchando a mi padre cantando tangos y supongo que viene un poco de ahí. También me di cuenta que me gustaba cantarlos y me salía natural, encontré en el tango un medio de expresión, en el que podía ser muy yo, que gracias a la época que estamos viviendo de fusión, tenía esa libertad y a la gente le gustaba. Mira, cuando estuve en Buenos Aires, algunas madres de amigos míos que tienen 60/80 años me decían que les encantaba… así como las hijas/os de mis amigos aquí en España, que tienen una media de 20 años, también, y eso te ayuda a seguir adelante, sabiendo que gusta, yo necesito esa aprobación, la verdad.. En cualquier caso, componiendo estas canciones me siento 100x100 honesta, y para mí eso es lo principal.

Marta: Entonces a tus conciertos, deben ir personas de todas las edades…
Marcela:
Es una locura!! desde gente de 22 años a personas mayores y también gente de mi edad, y de todas partes…por ejemplo a mis amigos les encanta y a mi me da un subidón cuando me lo dicen, porque son amigos músicos que he ido conociendo durante mi carrera, a quienes quiero, admiro, y valoro mucho su opinión.

Marta: ¿Qué opinas de cómo está hoy en día el panorama musical?
Marcela: Pienso que hoy en día esperar algo de las multinacionales es un desastre, si bien siempre hay afortunadas “excepciones “y así es casi desde que yo estoy en esto, y claro, eso hace que en ciertos momentos te den ganas de dejarlo todo y ponerte a trabajar de otra cosa, pero te pones a pensar y entiendes que si sigues ahí es por algo, te das cuenta de que a pesar de todo merece la pena, resurge lo mas valioso, la parte artística, y que te has de creer un poco más lo que haces, que es una cosa que a mi me cuesta, sentir el reconocimiento de los demás ayuda también a no claudicar, yo por ejemplo con el proyecto de los tangos, me han ayudado mucho las personas que me han apoyado a seguir con él y a sacarlo adelante contra viento y marea.

Marta: Vamos a pasar a hablar un poco de tu vida como persona y no como artista, dinos ¿qué música escuchas?
Marcela:
Mira, yo soy muy clásica, y me siguen gustando los mismos artistas de siempre, por ejemplo, los Pink floyd, los Stones, Elis Regina, Billie Holiday… me es imposible citar, se me olvidan muchos y además soy muy ecléctica… y ahora así de lo que hay mas reciente, me gusta Cold play, Macy Gray, Jaime Cullum o Jorge Drexler hablando de música en español, eso entre mil más…, pero hay mucha música que la gente no conoce y claro yo por desgracia tampoco, he conocido a través de myspace, artistas que no había escuchado nunca y que suenan muy bien, por ejemplo..

Marta: ¿Qué haces un día libre que no estás de gira?
Marcela:
Pues me levanto muy temprano, desayuno hago mi papel de madre, organizo la casa, compongo, escribo, me pongo en el ordenador y se me pasan las horas volando. También me gusta leer, en los últimos dos años he leído sobre todo autores de origen asiático que me han encantado… (Vassangi, Abdolah, Murakami…) .

Marta: ¿Nos recomiendas algún libro?
Marcela:
el último que me leí se llama “El reflejo de las palabras” de Kader Addolah, que es un escritor Iraní afincado en Holanda.

Marta: Y para finalizar ¿Con quién te tomarías una copa?
Marcela:
Ahora… con Joaquín y con Serrat! si bien, no soy de tomar copas.. prefiero las cenitas con amigos con un buen vino.



Marta Pérez








domingo, 18 de noviembre de 2007

Una copa con..., Julieta Venegas


Entrevista: David Grau
Fotos: Myspace de Julieta Venegas
La entrevista que hemos hecho a Julieta Venegas ya lo dice todo. Un día trasteando por myspace di con su pagina y yo, con la ilusión de un niño, le envié un mensaje explicándole que éramos de Una copa con...: un grupo de amigos que nos encanta la música, y si podríamos charlar con ella. Cual fue mi sorpresa que nos envió un mail diciendo que sí, pero claro, como yo, en esto del Internet tengo alguna dudilla de quien contesta el mail le dije que cómo sabía si era ella o no y que si no era ella, nos buscábamos un problema con Julieta. Me llegó un mensaje con un teléfono móvil para llamar y llamé y al otro lado estaba Julieta, una chica que transmite humildad y sencillez.

David Grau: ¿Cuéntanos un poco como fueron tus inicios antes de vender un millónde copias de tu trabajo?
Julieta Venegas: Ja ja, lo haces sonar como si solo se tratara de eso, estás hablando de mucho tiempo y muchas cosas, por suerte. Desde que empecé en la música, que fue súper chica tocando teclados con grupos de amigos en Tijuana. Después música para teatro, luego otra banda cuando me fui a vivir a DF, y bueno, mi primer disco hace 10 años. Siempre he tenido la suerte de trabajar con gente increíble, productores, músicos, y de pasarla bien haciendo lo que quiero.

David Grau: Cuando decidiste dedicarte a la música ¿te imaginabas que llegaríashasta donde has llegado?
Julieta Venegas: Para nada, solo podía ver la música por música, me encantaba desde chica, hacer canciones, escucharlas, de todo. Y con el tiempo han ido pasando muchas cosas, para mi lo máslindo de todo ha sido el camino recorrido, la verdad es que metas no las he puesto.
David Grau: ¿Como trabajas habitualmente para componer?
Julieta Venegas:
Me gusta sentarme al piano con una caja de ritmos a un lado y ponerme a tocar. O inventarme alguna cosa en la guitarra, pero como mi instrumento es el piano, mejor ahí. Y si encuentro una armonía que me gusta, busco una letra y la desarrollo tocando la parte de piano, junto a la melodía.

David Grau: ¿Cómo nació Limón y Sal?
Julieta Venegas: Fueron canciones que estuve grabando durante un año, y después cuando terminamos la gira del disco anterior me puse a trabajar de lleno en las canciones nuevas, primero hice demosen casa, y se las empecé a mandar a cachorro, después nos metimos al estudio a grabarlo.

David Grau: ¿Tienes algún proyecto nuevo?
Julieta Venegas:
Por ahora estoy tranquila, acabo de terminar la gira y con ganas de inventarme otra cosa, pero con calma.

David Grau: Una curiosidad ¿en todo momento eliges tu como van a ser tus videos musicales?
Julieta Venegas:
La verdad es que los encuentro originales, sencillos y muy frescos. Muchas gracias, no lo pienso mucho, más bien pido tratamientos a varios directores, y el que más loquito me parece, por ahí le entro.David Grau: Entrando un poco en las preguntas que hacemos habitualmente ¿Háblanos un poco de los músicos que te han acompañado en esta gira?Julieta: Bueno, mi grupo desde hace tres años, más algunos invitados a esta gira. Cecilia Bastida, que toca teclados y canta, Edy Vega, batería, Ariel Cavalieri bajo y coros, Martin García Reynoso guitarra y coro, y Laura Vázquez, teclado y coro.

David Grau: ¿Quienes han sido tus referentes musicales?
Julieta Venegas: De todo, desde Lou Reed, Caetano Veloso, Café Tacuba, Los Lobos, etc., un montón de gente, toda la música que escucho como me deja algo.David Grau: Se que has venido varias veces de gira por España ¿Qué sensación te has llevado después del concierto? Y ¿Cómo ves al público Español?Julieta: Muy lindo, es un público muy respetuoso y cálido. Nos la pasamos muy bien en las giras por acá.

David Grau: Ahora que este año se están viendo giras y conciertos en los que dos artistas comparten escenario ¿Con que artista te gustaría compartir una gira?
Julieta Venegas:
Esa está difícil, que me gustan muchos artistas, alguien que me guste mucho en vivo, ya se,Café Tacuba!

David Grau: Entrando un poco en lo personal ¿que hace Julieta Venegas cuando no está de gira o componiendo?
Julieta Venegas: Soy monotemática, escuchar música y leer. Disfrutar el tiempo libre.

David Grau: ¿Que canción de tu disco elegirías para la entrevista?
Julieta Venegas: Pues es un disco con el cual acabo de terminar un ciclo, no se, mírame bien, quees muy suavecita.

David Grau: Y por último ¿Con quién te tomarías una copa?
Julieta Venegas:
Una copa con Orhan Pamuk! Porque me encanta como escribe, así me cuenta algo sobre su país. Aunque ¿los escritores serán divertidos a la hora de las copas?

sábado, 10 de noviembre de 2007

Una copa con...Guillermo Ortiz

Después de haber publicado dos libros de relatos, “Vampiros, ángeles, viajeros y suicidas” y “Pequeños Objetivos”, Guillermo Ortiz (Madrid, 1977) se adentra en el género del “blook” (blog book) con “Cuando las cosas dejaron de tener sentido”.

Este escritor madrileño de 30 años viene colaborando habitualmente con prestigiosas revistas culturales como Neo 2, Notodo.com, Omni-bus o Almiar, tratando temas que van desde la música al cine, de la literatura al deporte.

Aparte, publica en la red dos blogs: uno literario (http://bretguille.blogspot.com/) y otro sobre baloncesto (http://www.eurobasketmadrid.es/)

Como relatista, además de publicar los dos libros antes mencionados ha participado en varias antologías, gracias a los diversos premios literarios que ha ido ganando en estos últimos años. En la actualidad, prepara “Gente rara”, un nuevo libro de relatos con el que espera consagrarse en el género.

Sus máximas influencias reconocidas son Ray Loriga, Bret Easton Ellis, Raymond Carver, John Cheever y Ernest Hemingway, cuyo estilo se reconoce en las páginas de todos sus libros. También profesa una cerrada admiración por Julio Cortázar.
Entrevista: Sonia San Román
Fotografías proporcionadas por el autor.

Sonia: Guillermo, por el primero que te quiero preguntar es por Bret Easton Ellis. Tu nick es “El chico que quería ser Bret Easton Ellis”, en el libro hay persecuciones tras él... ¿Cuánto hay de Bret Easton Ellis en Guillermo Ortiz?
Guillermo:
Durante algunos de los meses recogidos en el libro, me pareció estar viviendo en un libro suyo. Me gusta su facilidad para pintar la decadencia con pequeños brochazos, esos universos paralelos, llenos de música, de drogas, de irrealidad... y de un vacío tremendo a la vez. Cierto nihilismo pero con un punto moralista.

El nick era una especie de declaración de intenciones: aquí va a pasar algo. Yo, como escritor, no tengo nada que ver con Bret Easton Ellis. O muy poco. Me quedo con la decadencia y paso de las modelos y las marcas de ropa. Él se mueve en un mundo muy elitista, yo no. A los dos nos encanta la estética, en cualquier caso, una estética muy parecida, y ambos tenemos algo de fisgones.

Sonia: Y hablando de nicks me gustaría hablar de tu nuevo libro “Cuando las cosas dejaron de tener sentido”.
Me ha parecido algo muy innovador encontrarme, no con una novela al uso, sino con un blook (o un blog impreso) ¿Qué te ha decidido a llevar a imprenta una bitácora electrónica?
Guillermo:
Me pareció divertido, eso lo primero. Divertido de escribir y de leer. Quiero decir, me lo pasé pipa escribiendo y viviendo todo eso: los bares, las chicas, la inseguridad de los 30 años... y a la vez el irse abriendo camino por un mundo profesional excitante: entrevistas con músicos, conciertos, campeones del mundo de baloncesto... Todo era mágico y se merecía un libro. Creo que es fácil compartir ese entusiasmo como lector, a mí me encantaría leer algo tan entusiasmante, al menos.

Sonia: ¿Crees que el fenómeno blog puede verse ya como un género literario o, simplemente, que se trata de algo pasajero, fruto de una moda, que acabará desbancado inevitablemente por nuevas formas de contar?
Guillermo:
Sí, creo que el blog es una moda, pero una moda que está pasando. Cuando algo está de moda quiere decir que ya ha decaído de alguna manera, cuando algo se pasa de moda... imagínate. En eso, siempre me acuerdo del fenómeno “grunge”. ¿Cuándo empezaron los medios a hablar de ello? Cuando Nirvana ya había sacado “Nevermind” y todos los mejores grupos habían dado lo mejor de sí.

Incluso, Hollywood sacó esa cosa llamada “Singles” sobre la Generación X cuando la Generación X ya no existía. Está la realidad y están los medios de difusión y estos van muy por detrás, así que sería normal que ahora que todo el mundo se ha pasado del blog al MySpace o al Flixster o al Fotolog o al Flickr, que vienen a ser todos diarios públicos, con mayor o menor contenido visual, pues las editoriales decidan publicar blogs como locos.

Sonia: Leyendo tu libro he podido observar en ti muchos mitos modernos y mucha música (Sabina, Rosenvinge, Santiago Auserón, Kurt Cobain) pero, sobre todo, cierta obsesión por el paso del tiempo, por el hecho de estar a punto de tener treinta años y de ser hijo de un tiempo, de una generación determinada. En algunos momentos dudo de si ese paso del tiempo lo ves con cierta nostalgia o quizás como algo que te reafirma en una madurez que antes no tenías. ¿Podrías explicármelo?
Guillermo:
Son esas cosas que suceden y que siempre dices: “No me va a pasar”. Como cuando mi padre sólo escuchaba canciones de los 70 y yo no lo entendía, con toda la buena música que se hizo en España en los 80 y en el resto del mundo en los 90. Él no conocía a ninguno de los grupos que me gustaban y tenía, no sé, 35-40 años. Nos sacamos muy poca diferencia.

El caso es que llega una edad en la que te das cuenta de que tus amigos más jóvenes sólo hablan de Bloc Party, Arcade Fire, The Killers, Arctic Monkeys, Kaiser Chiefs... y sí, tú lo intentas, para no quedar mal, y porque merecen la pena, pero ¿con qué canciones acabas bailando? Con las de Blur, las de Elastica, las de Nirvana, las de Radio Futura... Tu vida son recuerdos de una canción de Joaquín Sabina –“Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal...”.

Yo creo que nostalgia es la palabra adecuada. Te encuentras muy asentado en el mundo, pero a la vez te das cuenta de que el mundo se ha desintonizado un poco, que las cosas que estaban antes en un sitio ya no están ahí. Las cosas viejas y las cosas nuevas. El libro abunda mucho sobre eso: el cambio y el perder el miedo al cambio. Supongo que esa es la madurez. Pero no dejo de sentir que juego un poco fuera de casa, aunque celebre igual los goles.


Sonia: Y ahora, en el más puro estilo Aquí hay tomate, ¿te puedo preguntar por tu vida privada?
Guillermo:
Jajaja... Bueno, si es en el estilo Aquí hay tomate, con voz sugerente e imágenes mías borracho, no tengo nada que objetar...

Sonia: Jajaja...Bien, pues tú lo has querido. Allá voy: ¿Cómo ha influido en tu vocación literaria y artística ser hijo y sobrino de Gloria Varona y de Pancho Varona respectivamente? Te preguntaba antes que cuánto hay de Bret Easton Ellis en Guillermo Ortiz y te pregunto ahora, ¿cuánto hay de Pancho y cuánto hay de Gloria en el Guillermo escritor?
Guillermo:
No lo sé. Supongo que hay cierta fascinación por el mundo de la creación, o al menos el mundo de la creación ha estado ahí desde pequeño. Pero luego me desvinculé por completo. No creo que mucha gente sepa que Pancho Varona tiene un sobrino escritor, no voy por las fiestas anunciándolo. Mi tío está ahí y me abre muchos caminos para muchas cosas, pero tampoco me gusta ir metiendo el pie en todas las puertas. Detesto molestar.

Mi madre ha sido una gran influencia, pero lo habría sido aunque no hubiera compuesto una línea de una canción. El recuerdo que tengo de niño son estanterías llenas de libros, desde el techo hasta el suelo. En el salón, en el dormitorio...

Es más una influencia adquirida que genética: por ejemplo, yo nunca conseguí aprender a tocar la guitarra ni el piano y compongo letras horrorosas... pero sí, la voluntad y el valor supongo que están ahí. Mi abuela estaba muy orgullosa de todos.

Sonia: Cuando piensas en que el libro ya está en la calle, que ya es un objeto y no la página de un blog suspendida en el ciberespacio, supongo que soñarás con un lector que lo sostiene entre sus manos y se sumerge en tus historias. ¿Cómo es ese tipo? ¿Cómo es el lector que a ti te gustaría que te leyera?
Guillermo:
Esta es una pregunta muy buena y requiere un entrevistado muy listo, mucho más listo que yo. No sé qué decirte, la verdad... Me gustaría que me leyera un tipo que estuviera pasando por lo mismo que pasaba yo cuando lo escribí, que se encontrara un poco arrinconado en su vida normal y necesitara explotar. Alguien que leyera el libro y dijera: “Sí, se puede” y saliera ahí a intentarlo. A intentar lo que fuera, sin medir las consecuencias.

Atreverse.

Me encantaría que el libro sirviera para que alguien que es infeliz dejara de serlo, por muy cursi que sé que suena esto. Pero puede pasar y merece mucho la pena. Para todos.

Sonia: ¿Y qué tipo de lector eres tú?
Guillermo:
Escribo como vivo: de manera impulsiva y fragmentada. Y leo como escribo, compulsivamente. Todo lo que me cae en las manos. Me desesperan los adjetivos, lo demás lo llevo muy bien. Ahora mismo estoy leyendo un “best seller” de un chico que cumple 30 años –yo los cumplí hace seis meses- y me está encantando.

Leer es un placer enorme, un alivio, diría. Como rascarse después de una noche de mosquitos.

Sonia: ¿Cómo ves el panorama editorial para los escritores de nuestra generación?
Guillermo:
Yo he autopublicado dos veces y en esta tercera me publica una pequeña editorial de Madrid. He sido rechazado por varias editoriales grandes, siempre bajo la excusa de que los relatos –o los blogs, como en este caso- no venden. Lo que venden son las novelas. Creo que si no eres novelista o un poeta excelso no vas a tener oportunidades, eso de entrada.

Por otro lado, creo que el talento se abre camino y que si, cuando escriba por fin una novela, también me la rechazan en todos lados, será difícil buscar excusas. En toda generación, en todo momento, lo normal es que los grandes escritores acaben publicando, normalmente junto a bastantes malos escritores. Si no hay caminos, hay que buscarlos, como sea, pero sobre todo con valor y con mucha tenacidad.

Sonia: ¿Con quién te tomarías una copa?
Guillermo:
Dediqué el libro a Jaime y a Fede, y me tomaría mil copas con ellos, pero me temo que esos nombres no le dicen nada a nadie, quizás algo a ti, que has leído el libro. Déjame que me tome un par de copas: una con Lichis, de la Cabra Mecánica, el mejor letrista de la última década, y otra con La Mala Rodríguez, siempre me ha fascinado esa chica.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Una copa con... Kiko Veneno



Entrevista: Myriam Apúntate


Myriam: Has cumplido ya los treinta años en el mundo de la música, ¿qué ha sobrado y qué ha faltado en estos treinta años?
Kiko: Pues supongo que lo mismo que a todos, más felicidad y menos ruina, jajaja. Más primaveras y menos inviernos.

Myriam: ¿Ha habido mucha ruina? Llevas treinta años dedicándote a esto, no todo el mundo puede decir algo así.
Kiko: Hombre, yo me siento privilegiado. Todos los músicos tenemos una conciencia de sentirnos privilegiados en esta vida, ya que nos dedicamos a una profesión preciosa, que nos da muchas alegrías y muchas satisfacciones, pero bueno, igual que los demás, pues tenemos que vivir en el mundo que nos ha tocado vivir, en el que te encuentras continuamente con situaciones que insultan a la inteligencia y a la dignidad de cualquier ser humano. Lo bueno, es que eso podemos compensarlo con muchos momentos de risas, de convivencia, de arte, de belleza, de comunicación…

Myriam: ¿Con qué faceta profesional te identificas más: eres poeta, músico, compositor, cantante…?
Kiko: Compositor es lo más adecuado para mi, creo yo, porque no soy cantante, ni músico… y desde luego tampoco poeta, porque poeta era Lorca, ¿no? y Homero. Yo hago unas letrillas, algo que me gusta porque me gusta reivindicar, no la poesía de Homero, o de Lorca, o de Leonard Cohen, o de Vicente Alexaindre o de cualquiera de los otros grandes poetas, sino que me interesa, como compositor, el resaltar la capacidad poética que hay en todas las personas, en todos los momentos… es una poesía más de andar por casa, lo que yo hago, aunque no menos exigente ni menos profunda porque yo me aplico a ella con toda mi capacidad y con todo mi interés.

Myriam: ¿Y de dónde recibes la inspiración a la hora de componer, de la poesía, de la calle…?
Kiko:
Yo de joven leí mucha poesía, y tengo amor confesado por las palabras, por supuesto, pero digamos que me inspiro en el ambiente colectivo. Me inspira todo lo que veo, todo lo que oigo, cosas que les oigo a mis amigos, resúmenes filosóficos, frases que son resúmenes de una situación vital en un momento dado… Son muchas las cosas que te sirven de inspiración, por lo que tienes que ir conjugándolas todas para que las canciones sean ligeras, no muy pesadas, para que sean simpáticas pero que tengan un mensaje claro… Trato de hilar las sensaciones de las palabras, el ritmo, el sonido de la canción, el ímpetu, el mensaje que tiene, trato de trabajar también con los músicos para que también a ellos les parezca divertida la canción, les resulte interesante de tocar… Y conjugando todo eso un poco obtienes una canción.

Myriam: ¿Tienes a los mismos músicos desde hace tiempo o te gusta ir trabajando con diferentes personas?
Kiko:
Hombre, pues son ya muchos los años que llevo con mis músicos. Con algunos llevo quince años, con otros diez…

Myriam: Eso quiere decir que habéis conseguido una buena unión, ¿no?, una confianza en lo que la otra parte hace. Háblame un poco de ellos.
Kiko:
Pues el más antiguo de todos en la banda es el bajista, Juan Ramón Caramés, de Sevilla, que lleva más de 15 años conmigo, después Jimmy González, el batería, que es de Barbate pero que vive en Sevilla también y que llevamos unos diez años juntos, Raúl Rodríguez, hijo de Martirio, que es guitarrista y que también hace unos 10 años que trabajamos juntos, Anabel, teclista y corista cubana que lleva con nosotros tres o cuatro años, y un guitarrista eléctrico que se llama Javi Valero, que ha empezado este año con nosotros. En definitiva, que es un grupo sólido que está formado ya hace tiempo, aunque de vez en cuando se marche alguien y entre alguien nuevo.

Myriam: Nosotros hemos tenido la oportunidad de charlar con grandísimos músicos que el público mayoritario apenas conoce. Creo que no se les reconoce toda su valía profesional, ¿cómo ves tú el panorama de los músicos en nuestro país?
Kiko:
Los músicos, realmente, son la parte más olvidada de este negocio, porque esto es un negocio, yo me niego a calificarlo de industria. Una industria es algo con un propósito y con un fin, más o menos coherentes, y en España el mundo de la música es una tómbola, una cosa muy vistosa y tal desde fuera, donde se puede ganar mucho dinero, pero de una forma muy anárquica. Y se habla mucho de los derechos de las canciones, de la piratería, de las crisis que parece que atravesamos, etc., pero nadie habla, por ejemplo, de lo lamentable que resulta el que no hayamos avanzado, como en otras muchas cosas, desde la época de Franco, en cuanto a establecer un sistema de trabajo y una industria. Los músicos en España están muy desamparados. No existe un sindicato de músicos, no existe representación, no tienen seguro, no tienen Seguridad Social, no es como en Francia o Alemania, donde están acogidos a un sistema estatal, en el cual participan y tienen su seguro, su cotización y su pensión cuando se jubilen. En España, a lo largo de la Historia, se ha llevado a cabo una devaluación del arte y de la cultura, ya que a los poderosos siempre les ha interesado que el pueblo fuera lo más cateto posible, para que pensase lo menos posible. Entonces lo primero que se ha utilizado contra los pueblos ha sido la guerra, para tener a la gente machacada y sobre todo hacer que no perdieran tiempo en el arte y la cultura. El arte y la cultura siempre lejos. Y es lamentable que en España, donde muchas veces nos creemos estar en el grupo de países que están a la cabeza de todo, tengamos a los músicos como un colectivo olvidado del que nadie habla, porque eso si que es la industria, podríamos empezar a hablar de la industria por ahí, por la cantidad de músicos y técnicos que se juegan la vida en las carreteras y que son los que hacen que esas bandas suenen, que esos grupos suenen y que luego no tienen si quiera unos derechos laborales y unos derechos sindicales mínimos.

Myriam: Porque al fin y al cabo, tú puedes ser muy buen compositor, o muy buen cantante y tal, pero sin unos buenos músicos no llegar a hacer un trabajo completo y de calidad ¿no?
Kiko:
Yo es que soy una persona más que nada de conjunto, yo me metí en la música apreciando sobre todo el valor de los conjuntos, que era lo que se llevaba entonces. Es decir, que no había que ser muy genial, sino juntarte con cuatro tíos “espabilaos” para hacer cosas muy geniales.

Myriam: Vamos a hablar de música, de la música en general. Ahora parece que para encontrar grupos y cantantes de calidad, tienes que buscarlos por tu cuenta, interesándote por los que no salen en televisión o en los 40 principales, porque sino no escuchas nunca nada distinto.
Kiko:
Es que la música se refugia una vez más en el campo de las minorías. Siempre se ha dicho que el arte tiene que estar abierto a todo el mundo, pues si, el arte para la gente… pero mientras que se pueda, porque lo que está pasando nos está demostrando que al fin y al cabo el arte no es para la gente, el arte es para una minoría, para los que saben apreciarlo. Yo cuando empecé a escuchar música y escuchaba a The Beatles era un flipao al que le gustaba la música, ¿me entiendes?. Nosotros cogíamos nuestros tocadiscos, que sonaban maravillosamente bien, y nos preparábamos guateques donde escuchábamos la música que a nosotros nos gustaba. La música no era algo que atrajese a todo el mundo, nosotros éramos unos flipaos a los que nos gustaba, y escuchábamos lo que nos gustaba. La música era para una minoría.

Myriam: Y como la gente se apasionaba con la música, lo que tenemos de entonces es arte, realmente.
Kiko:
Claro, entonces apareció Jimmy Hendrix, Eric Clapton, Bob Dylan… grandes genios de la música, que surgieron de ese movimiento minoritario con toda su fuerza, con todo su interés…

Myriam: ¿Y qué crees que ha pasado, para que pasemos de talentos como esos y creatividad sin límites, a los grupos tan comerciales y estandarizados de hoy en día?
Kiko:
Pues que se dieron cuenta de que la música era algo poderosísimo, capaz de unir a la juventud de todo el mundo y aparecieron las grandes compañías, con idea de acaparar todo aquello, de dirigirlo y hacer negocio de eso. Y eso nos ha llevado hasta hoy, donde con el dinero que sacaron del arte de Bob Marley, John Lennon o de Bob Dylan, se financia a gente como Mariah Carey o películas como las de Spilberg, que dicen que es muy buen director… Pues mira, los primeros diez o quince minutos de una peli de Spilberg cuestan, qué se yo, quince mil millones de dólares… pues a mi eso no parece arte ni cultura, sino toda una barbarie, porque un artista como Jimmy Hendrix no necesitó todo eso para demostrar que era un genio, le bastó con su guitarra, y Homero creó obras maravillosas a ras de suelo y con lo poco que tenía, ¿me entiendes?

Myriam: Claro, y ahora que se escucha música por todos sitios, parece que la gente ya no elige lo que escucha, sino que escucha lo que le ponen.
Kiko:
Entonces, lo que empezó siendo algo minoritario, ahora ya ha de ser para todo el mundo, la música ya es por cojones, y eso la devalúa y rebaja su calidad. Antes escuchaba música quien la apreciaba y disfrutaba con ella y ahora te montas en un ascensor y suena música, pones la televisión y en los anuncios suena música, te dejan la llamada en espera y suena música, las canciones suenan en el móvil, está a todas horas en todos los rincones… y no hay tanto arte, la calidad no da para tanta música, para esta súper saturación de la música. Además, cuando oyes música por todas partes dejas de prestarle atención y dejas de exigirle calidad. La escuchas como algo cotidiano que te entretiene un ratillo y ya está. Fíjate que la escuchamos hasta con los altavoces del ordenador, que son de plástico y suenan fatal, hasta la escucha la gente con el móvil! Yo escuchaba música en altavoces de madera, con bobinado de cobre, gordo, y la música sonaba tan extraordinariamente que te conmovía!!

Myriam: ¿Y a dónde nos va a llevar todo esto?, ¿qué futuro le auguras tú a la música?
Kiko:
Pues mira, todo esto es insostenible y ya se está notando, de ahí viene la crisis que parece que atraviesa el sector y tal, y al final cuando deje de ser tan rentable como les ha estado siendo, ya no les interesará el negocio que hacen con la música y la música volverá a ser para una minoría, para quien la busque y se emocione con una canción.
Hemos pasado de la creatividad de los sesenta y setenta, al abotargamiento actual, así que esto reventará por algún lado.

Myriam: De todas formas, yo creo que si que hay mucha calidad musical en nuestro país, aunque no sea lo más radiado, y confío en que esa gente que yo he descubierto por ahí que tiene un talento enorme, consiga darse a conocer. ¿Tú que grupos destacarías hoy en día?
Kiko:
Pues mira, a mi me encantan Los Delinqüentes, que son para mi los “namber guan”, jajaja, Muchachito Bombo Infierno es también un grupo monstruo, Manu Chao, Andrés Calamaro, me gusta Raimundo Amador, Diego Carrasco, Remedios Amaya, que es la mejor cantaora que hay ahora mismo… Y a nivel internacional me gusta mucho Scissor Sister, no me canso de escucharlos porque tienen mucha chispa, me gustan mucho los Red Hot Chily Pepers, me gusta mucho la música africana nueva, la música blues africana de Mali y Senegal me ha atraído siempre mucho…

Myriam: Yo he de confesarte que os admiro mucho a todos los que habéis formado el grupo G-5. Al igual que a ti, me encantan los Delinqüentes y Muchachito. De hecho puedes decirles de mi parte, que son objetivo de “Una copa con…”, jajaja. Háblame un poco de este proyecto.
Kiko:
Pues ha sido una experiencia muy bonita… pero muy corta!! Es un grupo en el que participamos Muchachito, los Delinqüentes, Tomasito y yo, y lo único que tiene de malo es que no se puede ver en directo, porque no vamos a hacer gira juntos ni nada, sólo hubo un concierto de presentación. Pero bueno, son amigos, hay muy buena química entre nosotros y eso no llevó a esta colaboración, que ha sido algo esporádico, pero que nos ha gustado mucho a todos.

Myriam: Una curiosidad, ¿cuál es, de tus canciones, la que más te gusta?
Kiko:
Hombre, pues me siento muy orgulloso de “Volando Voy”. Trabajar con Camarón es uno de los mejores recuerdos que puedo tener.

Myriam: He de decirte, que esta charla contigo ha sido una de las más interesantes que he mantenido. Me ha gustado mucho conocer tu punto de vista. Y ya para terminar… ¿con quién te tomarías tú una copa?
Kiko:
¿Una copa? ¡¡Yo con cualquiera hombre!!, jajajaja.


Myriam: ¡Di que si!. Ha sido un placer Kiko, muchas gracias.

domingo, 28 de octubre de 2007

Una copa con... Quique González

Entrevista: Justo Mullor
Fotos: David Grau


“Avería y Redención #7”, su sexto disco de estudio, declara a los cuatro vientos su madurez como compositor. Un nuevo disco, menos clásico, con un sonido distinto quizás, producido junto a su nueva banda “La Aristocracia del Barrio”. Nos tomamos una copa, mientras nos habla de su disco y de su gira, con Quique González.


Justo: Bueno Quique, has empezado ya la gira, en Madrid… ¿qué valoración haces de este comienzo?
Quique: Ha sido una maravilla, el público ha estado sensacional, y ha sido un gran comienzo, sólo puedo decir cosas buenas. El segundo día un poco más ajustado, porque ya se te quitan los nervios del primer día, y es que tengo la suerte de tener una banda, y un equipo de técnicos y de gente, que están entregadísimos conmigo, y que le ponen todo el cariño del mundo, para que sólo tengamos que salir ahí a tocar y cantar. La verdad es que me ha dejado muy, muy feliz este comienzo.


Justo: Debe ser una pasada salir con una banda, de la que luego hablaremos, que te dé esa confianza y esa tranquilidad.
Quique:
Imagino que tiene que ser como salir al campo a jugar en un equipo, donde juegan los cinco mejores, o los que más te gustan a ti, y claro, eso te hace sentirte mejor, a salir más seguro, más confiado, y también te da más pie a arriesgar, y a que sea un concierto no tan clavado, sino a lo que la inspiración te pide en ese momento, y eso sólo lo puedes hacer con gente así.

Justo: Hay que ver cómo pasa el tiempo… en el 98 tu disco debut “Personal”, y ya tenemos tu séptimo disco aquí. ¿Qué diferencias crees que hay con respecto a los anteriores trabajos?
Quique
: Creo que es un disco más libre, menos académico, menos clásico que los otros. Hemos suprimido bandolina, armónica… sonoridades que habíamos utilizado en los últimos discos, y que nos remitían a un rock más clásico, y nos hemos centrado en un cuarteto clásico… bajo, batería, guitarra, y yo tocando piano y acústica, tocando todos a la vez también, y pienso que tiene un sonido más libre y más denso a la vez.

Justo: Salen Carlos Raya y Toni Jurado, con los que llevabas tocando muchos años, y entran Javi Pedreira y Charli, noto un sonido quizás más contundente que en los anteriores…
Quique: Puede ser, pero no es algo que buscara, cuando cambié de músicos, pedía otra cosa, no buscando más contundencia, simplemente son músicos distintos, y por lo tanto interpretan las canciones de una forma distinta, diferente… también tiene que ver con Angel Medina, nuestro ingeniero de sonido, y que para nosotros es uno más de la banda, pero ya te digo, tampoco buscábamos un sonido más contundente o no, buscábamos hacer un buen disco, sin perder mi identidad, y creo que hemos dado un paso más.

Justo: El disco en cuanto a ventas anda muy bien. ¿Le haces seguimiento a este dato?
Quique: Lo seguí la primera semana, porque salió en el nº4 de la lista de ventas, y nunca había llegado allí, y no es importante pero sí lo es, al final pues, el trabajo, no del último año, si no el trabajo de 10 ó 12 años desde que empecé, he seguido peleando, y poco a poco me han ido yendo mejor las cosas, pero no por un último golpe de suerte… He ido haciendo las cosas poco a poco.

Justo: ¿Cómo y dónde nacieron las canciones de este disco?
Quique: Pues en Argentina, por ejemplo, nacieron 4 ó 5 canciones, y las otras pues en Cantabria, en casa, en bares de Torrelavega, de Madrid… Las he hecho mientras estaba viviendo, cuando han querido salir, han salido.

Justo: En el disco aparece un tema de Diego Vasallo, ‘La vida te lleva por caminos raros’…
Quique: Me parece un pedazo de canción, y la llevaba en la gira anterior con la acústica, y bueno, a la Aristocracia le encantaba, y decidimos hacerla. Su paisaje va muy bien con mis canciones, y con las imágenes que sugieren mis canciones, y creo que es una buena hija adoptada.

Justo: Para componer, está claro que hace falta la inspiración. ¿La buscas o la sueles tener cerquita?
Quique: Yo compongo cuando algo me conmueve, no tengo un método digamos, lo normal es que siempre esté dándole vueltas a algún pensamiento, observando las cosas que pasan, una frase que ha dicho un amigo…

Justo: ¿Compones la música y posteriormente le adaptas una letra?
Quique: A veces sí, y en algunas ocasiones al revés, pero generalmente hago las dos cosas a la vez, me gusta hacerlo paralelamente.
Justo: ¿Con la guitarra normalmente, o con el piano también compones?
Quique:
Cada vez estoy haciendo más canciones con el piano, porque quiero aprenderlo un poco más, y me gusta ir de un instrumento a otro, porque salen canciones distintas, y es bueno para no repetirte, y tirar por caminos distintos.
Justo: Bueno Quique, nuestra pregunta que nunca falta en una de nuestras charlas… Si te diera a elegir, ¿con quién te gustaría tomarte una copa?
Quique: Hombre, depende de lo que quieras hacer después de tomarte esa copa (risas)
Justo: Tú sabrás como andas de “necesidades”… (risas)
Quique: (risas) Pues no sé, la verdad… No te sabría decir ahora mismo alguien en concreto…



Justo: Pues sigamos Quique… Cómo es un día normal, cuando no estás de promoción o de concierto?
Quique: No hago siempre lo mismo, pero bueno, normalmente desayuno como todo el mundo, leo los periódicos, suelo tocar la guitarra por las mañanas, quedo con mis amigos, puedo ir al cine algún día… En fín, pues lo normal que cualquiera.
Justo: Aunque intuyo lo que me vas a responder, ¿cómo ves el panorama musical actualmente, especialmente la gente que empieza?
Quique:
Pues veo a mucha gente haciendo cosas buenas, pero también creo que lo tienen más difícil que cuando yo empecé, y eso es una putada muy gorda… Y aunque también tienen otras vías para enseñar lo que hacen, que antes no había, pues lo tienen muy difícil, la verdad.
Justo: Imagino que ocasionalmente, seguirás apareciendo sin decir nada por algún localito para tocar, ¿no?
Quique: Lo llevo haciendo toda la vida, y no tengo por qué dejar de hacerlo, a mí me gusta tocar, yo voy a un concierto de alguien y me gustaría tocar, así que ojalá se sigan dando las circunstancias para poder seguir haciéndolo, porque a mí me gusta mucho.

Justo: Pues Quique, muchísimas gracias por dedicarnos este rato. Que tu disco se siga vendiendo mucho, y que toda la gira vaya igual de bien que como ha comenzado, porque te lo mereces.
Quique: Muchísimas gracias, Justo. Un abrazo.

domingo, 21 de octubre de 2007

Una copa con...Carmen Beltrán

Carmen Beltrán Falces (Logroño, 1981) Es Licenciada en Humanidades por la Universidad de La Rioja y miembro de la Asociación Cultural Planeta Clandestino, así como de su rama editorial, Ediciones del 4 de Agosto. Ha participado en diversos recitales organizados por el Aula Literaria de Logroño, el Ateneo Riojano, Ediciones del 4 de Agosto y la Asociación de Vanguardias Arnedanas Aborigen, así como en la Semana Negra de Gijón, en su edición del 2005; en el encuentro Cultura y Literatura no Spaço Iberico en la Universidad de Covilha (Portugal), también en el 2005; en el encuentro poético Voces del Extremo en Moguer, en su edición del 2006 y en las Veladas Poéticas de la UIMP, igualmente en el año 2006. Ha colaborado en las revistas literarias Portales, Fábula y Bart. Ha publicado los libros de poesía Prohibido jugar (CELYA, Salamanca, 2005) y Pecado original (Ediciones del 4 de Agosto, Logroño, 2007), así como poemas y relatos en libros recopilatorios como Materia prima (Ayto. de Logroño, 2002), Cuentos por encargo (Ayto. de Logroño, 2003) y Una palabra en la recámara (Ayto. de Logroño, 2004). Ha coordinado el libro La otra voz. Poesía femenina en La Rioja (Ediciones del 4 de Agosto, 2005) y su obra poética ha sido recogida en la antología La verdadera historia de los hombres (Eclipsados, Zaragoza, 2005). En la actualidad es la coordinadora del Aula Literaria de Logroño y de la revista literaria Portales.

Sonia ¿Qué significa ser poeta en los tiempos que corren?
Carmen.
Entiendo que, como en cualquier otro momento de la Historia (siempre convulsa) y como cualquier otra manifestación artística, implicarse con el mundo en el que viva. La forma en que el poeta manifieste esta implicación dependerá de cada uno. Habrá quienes elijan crear belleza, evadirse, quienes elijan denunciar y mancharse de barro, quienes traten de combinar las dos cosas... Es imposible que uno se desligue de su contexto. Siempre se es testigo de algo. En términos prácticos, "comestibles", significa bien poco. La relevancia de las cosas en este contexto nuestro en el los audímetros son jueces implacables, se mide por la cantidad de gente a la que se es capaz de atraer. Y la poesía siempre será algo minoritario porque exige un esfuerzo que, por lo que se ve, poca gente es capaz de asumir.

S ¿La poesía sigue siendo un arma cargada de futuro o sirve demasiadas veces para alimentar egos?
C.
La poesía sigue siendo un arma cargada de futuro... y no. La poesía habla de lo que no es visible por todos, inventa constantemente fórmulas de expresión, crea lenguaje, es un instrumento maravilloso. Y útil. Ese esfuerzo del que hablábamos, esa necesidad de inteligir lo no evidente muchas veces es un ejercicio mental fantástico. Pero volvemos a lo mismo, el espacio reservado a la poesía es demasiado pequeño. Y vivimos en un tiempo en el que lo que no se ve no existe. Lo que verdaderamente es un arma cargada de futuro hoy es la televisión. Y precisamente por eso, porque el espacio reservado a los poetas es ínfimo, hay auténticas guerras con sangre, codazos, sucias, por tratar de ocupar esos puestos. Los egos de los poetas parece que son muy grandes. Y digo parece porque la mayoría de los poetas a los que conozco, amigos, no parecen sufrir demasiado por los suyos. El problema, que no es patrimonio de la poesía, sino de cualquier acto humano que implique diálogo u opiniones divergentes (las artes, la política, las ideologías, el fútbol...), es que demasiadas veces algunos autores confían en una supuesta genialidad que por desgracia (o por suerte) no siempre es real y les gusta mucho escucharse a sí mismos, y como mucho a sus afines, y muy poco escuchar a los demás.

S ¿Cuándo te picó el aguijón de la escritura?
C. Muy prontito. Siempre me recuerdo escribiendo y dibujando, contando cuentos, leyendo todo lo que caía en mis manos... Había una cosa que hacía mucho y que era reescribir o añadir cosas en los márgenes de los cuentos que leía (imagínate, una mocosa reescribiendo a Andersen, por ejemplo) Y luego, me daba mucho gustito esa sensación de poder imaginar algo y poder luego plasmarlo en papel. Me parecía algo con unas posibilidades infinitas, algo que evitaría que me aburriera nunca... Y no me equivocaba demasiado.

S ¿Qué ha supuesto para ti la publicación de tu segundo libro, Pecado Original?
C.
Siempre es bonito publicar, ver por fin en papel los escritos y que la gente los pueda leer (si no existiera esa posibilidad de comunicación entre autor y lector, el acto de escribir no sería completo) En este caso más incluso porque sale en la editorial a la que yo misma pertenezco y demuestra confianza de mis compañeros hacia mis textos (no somos muy dados a engañarnos entre nosotros) y comparto colección con poetas fantásticos que han sido muy generosos con nosotros. Además de esto, está la sensación, el gusto, de que está un poquito mejor escrito que el primero. Podrá gustar más o menos y eso ya no es cosa mía sino de quienes lo lean. Pero para mí, lo importante, es escribir cada vez un poco mejor y creo, modestamente, que eso lo logro.

S ¿Qué es lo mejor y lo peor que te ha pasado desde que iniciaste tu andadura como escritora?
C.
Lo mejor, sin duda alguna, la gente que he encontrado en el camino (tú misma, Sonia, eres un ejemplo perfecto de eso) Lo peor, los momentos de atasco, cuando no escribo. Si son muy largos me angustio un poco.

S. Versos aparte, en tu vida personal, ¿qué elementos cotidianos consideras que son pura poesía?

C. Buff, prácticamente todo es susceptible de ser "poemable" (o no, depende del día claro) Las relaciones personales sobre todo. Son sin duda el motor de mi mundo. Las personas y sus peculiaridades. Si algo soy es una persona observadora. Me gusta mucho ver, escuchar... Pero también muchas otras cosas. La poesía nos persigue...

S ¿Coqueteas con la prosa?
C. Sí, claro. El problema es que, como lectora, me encanta que el autor se regodee en los detalles, se entretenga, me sepa transmitir esa especie de calma contemplativa, pero cuando escribo, mi escritura es mucho más urgente. Me pierdo un poco en las distancias largas. Así que muchos relatos acaban convirtiéndose en poemas y muchos argumentos de novelas en microrrelatos. Pero confío en ser capaz de escribir una novela en algún momento. No pierdo la esperanza.

S ¿Cómo ves el panorama de la creación poética en España?

C. Veo, como vemos todos, que se escribe mucho y que se publica mucho y que hay mucha gente muy interesante y otra mucha que no lo es tanto. Inevitablemente, aunque no es eso lo que me preguntas, pienso en todas las voces que se han quedado por el camino en generaciones o incluso en siglos anteriores. Podemos intuir quiénes serán los que quedarán en el futuro de nuestros contemporáneos, los que se estudiarán en los libros de texto y pienso en cuánto de accidental hay en que estén unos y no otros que escriben tan bien o mejor que ellos y en cuánto hemos perdido por el camino. Es una idea a la que no puedo evitar dar vueltas: cómo la Historia de la Literatura que estudiamos (y la Historia en general) se ha construido a base de accidentes.

S. Recomiéndanos un libro
C.
Es una puñeta lo de recomendar sólo uno. Pero mira, ahora justo he acabado de leerme Paracuellos, un cómic de Carlos Giménez y es una auténtica joya. Un testimonio histórico válido, durísimo y tierno a la vez. Emocionante. Una pasada. Además yo, como uno de sus protas, de mayor también quiero ser dibujante de tebeos.

S ¿A qué autores admiras? ¿Cuáles son un referente en tu poesía?
C.
No soy muy mitómana. Sólo tengo todos los libros de dos autores y ninguno es poeta. Uno es novelista y ensayista (Stefan Sweig) y el otro novelista gráfico (Joe Sacco). Me interesan los autores que saben mezclar géneros e incluso diferentes artes en sus propuestas. También me interesan los autores críticos con su tiempo, los implicados. La literatura es testimonio de la época en la que se escribe y me interesa sobre todo aprender, entender lo que sucedió. Y también sentir, por supuesto (para bien o para mal) Eso es básicamente lo que le pido a mis lecturas. Conscientemente ningún poeta es referente en mis poemas pero seguro que, inconscientemente, mis poetas favoritos están ahí: Gil de Biedma, Gabriel Ferrater, Goytisolo (José Agustín), César Vallejo, Gabriel Celaya, Blas de Otero, Luis Cernuda..., pero también Quasimodo, Emily Dickinson, Rimbaud, Eugenio de Andrade, Auden... y otros muchos que me dejo. Aparte están nuestros contemporáneos (vivos), con muchos de los cuales he podido tomarme ya una copa (¡o más!): Iribarren, Orihuela, Piquero, Enrique Falcón, Eva Vaz, David González, Isabel Bono, Puerto, Tundidor, Pablo Casares, Parreño, Elena Medel... Y mis amigos poetas: tú misma ,Enrique Cabezón, José Luis Pérez Pastor, Odón Serón, Iñigo San Sebastián, Luis Rodríguez Lucas...

S ¿Con cuáles te tomarías una copa?
C.
Pues repetiría con casi todos con los que he podido tomármelas ya. Y cada vez que me leo un libro y me gusta me tomaría una copa con su autor pero la verdad es que con quien más a gusto me tomo las copas es con mis amigos (y además así no me estropeo tanto el hígado...)

lunes, 15 de octubre de 2007

Una copa con... Juan Aguirre

Entrevista y fotos: Myriam Apúntate


No se puede ser de Zaragoza, tener un blog de entrevistas y no tratar a toda costa de entrevistar a Amaral.

No iba a ser fácil por sus horarios, pero Juan hizo un esfuerzo y se acordó de nosotros. Una llamada al móvil el día menos pensado: “Myriam, mañana llego en AVE a Zaragoza a las doce, estoy liado hasta las dos, y a las cuatro cojo de nuevo el AVE para Madrid, pero… ¿comemos juntos?”. Objetivo logrado.

Al hablar con Juan se te olvida la idea que podías tener de él antes de conocerle. Se trata de un tío llano, amable y tímido, que se resguarda detrás de su característica gorra y de sus gafas de sol, de las miradas curiosas de la gente.

Le gusta leer, le gusta la fotografía, rodearse de amigos y pasear por las calles de su ciudad, Zaragoza. Prefiere el metro a los taxis, le gusta el tapeo, la música Folk y siente una gran admiración por Eva, su compañera.

A mi me gustan sus reflexiones, sus ideas y su caótica forma de expresarse. Fue muy interesante el tomarme esta vez… Una Copa con Juan Aguirre.


Myriam: Cuéntame los inicios de Amaral, cómo os conocisteis, cómo decidís formar un grupo…
Juan:
Nos conocimos en el ’92, pero no fue conocernos y formar un grupo. Nos conocimos gracias a amigos comunes, pero sólo tocábamos juntos por pasar el rato. Eva tenía sus grupos e iba a clase en la Escuela de Arte, yo también tocaba en un grupo, Días de Vino y Rosas, y estudiaba en la facultad de Filosofía. Pero nos hicimos muy amigos y vimos que cuando la gente nos escuchaba tocar en garitos y tal, surgía algo que nos superaba a los dos y que a la gente le encantaba.
Empezamos a tocar desde la inconsciencia, ya que no éramos conscientes de la magnitud de lo que hacíamos, y eso es bueno. Era muy gratificante ver que cuando tocábamos juntos había cierta magia y que cuando nosotros escuchábamos lo que grabábamos nos sorprendía y nos gustaba mucho.

Myriam: Toda una suerte el encontrar a alguien con quien se tiene esa conexión a la hora de tocar…
Juan:
Yo cuando toco con gente, la verdad es que no lo miro nunca desde el lado profesional, sino que yo toco con quien tengo algo que ver, con mis amigos, con gente con la que luego me puedo ir a tomar algo por ahí. Siempre hemos disfrutado con la cultura de las bandas, no con el rollo del tío que es especialista en tocar un instrumento, y se junta con otro especialista para hacerlo todo perfecto. A parte, es que yo no me considero un virtuoso de nada.

Myriam: ¿Y fue duro el dejar Zaragoza y marchar a Madrid?
Juan:
La verdad es que nunca hemos dejado Zaragoza del todo. Volvemos a menudo y mantenemos contacto continuo con nuestra gente de siempre. Lo de irse a Madrid es porque cuando empezamos a girar, nos dimos cuenta de que tener una casa en Madrid viene muy bien, al fin y al cabo está en el centro de España. Fue una decisión mirando lo práctico.
Nos daba cierta nostalgia el pasar tanto tiempo fuera de Zaragoza, eso si, incluso tenemos canciones sobre eso.
Además es que mi recuerdo de Zaragoza es la dureza de todo. Lo duro que es Zaragoza para quien empieza a tocar la guitarra, quién tiene aspiraciones en la música… En Madrid o Barcelona es más fácil, porque hay más medios para tratar de hacerte escuchar. Pero me gusta mucho la actitud de ser chicos de provincia, dos catetillos que van a Madrid a comérselo todo. Eva y yo paseábamos por la Puerta de Sol y decíamos, aquí estamos, dos maños que se van a comer esta ciudad. A nosotros nos mueven la inconsciencia y la curiosidad.

Myriam: ¿Cómo ves ahora Zaragoza, ahora que ya conoces muchas ciudades?
Juan:
Al pensar en Zaragoza pienso en lo que me gusta. Me gusta la ciudad dura, la ciudad de los barrios, el volver a tu casa en pleno enero, muerto de frío a las tantas de la madrugada, y notar la diferencia, al ir dejando el centro e ir entrando en tu barrio, de la gente que vive en un sitio y en otro, de lo bonito que es uno y lo gris que es otro… pero es tu barrio y lo quieres, ¿no?. A mí mi barrio me encanta, es dónde me crié, donde están mis viejos, mis amigos…
Me gusta Zaragoza, me gusta la Zaragoza de la niebla y la de joderte de frío, esa Zaragoza extrema es mucho mejor que la Zaragoza de la ofrenda o de los topicazos. Y sobre todo me encanta el acento. Me gusta mucho estar aquí una semana, y que al volver a Madrid me digan que se me nota.

Myriam: ¿Cómo definirías a Amaral?
Juan:
Somos la mezcla de una tía que toca Rock, con un tío que toca Folk, y de ahí sale Amaral. No creo que seamos un grupo de Pop, aunque si que es cierto que nos escucha gente a la que le gusta el Pop. Aunque si es cierto, que se le llama Pop a demasiadas cosas. El Pop para mi es un tipo de música ligera, y a mi me gustan las cosas con cierta profundidad, no música coñazo, sino divertida, pero con cierta profundidad en la melodía, en la letra… No nos hemos mantenido tampoco fieles a un mismo estilo, sino que hemos hecho lo que nos ha apetecido. Lo divertido es sorprender. Mira, “Estrella de Mar” era una canción muy melódica, muy bonita, que hablaba de San Sebastián y que estaba grabada con guitarra acústica… y cuando la teníamos acabada, metimos ritmos de house, algo que podía no gustar demasiado a la gente, pero dijimos, ¡¡venga vamos a romper con lo que se espera que hagamos!!

Myriam: ¿Y cómo se compone algo “a medias”?
Juan:
Nos juntamos con dos guitarras… y lo que sale. Hay melodías mías, otras de Eva, otras de los dos… Somos muy caóticos. Yo sólo puedo hacer eso con alguien a quien admire y respete, con una persona a la que aprecie y entienda. Eso es algo que a Eva y a mi nos ha pasado siempre, desde que nos conocimos. Fue muy extraño, pero al poco de conocernos ya era como si nos conociésemos de toda la vida. Siempre ha habido muy buena conexión. Eva es para mí como una hermana, es la relación que yo tendría con una hermana.

Myriam: Háblame un poco de Eva…
Juan:
Eva es una tía súper genial, una gran letrista, una tía con una sensibilidad enorme que vive muy para adentro, que tiene un mundo interior muy potente, pero cuando sale a tocar se transforma en una fiera del escenario. En ese cuerpecillo conviven dos personas distintas, es tímida, pero en un escenario se expresa como nadie. Saca todo lo que por timidez no saca en una conversación normal, ¿no? Eva es escultora, pintora, ha actuado y lo ha hecho muy bien, escribe, compone, es muy buena fotógrafa… es una artista muy completa.

Myriam: ¿Cómo ves la industria de la música desde dentro?
Juan:
Hay gente que tiene unas motivaciones para vivir, y hay quiénes tienen otras… y es el tiempo el que pone a cada uno en su sitio, y a unos les mantiene ahí y otros se dejan de escuchar tras el primer disco. La música, para la mayor parte de la gente, es una forma de entretenimiento, y por tanto cabe todo, porque cada uno se entretiene con lo que quiere. Pero estamos unos cuantos, para los que la música es algo más que todo eso. Para mi es toda un forma de vida, una manera de expresión… No se si me gusta mucho la palabra “contracultural”, pero desde luego no somos un grupo conformista.

Myriam: ¿Aceptaríais la etiqueta de “grupo comercial”?
Juan:
No creo que seamos un grupo comercial, te lo digo sinceramente. Nosotros hemos pasado siempre de las modas. Cuando nosotros empezamos, se cantaba en inglés, y nosotros dijimos que siempre en español; se llevaba la electrónica, el trip-hop, y nosotros apostamos por las guitarras, y luego la gente nos decía que nuestras canciones no gustarían porque eran demasiado tristes… y quizás es que ha sonado la flauta por casualidad, pero hemos apostado por nuestra cabezonería y aquí estamos.

Myriam: Me gusta que defendáis tanto lo vuestro, que hagáis la música que os pide el cuerpo… y el corazón.
Juan:
Hemos tocado siempre lo que nos sale de dentro. Nunca hemos aceptado que nadie nos imponga nada, y además nunca lo han intentado, creo que siempre hemos dado la imagen de saber lo que queríamos y la gente con la que hemos trabajado lo ha captado. Además, creo que lo de imponer estilos es un mito. Manipulan a quien se deja, a quien quiere grabar un disco, sin más, y le da un poco igual el estilo y tal.
Nosotros controlamos nuestra música, nuestras portadas, nuestros vídeos, la gente con la que tocamos, etc… Nosotros teníamos muy claro que seríamos todo lo libres que se puede ser en este mundo. Te la juegas, si a la gente no le gusta te jodes, pero si les gusta es lo mejor que hay. Tenemos un punto entre utópicos y libertarios, somos un poco errantes y no tenemos jefe.

Myriam: Al fin y al cabo, de lo que se trata es de disfrutar de lo que se está haciendo, y sólo se disfruta de lo que estas orgulloso.
Juan:
Mira, hemos tenido muchos trabajos donde nos han explotado, nos han chuleado y nos han pagado dos duros, y tenemos amigos que los ha tenido y tienen trabajos así de horribles. Mira, yo trabajé en unos grandes almacenes muy conocidos, cuyo nombre no te voy a decir (jejeje), donde trabajaba con traje y corbata y donde tenía un jefe imbécil que sabía mucho menos que yo de lo que vendíamos. Hasta que un día me quité la corbata, se la di y me largué. No voy a volver a pasar por algo así, ahora que hago lo que me gusta, no tengo jefes y si que me siento orgullosísimo.

Myriam: ¿Canciones favoritas?
Juan:
Una de mis canciones preferidas es I’m de Walrus, de los Beatles, y otra Mrs Robinson, de Simon y Garfunkel… bueno, la verdad es que los Beatles y Simon y Garfunkel me gustan mucho y me gustan muchas de sus canciones.

Myriam: Háblame de grupos de ahora que te gusten…
Juan:
¿Grupos que me molen? A mi me gusta mucho la música Folk. De Zaragoza me gustan Estige, me gusta mucho O’Carolan, me gusta Bronski… Yo es que me aburro tremendamente con la televisión, me parece ofensiva, abochornante… así que me refugio en la música: toco, escribo, escucho los grupos que a mí me gustan.

Myriam: Así que no te gusta nada la televisión…
Juan:
No, para nada. El otro día vi a Mercedes Milá justificar el Gran Hermano, y me pareció increíble, porque yo pensaba que esa tía era una tía inteligente, que lo es, pero estaba ahí, tratando de convencernos de que viésemos Gran Hermano!! Creo que tiene mucho morro, y me parece muy peligrosa, porque una tía que sabe, sabe que lo que está haciendo es una basura, así que a mi esa mujer ya no me interesa.
Por eso prefiero salir, ir a garitos a escuchar música, a escuchar a gente nueva, salir con los amigos, pero desde luego, no pienso perder ni un minuto de mi vida viendo esa basura.

Myriam: ¿Qué harías con más tiempo libre?
Juan:
Quiero hacer un curso de fotografía, quiero aprovechar la gira para leer mucho y quiero hacer el Camino de Santiago! Jajaja, quiero tiempo para todo eso.

Myriam: ¿Cómo se lleva el ser alguien tan conocido? ¿lo notáis más en Zaragoza?
Juan:
Nos reconocen por la calle, por los bares… no es llegar a Zaragoza y que todo el mundo nos pare, nos pasa por igual en todos los sitios. Y a pesar de que hemos tratado de que eso no nos afecte, o nos cambie, creo que es de idiotas pensar que tus circunstancias no te cambian, o no cambian tu vida, porque obviamente si que lo hacen. Además nosotros hemos tratado de seguir cogiendo el bus, el metro… Hay veces que la gente me ve en el metro y me dice que me parezco a ese que canta, porque no se creen que vaya a ser yo, que un músico vaya a ir en metro. Pero no hemos querido dejar de hacer esas cosas. Me gusta ir a los bares, aunque a veces te apabullas, ¡imagínate un sábado en el Casco Viejo! Además es que ni Eva ni yo somos demasiado extrovertidos, somos más bien tímidos y entonces a veces se nos hace un poco duro, pero en el fondo también te reconforta ese aprecio de la gente.

Myriam: ¿Metas cumplidas y sueños por cumplir?
Juan:
Pues ha habido cosas muy fuertes, si juntamos todos los discos, hemos vendido muchísimo, pero eso es algo que se te olvida, son cifras, números… Hay otras cosas, como el recibimiento de los zaragozanos cuando tocamos en el Paseo Independencia, que te marcan para toda la vida.
¿Y un sueño? Pues los que pueda tener cualquiera. Yo prefiero no pensar en eso, las metas llegan solas, y aunque tengas que mantener unas ganas por hacer más cosas, por mejorar, etc... no te puedes obsesionar.

Myriam: ¿Cómo fue el tomarse un café con Zapatero?
Juan:
Jajaja, es cierto, estuvimos en La Moncloa con Zapatero. Nos invitó para hablarle de la música, de cómo la veíamos, de los problemas que percibíamos… Y todo el mundo le habló de la piratería, el canon de la SGAE y tal, y nosotros no perdimos ni tres segundos en eso. Yo estoy en contra del canon de la SGAE, por cómo se aplica y por cómo se explica, pero no era el momento, de eso se hablará mil veces. Nosotros le hablamos del cierre de garitos, y le contamos que si no hubiera sido por muchos de los bares que ofrecen música en directo, y que dan oportunidades de actuar a gente que está empezando, Amaral no existiría. Y luego eso no trascendió, porque sólo hubo cámaras para la foto oficial, pero no dentro cuando hablamos con él y tal. Pero te diré que, a pesar de que yo no me identifico plenamente con ningún partido, Zapatero me parece bastante legal, y le reconozco el mérito de haber cumplido muchas de las cosas que ha prometido. Nosotros aceptamos ir, porque entonces había retirado a las tropas de Irak.

Myriam: ¿Con quién te tomarías una copa?
Juan:
Con mucha gente… pero mira, si pudiera, con George Harrison, ¡jajaja!. Y ahora que me lo preguntas… ¿sabes con quien no me tomaría nada? Con Aznar, ¡buf!

Pues mira, totalmente de acuerdo, jajaja. Muchas gracias por todo Juan.



domingo, 7 de octubre de 2007

Una copa con...Ismael Serrano

Dicen que Aristóteles afirmaba que la esperanza es el sueño de los hombres despiertos. La música nos mantiene despiertos, atentos a la realidad que nos rodea. Nos hace conocedores de unas pocas certezas: la de sabernos acompañados en nuestras búsquedas, preguntas, amores y desamores, la de saber posible ese mundo mejor que asoma tras la cancela que Casandra vislumbra en sus sueños. Estas canciones me enseñaron a tener fe en Casandra, a entender que no está perdido aquello que no fue, a buscar la esperanza en el sueño de un niño indígena. Supe por ellas que las aves migratorias siempre encuentran el camino de regreso, que la excusa más cobarde es culpar al destino, que el ruido se callará y te oiré hablar en sueños y que este pequeño milagro, todo lo que fuimos y seremos, estará a salvo porque alguna vez cantaste conmigo - Ismael Serrano.
Entrevista: David Grau
Fotos: Olga Celma.


David Grau. Hola, ¿qué tal, Ismael? Me gustaría hablar de tu nuevo trabajo Sueños de un hombre despierto. Mi opinión personal es que veo una cierta madurez musical sin perder la esencia de tus inicios ¿Crees que existe esa madurez en este disco?

Ismael Serrano. Yo creo que en cada disco uno trata de poner todo lo que ha aprendido, o sea, que inevitablemente si aprender supone madurar, sí, supongo que cada disco esta impregnado de cada vez mas madurez. Lo que he aprendido en todos los aspectos, en lo musical, en lo personal, porque uno va depurando el lenguaje, va incluyendo nuevos ritmos, nuevos sonidos, tratando de ampliar la paleta de colores. Sin, como bien dices, perder la esencia de lo que para mí es la canción de autor, apostar por la música, los contenidos a la realidad sin dejar de lado esas ideas o esos ideales, que a uno le llevan a agarrar la guitarra y empezar a componer osea sí, sí me gustaría pensar que algo he aprendido. Yo creo que toda carrera es una búsqueda a una voz propia que te distingue, que te identifica, no se sabe muy bien cuando has llegado a la meta. Creo que nunca se sabe, pero sí, es un viaje donde uno esta buscando un lugar donde sentirse cómodo, donde uno se va buscando a sí mismo.

DG.Este trabajo ya se ha posicionado número uno en ventas. Tú te esperabas la reacción del público tan inmediata?
IS.No, una de las cosas que uno afronta con mas incertidumbre es precisamente la respuesta de la gente osea lo que mas te acojona y mas te llena de nervios cuando preparas un nuevo trabajo es no saber si vas a estar a la altura de las exigencias de la gente que sobre todo te ha acompañado en anteriores trabajos. Porque cuando uno hace un disco no piensa en complacer a la gente, no piensa en lo que quiere escuchar la gente sino que responde a los dictados de tu alma, de tus inquietudes. Uno tiene la esperanza de que cuando lo saque, la gente esté ahí para recibir ese trabajo, pero uno nunca sabe cómo lo va a recibir. Porque, sobre todo cuando compones, porque componer es un proceso muy íntimo, trabajar en la producción también, hay ahí una tensión creativa donde estás buscando algo que responda a ambiciones muy personales, a inquietudes muy personales, no responde a hacer concesiones a lo que la gente quiere escuchar. Entonces cuando te dan noticias de ésas te llenan de satisfacción y de agradecimiento, sin duda. No voy a decir que estar en el número uno no me importa, porque es mentira, porque no te importa hasta que estas ahí y de repente cuando te ves ahí te sientes muy ilusionado y muy, muy , muy agradecido a la gente que ha hecho posible que eso sea así.

DG. Personalmente, el título del disco me ha encantado. ¿Qué te lleva a decidirte por este titulo? "Sueños de un hombre despierto"
IS .Mira, a mí me gusta mucho una cosa que se está perdiendo en la música en general que es el concepto de disco. Se está perdiendo esa carga conceptual que tiene un disco en tanto en cuanto define un momento creativo, un momento artístico muy personal del que firma las canciones. Ahora internet lo que impone es el consumo de canciones de forma individual y a mí me gusta pensar en el disco como concepto. Por eso, buscar un arte que resuma un poco el espíritu, buscar un título que defina una idea en común, que de forma inconsciente tú has dejado en las canciones. Por eso yo busco el título después de terminar el disco. Al escuchar las canciones. Se trata de encontrar una idea que subyace en las canciones pero que tú, a priori, no buscabas pero que encuentras finalmente, por que sí define un momento vital, un momento en tu historia personal. Y de repente aparece. Y a mí me pareció encontrar que, aún cuando retrataba una realidad dura, aún cuando las canciones retrataban la realidad con gran crudeza, siempre trataba de abrir una ventana a la esperanza, siempre había el empeño en reafirmarme en la idea de que lo mejor está por ocurrir, de que ese otro mundo posible del que mucha gente habla, no solamente es posible sino inevitable. El propio instinto de conservación de la especie nos tiene que acercar, sin duda, a ese mundo mejor con el que todos soñamos. Creo que esa idea aparecía de forma recurrente en gran parte de las canciones. Luego, hace poco, alguien me dijo que la palabra sueño era muy repetida en las canciones, entonces por eso puse "Sueños de un hombre despierto" porque hacia referencia a la necesidad de estar despierto, atento a la realidad y en ese estado de vigilia ser capaz de soñar. Pero no ese sueño como un espejismo lejano, como esa ilusión que nos mantiene embelesados mirando un futuro incierto, sino al sueño como certeza de que podemos agarrar las riendas de nuestro destino para perseguir ese futuro mejor, ese mundo mejor.

DG. He visto que hay una colaboración de Mercedes Sosa. ¿Cómo llegó a producirse? Es alguien importante para ti
IS.No suele sucederme que cuando estoy componiendo una canción piense en otra persona. Lo que sucede es que yo quería escribir una zamba, que además esa zamba hablara de la emigración, una canción de ida y vuelta, en cierto modo.(La zamba es un ritmo tradicional latinoamericano) y yo había escuchado muchas zambas de Zitarrosa y también alguna de Mercedes Sosa, cantadas por ella. Entonces, mientras se construían las armonías y las melodías aparecía la voz de Mercedes Sosa, en cierto modo y bueno, como digo, es una canción que trata de estrechar vínculos entre Latinoamérica y España y, bueno, se me ocurrió enviarle la canción con la esperanza de que le gustase y de que la cantase conmigo. La verdad es que fue muy emocionante porque me dijo que sí en cuanto tuvo la oportunidad de escucharla
DG. A mí me ha encantado.
IS. ¡¡Muchas gracias!! Bueno, yo creo que a quedado muy emocionante, sobre todo cuando ves cómo trabaja ella una canción, que se la mandas, la interioriza, la prepara. No es algo casual, no, no, la interioriza y adquiere todo un doble valor por que la hace suya.


DG. Ahora que vas a girar con este disco, ¿cómo se presenta esta gira y qué va a ver el publico?
IS.Bueno, pues quiero esa cercanía, esa calidez que he tratado de poner en el disco, llevarla al directo. De momento vamos a ser muy poquitos músicos. Somos cuatro músicos sólo encima del escenario. He querido reducir la banda, con respecto a giras anteriores. Lo he querido hacer todo muy teatral. Ahora estamos con los ensayos, tratando de buscar un sonido, un equilibrio entre los pocos músicos que somos que soporten los arreglos y que transmitan también esa cercanía, esa crudeza de la que te hablo.

DG. ¿Y cuál es tu criterio personal, el que te lleva a elegir a los músicos de estudio? Me parece que a veces no son los que te acompañan en tus giras. ¿Cuál es el hilo para elegir esa sonoridad ,en eso, un espectáculo directo, a un disco de estudio?
IS.En los estudios hay cuestiones que forman parte ya, de la tradición. Por ejemplo: Vicente Climent es un batería con el que llevo trabajando en todos mis discos. No siempre le he podido enrolar en mis giras, porque siempre anda trabajando de un lado para otro. Víctor Merlo es uno de los contrabajistas mas grandes de este país y casi siempre he trabajao con él. Con Fredy Marguar sigo trabajando, Javier Bergia participa en el disco y siempre a estado en mis giras. Es como mi hermano mayor. Jacob Surera participa en este disco. O sea, que a veces se da, por razones circunstanciales, que no puedes trabajar con un músico que está en el estudio, pero siempre me gusta casi siempre contar con los mismos en el estudio. Al menos son músicos que aparecen sobre todo en lo que son las bases: Javier Quílez, Víctor Merlo o Vicente Climent, aparecen siempre en mis discos

DG. O sea que es como rodearte de amigos, ¿no?
I.S. Sí, sobre todo porque nos conocemos, porque son gente que ya conocen mis intenciones en el estudio, o sea que somos gente que nos conocemos de anteriores trabajos, la forma de trabajar en el estudio. En el estudio hay una tensión creativa, un ejercicio de creatividad del que la gente no es muy consciente. Se cree que esto de grabar el disco es un protocolo por el que se pasa superficialmente y no, hay un trabajo, a pesar de que yo entro en el estudio con un trabajo muy premeditado, previamente hay mucho diálogo, mucho trabajo y reflexión, también se genera una tensión creativa muy interesante.

D.G. ¿Dónde te encuentras mas cómodo tocando, en grandes auditorios o en pequeñas salas como cuando empezaste, en Libertad 8 o Galileo. ¿Cuál es el sitio de Ismael Serrano?
IS.Creo que el reto es trasladar la complicidad que se genera en los pequeños lugares, el diálogo, que en los pequeños lugares es explícito y llevarlo a un gran auditorio aunque el diálogo en ese contexto sea tácito, no sea tan explícito. Porque yo casi todo lo que sé hacer lo aprendí en aquellos pequeños escenarios. Pero bueno, cada sitio tiene sus alicientes: en los pequeños sitios está esa complicidad de la que hablo pero, por otro lado, estar en un auditorio y ver a tanta gente sincronizada es súper emocionante también, es muy emocionante.

D.G. Ahora que se están viendo giras conjuntas como la de Serrat-Sabina o Fito-Calamaro, ¿hay algún músico con el que te gustaría compartir una gira?.
IS. No lo sé. La verdad es que a mí lo que me gustaría es acompañar a Serrat y Sabina, aunque sea para llevarles las guitarras o llevarles las maletas, (risas). Pero, de momento, hay mucha gente a la que admiro con la que he crecido: Quique Gonzalez, Pedro Guerra, son gente con las que comparto referencias, un lenguaje común. Aunque Quique, muchas veces, insiste en que no tenemos mucho que ver los unos con los otros, yo creo que sí. Creo que hay una afinidad, una sensibilidad que nos une. Bueno no lo sé, yo creo que como hijos de nuestra generación somos muy individualistas y nos falta ese intercambio a pesar de que nos una una gran amistad. Y nos une un respeto mutuo, tal vez por que estamos empezando y estamos en esa búsqueda, en buscar una voz propia. Somos muy celosos. Nos pasa como a Sabina. Sabina hasta hace muy poco era un bala perdida, que era totalmente independiente y ha encontrado en este momento juntarse con Serrat. Pero bueno, ¿quién sabe? Yo creo que es algo que se construye con el tiempo. Esas relaciones tienen que surgir de forma muy natural. Es lo mismo que en las colaboraciones en los discos. Yo no creo que funcionen con la lógica de las discográficas, yo creo son las colaboraciones que surgen lo hacen de forma natural. Cuando cantas con alguien tiene que ser algo que surja, una complicidad real y natural.

DG. ¿Cuáles han sido tus referentes musicales que te llevaron un día a ponerte a componer?
IS.Yo creo que empecé a tocar la guitarra y a componer canciones porque escuchaba en el tocadiscos de mi padre a Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Guerrero, Luis Eduardo Aute, Víctor Jara, toda esa generación. Más tarde ya incorporamos a todos esos cantautores a Joaquín Sabina. Los primeros conciertos a los que yo fuí fue a los de Joaquin Sabina. Creo que ellos marcaron una forma clara de entender el oficio. Primero han escrito la banda sonora, han escrito canciones que hemos sentido nuestras y luego son un ejemplo de coherencia, de honestidad, de forma de entender el oficio, de trayectoria, que han marcado un camino muy claro para todos.

DG. ¿Qué hace Ismael Serrano cuando no esta de gira o metido en un estudio?
IS.Pues estar con los míos, con mi familia, con mis amigos. Cuando puedo me escapo al campo, a una casa al pueblo de mi madre, que es un pueblo a 100 km de Madrid, en Toledo a echar la partida de mus, a ver correr a mi perro por los berrocales, leer en casa, reunirme con amigos, ir a algún concierto. Bueno, como hace cada hijo de vecino.

DG. Estar tranquilo, no?

IS. Sí, estar tranquilo. Para mí las vacaciones son eso: estar en casa y estar con mi familia.

DG. ¿Cuál ha sido el último disco que te has comprado o has escuchado?
IS.
El ultimo que he escuchao es el de Andrés Suárez, en el que participa también Tontxu. Te puedo decir los próximos discos que me voy a comprar: es el de Quique González, el de Jonhy Michel. Espero que la compañía me lo regale (risas). Sé que Pedro Guerra está preparando disco, que también espero como agua de mayo. También me tengo que comprar el del Bicho que no lo tengo aún. Me faltan unos cuantos, se me esta acumulando trabajo.

DG. ¿Cuál ha sido la ultima película que has visto en el cine?
IS. Pues ya ni me acuerdo. Ahora lo que me gusta es ver películas en casa tranquilo. Mira la última que ví es el Último rey de Escocia, que me gustó bastante. Bueno, cuando estuve en Argentina fuí más al teatro, porque algunos amigos tenían función, pero no fui al cine.

DG.Y, por último, ¿con quien te tomarias una copa?
IS. Con los compañeros de la facultad que hace que nos los veo la hostia de tiempo. Sé que quedaron para ir a la fiesta del PC y yo no pude ir por que tenia concierto en la Fnac. Y, si no, con Serrat o con Sabina. Con cualquiera de ellos.

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domingo, 30 de septiembre de 2007

Una copa con... Andrés Suarez

Suárez nace como Andrés un Abril de no hace mucho. Noche. Cantó. Siguió cantando, como se hacía en su casa antes de que llegara él. Comenzó interesandose por el piano, luego la guitarra. Mientras, cantaba.

A los catorce años monta su primer grupo en Ferrol, su ciudad al norte de Galicia, rodeada de mar. Desde entonces pasa por distintos grupos de Pop y Rock hasta viajar a Santiago. Se enamora de la ciudad y se hace cantautor, actúa por los locales de la zona vieja y graba su primer disco, DE IDA, del que graba más de dos mil copias viajando por todo el país de concierto en concierto.

En el año 2006 abre con la maleta diez canciones con ganas de mar. Entre puerto y puerto, Suárez gana el certamen de "jóvenes cantautores Burgos", premio a la mejor letra en el certamen "cantautores Elche", premio a la mejor letra en el certamen "descubre la región de Murcia" de Madrid segundo premio en el certamen "Marcilla Trovadora" de Navarra o tercer premio en el certamen "Alameda" de Málaga.

Se marcha a vivir a Madrid buscando visa y letras, y bares. En el número ocho de la calle Libertad se vuelve a enamorar y Tontxu le ayuda a romper las olas. MANERAS DE ROMPER UNA OLA es el primer disco producido por el cantautor vasco y el paso de Andrés a Suárez, nacido una noche de Abril, no hace mucho.

Fotografías proporcionadas por Andrés Suarez
Myspace de Andrés: http://www.myspace.com/andressuarezautor

Entrevista Sonia San Román

Sonia: Hola Andrés. Cuéntanos cómo fueron tus orígenes en esto de la música. ¿Cómo te metiste en este mundo?
Andrés:
Por suerte crecí escuchando cantar. Mi abuelo, mi madre cantaban. Mi padre escribía, y lo sigue haciendo. Estoy muy agradecido y me siento afortunado. Nunca me impusieron nada, pero me acercaron a lo que quería sin ellos saberlo.

Sonia: Tengo entendido que tomaste la decisión de hacerte cantautor en Santiago de Compostela aunque tú eres de Ferrol. ¿Qué te hizo decidirte a tomar ese camino?
Andrés:
Ferrol es una ciudad pequeña. A veces fría. Me subí a un escenario en esa ciudad por primera vez con catorce años. No reniego de mi pasado, pero creo que no es el escenario donde poder crecer profesionalmente hablando. Es una ciudad donde resulta fácil estancarse y no ver más allá de los astilleros. En Santiago me enamoré de la zona vieja, de la bohemia, de las noches entre semana de bar en bar, de concierto en concierto. De eso habla la canción del disco "Luna de Santiago", sigo estando en esa ciudad sin estar. Demasiados recuerdos, demasiada gente. Bares de madera.

Sonia: Escuchándote, hay momentos en los que me recuerdas a Pedro Guerra otras a Drexler o a Chauen. ¿Qué cantautores, qué músicos han influido en tu estilo?
Andrés:
Si es así, tendré que dar las gracias. Creo que es inevitable que gente que te marca esté presente de algún modo en tu obra. No huyo de eso, ni mucho menos. Creo que Chaouen, Vega, Urquijo, P.Guerra... han hecho algo que está ahí, en el aire. Me gusta que ese aire esté tambien en mis canciones porque es inevitable, es el que respiro.

Sonia: ¿Cuál ha sido el peor momento desde que decidiste dedicarte exclusivamente a esto?
Andrés:
Me considero afortunado por poder llevar la vida que me gusta. Quizá haya momentos en habitaciones de hotel en los que te planteas ciertas cosas, pero forma parte de esto. Al menos tal y cómo yo lo estoy viviendo. Además soy gallego y está lo de la morriña (doy fe de que existe), pero se te pasa cuando vuelves al mar.

Sonia: ¿Y el mejor?
Andrés:
Otra canción terminada.

Sonia: Si esta copa que nos estamos tomando fuera la lámpara de Aladino, ¿qué deseo le pedirías, profesionalmente hablando?
Andrés:
Que me deje como estoy, que a mi Aladino siempre me dio muy mal rollo.

Sonia: Primero dejaste Ferrol por Santiago y después Santiago por Madrid. Es en esta última ciudad donde has tenido la suerte de que el cantautor Tonxu se estrenara como productor con tu actual trabajo Maneras de romper una ola. ¿Qué tal está funcionando?
Andrés:
Creo que era un paso más necesario. Otro escalón. Madrid tiene un circuito de gente, de locales, de vivencias que en Santiago tenía la sensación de haber vivido ya. Es curioso conocer a tanta y tanta gente como tú, que deja su ciudad y se va a Madrid a los mismos bares y mismos conciertos buscando lo mismo que tú. Entonces Madrid ya no es tan grande. Entre las muchas cosas que buscaba encontré el Libertad 8, un local referente de la canción de autor donde "vivía" Tontxu. Siempre me gustó su obra y le enseñé la mía. Le gustó. Se vino a Galicia (Ferrol) a trabajar por primera como productor y, comida de polla aparte, lo hizo de puta madre. Estoy muy contento con el disco porque era exactamente lo que quería. Tontxu tan sólo dijo lo que le gustaba y lo que no, y los dos estábamos de acuerdo en sonidos y arreglos. Creo que, pese a las limitaciones económicas de la grabación, hemos hecho un buen trabajo. Creo que Ton era productor sin saberlo. Ahora ya lo sabe.

Sonia: Nosotros nos hemos conocido a través del Myspace. Crees que Internet es un escollo para la música como se afirma desde algunas partes o realmente se trata de un gran escaparate abierto a todo el mundo.
Andrés:
Creo que no podría hablar de Internet en su totalidad, porque creo que es algo que ya se nos fue de las manos. En mi caso, es necesario. Gracias a Internet te encontré a ti y ahora estoy tomándome una copa contigo. Gracias a Central Musical (www.centralmusical.es) hay gente que ve mis conciertos del Libertad desde México, Argentina... Un ejemplo. Hace unos meses fui a Barcelona a tocar. Tan sólo actué en Barcelona unas tres o cuatro veces en mi vida, así que no puedo decir que me vaya muy bien de público. En la última actuación había unas veinte personas que se sabían las canciones de principio a fin y aún no estaba el disco en la calle. Eso es internet. O parte de él.

Sonia: ¿Qué libros lee un buen letrista como tú? Recomiéndanos uno.
Andrés:
No me considero un buen letrista, y no sé si soy el más indicado para recomendar libros a nadie, pero ahora que me dejas... Compuse una canción llamada "Marinero" a un gallego como yo. Se llamaba Ramón Sampedro. Amenabar le hizo una peli llamada Mar Adentro. Por eso es recordado, lamentablemente.El caso es que escribió un libro antes de marcharse: Cartas desde el infierno. Ésa es mi recomendación.

Sonia: ¿Con quién te tomarías una copa?
Andrés:
¿Con quién no me tomaría una copa?